La situación de las masas populares y en especial de la clase obrera se ha tornado más difícil por la confluencia de crisis económica, Covid, centralización y concentración de capitales, agresión imperialista, que han aumentado la plusvalía robada a los trabajadores y con esto una baja de ingresos.
Esta realidad lleva a los partidos revolucionarios y sus organizaciones de masas a dar respuestas a las nuevas exigencias para consolidar el nexo con las mayorías oprimidas en las actuales condiciones, valorando para este fin la realidad concreta del país y los fenómenos internacionales que la afectan.






