martes, 4 de agosto de 2026
Declaración de la Reunión de los Partidos de América Latina y El Caribe, integrantes de la CIPOML
Declaración del XXX Seminario Internacional Problemas de la Revolución en América Latina
Imperialismo, guerra y lucha de los pueblos.
Una creciente tensión política que expresa tiempos turbulentos para la humanidad caracteriza el escenario mundial. En el contexto de un sistema capitalista decadente y en declive y la disputa por la hegemonía mundial, las contradicciones interimperialistas se agudizan en la disputa por mercados, zonas de influencia, fuentes de energía, rutas comerciales y materias primas especialmente ligadas a la industria tecnológica. La ofensiva del capital es diversa, se manifiesta en múltiples aspectos y ámbitos. No se trata únicamente de la guerra económica o militar, sino de una ofensiva integral que abarca lo financiero, lo tecnológico, lo comunicacional, lo cultural, lo ideológico y lo político. Los tratados de libre comercio impuestos, las sanciones unilaterales, el control de los flujos financieros globales, la vigilancia masiva, el dominio de las plataformas digitales y la desinformación masiva son herramientas mediante las cuales el gran capital profundiza su dominación.
En este tablero geopolítico, el
imperialismo estadounidense acentúa su carácter agresivo como respuesta al
declive que enfrenta y ante el ascenso de otras potencias imperialistas,
particularmente China. Washington ve hoy cómo su capacidad de imponer su voluntad
unilateralmente se erosiona. Estas contradicciones provocan la adopción de
mecanismos cada vez más agresivos y violentos, alimentando el peligro de una
confrontación general entre los bloques imperialistas, con consecuencias
catastróficas para la humanidad.
América Latina y El Caribe se encuentra
en los radares del fascista Donald Trump. Se ha propuesto recuperar el dominio
hemisférico, para lo cual ha adaptado la Doctrina Monroe a los nuevos tiempos y
busca expulsar de estos territorios a sus principales competidores. En sus
acciones más violentas —hasta ahora— ha lanzado sus ataques contra Venezuela y
Cuba, como un mensaje para los pueblos de la región y el mundo que el gendarme
del mundo está sediento.
Al igual que en otras regiones del mundo,
en estos territorios también se expresa el crecimiento de fuerzas de derecha,
extrema derecha e incluso fascistas; en algunos países han relevado en los
gobiernos a fuerzas del denominado progresismo que no atendieron las
necesidades y demandas de los trabajadores y los pueblos, provocando un cambio
en la correlación de fuerzas políticas.
Sin embargo, la resistencia está presente
y crece. El belicismo del imperialismo estadounidense y del sionismo israelí ha
provocado una ola de condena a sus ataques militares contra Palestina, Irán y
Líbano y, al mismo tiempo, de solidaridad con los pueblos agredidos.
América, tierra fértil en la que la lucha
de la clase obrera y los pueblos florece en oleadas, ha visto levantarse a los
pueblos de Argentina, Chile, Bolivia, Ecuador, Panamá, Brasil, República
Dominicana y otros contra las políticas de ajuste de sus gobiernos y su
servilismo a los designios del Fondo Monetario Internacional y, en general, a
los intereses del gran capital local e internacional. Los pueblos de América
Latina y el Caribe no están dormidos: están de pie y luchando por la soberanía,
por la vida y por la emancipación.
Convocamos a los trabajadores, a los
campesinos, a las nacionalidades y pueblos indígenas, a la juventud y mujeres a
profundizar el combate a la ofensiva de la burguesía internacional con
determinación y claridad estratégica. Es fundamental trabajar por la unidad y
organización de las clases trabajadoras y los sectores sociales explotados y
oprimidos. Unidad de los pueblos por la transformación revolucionaria de la
sociedad. Teniendo ese objetivo como horizonte, es imperativo desarrollar
acciones y luchas que configuren un frente de acción amplio, en el que
converjan sectores democráticos, antifascistas, antiimperialistas y
revolucionarios. Una unidad en la acción frente a un enemigo común que no
distingue entre matices de la oposición. La experiencia histórica nos enseña
que solo la unidad popular organizada puede enfrentar con éxito al poder del
capital.
Expresamos nuestra solidaridad con los
pueblos que luchan por sus derechos y por emanciparse de la dominación del
capital. Repudiamos al sionismo israelí y al imperialismo estadounidense que
llevan una cruzada genocida contra el pueblo palestino, asesinando a decenas de
miles de civiles, destruyendo sus hogares y negándoles el derecho fundamental a
existir como nación. Condenamos la agresión del imperialismo a Cuba, que
mantiene un bloqueo criminal durante más de seis décadas; a Venezuela, víctima
de sanciones ilegales y del secuestro de Nicolás Maduro y su esposa; a Irán,
acosada y presionada porque su desarrollo está en contradicción con los
intereses del imperialismo estadounidense. Reiteramos el derecho de los pueblos
a su soberanía, autodeterminación e independencia.
Reiteramos nuestra convicción profunda e inquebrantable de que la solución de los problemas de nuestros pueblos no podrá alcanzarse en el marco del capitalismo, sino con la expropiación a los expropiadores. El capitalismo nunca podrá brindar bienestar total, libertad ni justicia social. El capitalismo, en su fase imperialista, ha demostrado ser incapaz de resolver las crisis recurrentes, las guerras, el hambre, la desigualdad y el deterioro ambiental. Solo mediante la construcción de un nuevo orden económico-social basado en la propiedad social, la planificación democrática y la solidaridad internacional, sin la explotación ni opresión, podremos edificar un futuro digno para todas y todos, con la revolución y el socialismo.
Quito,
1 de agosto de 2026
Firman:
Partido Marxista-Leninista de Alemania – MLPD
Partido Comunista Revolucionario de Argentina
Juventud Comunista Revolucionaria de Argentina
Partido Comunista Revolucionario – Brasil
Unión de la Juventud Rebelión – Brasil
Unidad Popular por el Socialismo – Brasil
Movimiento Lucha de Clase – Brasil
Partido Comunista de Colombia
(marxista-leninista)
Juventud Revolucionaria del Ecuador
Unidad Popular – Ecuador
Frente Popular – Ecuador
Unión General de Trabajadores del Ecuador
Mujeres por el Cambio – Ecuador
Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador
Federación de Estudiantes Secundarios del Ecuador
Confederación Unitaria de Barrios del Ecuador
Unión Nacional de Educadores – Ecuador
Unión de Artistas Populares del Ecuador
Sindicato de Trabajadores Independientes de oficios Varios de El Salvador - STINOVES
Escuela Política Permanente de El Salvador
Partido del Trabajo Estadounidense
EE.UU. George Gruenthal. Hacia la Unidad marxista leninista
Sindicato Nacional de Filiales por Gremio de Trabajadores del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de Guatemala SINFIGTRAMISPAS
Partido Comunista de México (marxista - leninista)
Frente Popular Revolucionario - México
Unión Revolucionaria de Trabajadores del Arte - México
Partido Comunista Popular Peruano (marxista-leninista) Bandera Roja
Partido Socialista Revolucionario del Perú
Frente Estudiantil ISKRA del Perú
Coordinadora Nacional de Usuarios de Gas Natural Domiciliarios del Perú
Partido Comunista del Trabajo – República Dominicana
Frente Amplio República Dominicana
Unidad Popular Revolucionaria Antimperialista - UPRA
Partido Comunista Marxista Leninista de Venezuela - PCMLV
Movimiento por la Constituyente Popular - Colombia
Juventud Democrática Popular – Colombia
Liga Internacional de la Lucha de los Pueblo (En consulta)
domingo, 21 de junio de 2026
EDITORIAL, JUNIO 2026
Después de un lapso de retroceso en los beneficios sociales,
con saldo totalmente negativo en el aspecto material para los trabajadores,
ahora toca al proletariado levantar de nuevo las banderas de lucha, organizar
las fuerzas y sumarse al Movimiento por el Rescate de la Soberanía, donde
ciertamente se deben incorporar otros elementos sociales con conciencia
patriótica, nacional, social o de clase, pero teniendo la claridad de que
corresponde asumir un papel fundamental en la vanguardia histórica al
proletariado, no por capricho ni dogmatismo, sino porque al luchar por las
reivindicaciones económicas, que involucran directa e indirectamente a las masas
oprimidas, que se movilizarán organizadamente por el rescate del salario
(cambiado por bonos como sacrificio ante el bloqueo y agresión yanqui), por la
defensa de la LOTTT, la recuperación de las prestaciones sociales, así como la
denuncia del bloqueo, que aún continúa, ahora acompañado de sometimiento y
agresión militar imperialista, secuestro del presidente Maduro, robo de
nuestros recursos naturales.
La resistencia popular ante semejante atropello debe avanzar amalgamando, junto a obreros, campesinos y comuneros, mujeres, jóvenes, adultos mayores, en un inmenso movimiento que construya el gran torrente para el rescate de la dignidad perdida y la soberanía en proceso de entrega, pero que con acciones valientes podemos revertir.
LA TRAMPA DE LA GUERRA COGNITIVA ENTRE EL PRAGMATISMO Y LA CONCIENCIA REVOLUCIONARIA
Por: E. Sandoval.
En el escenario internacional de hoy, la "guerra cognitiva" ya no es simple propaganda; es una estrategia diseñada para desmovilizar a la sociedad. Su objetivo no es destruir físicamente al adversario, sino adormecer el pensamiento de las mayorías, anulando su capacidad crítica y de lucha. Cuando la presión política externa aumenta, los discursos oficiales suelen reconfigurarse para justificar pactos con el enemigo bajo la excusa del pragmatismo político. Analizar estas narrativas no busca generar divisiones inútiles, sino encender alarmas para que la militancia entienda los riesgos reales que enfrenta nuestro proyecto socialista.
El chantaje de la obediencia
Hoy se utiliza el concepto de "guerra cognitiva" como una herramienta
para callar los reclamos del pueblo trabajador. A quienes cuestionamos el rumbo
económico y político desde las filas de la revolución, se nos acusa de hacerle
el juego al imperialismo. Sin embargo, exigir lealtad, confianza y disciplina
mientras se negocia con los enemigos históricos del pueblo sin organizar la
contraofensiva, es una contradicción total con la conducta revolucionaria.
Para los sectores reformistas, cualquier crítica es sinónimo
de traición. Colocan automáticamente al crítico interno en el mismo saco de la
extrema derecha o de los intereses de Estados Unidos. Al borrar las
diferencias, imponen un chantaje directo: o te alineas por completo a las
decisiones del gobierno, o estás ayudando al imperialismo a sembrar intrigas en
el proceso.
Las concesiones y la realidad económica
Algunos voceros oficiales justifican las concesiones no como una rendición,
sino como diplomacia de alto nivel para evitar una guerra o el colapso del
Estado. Utilizan declaraciones externas —como las de Donald Trump asegurando
que evitaría "un nuevo Irak"— para mostrar al gobierno como un actor
sensato que pacifica la región.
Bajo este enfoque, la aceptación de licencias de la OFAC, el
regreso al Fondo Monetario Internacional (FMI) y los acuerdos con
transnacionales petroleras norteamericanas se presentan como "maniobras
tácticas inevitables". Argumentan que, ante la crisis y las más de mil
sanciones vigentes, no negociar con la administración estadounidense sería un
suicidio económico. Sin embargo, la teoría marxista-leninista y la historia
demuestran que el FMI y las transnacionales nunca traen paz, sino una mayor
explotación para los trabajadores.
Esta narrativa de "paciencia estratégica" o
"repliegue táctico" debe mirarse con cautela. Si este retroceso no va
acompañado de acciones reales para reagrupar a las fuerzas revolucionarias,
podría tratarse de una operación de distracción.
Lecciones de la historia
Nadie niega que un Estado bajo asedio deba maniobrar internacionalmente; el
propio Lenin lo demostró al aplicar la Nueva Política Económica (NEP) o al
firmar el Tratado de Brest-Litovsk. Sin embargo, quienes comparan mecánicamente
la situación actual con la NEP olvidan un detalle fundamental: Lenin jamás
disfrazó esos retrocesos como "victorias" ni intentó anestesiar la
conciencia de los trabajadores. Al contrario, el liderazgo bolchevique explicó
al pueblo, con cruda honestidad, que se trataba de un retroceso temporal
impuesto por la realidad, manteniendo intacta la formación política y la
movilización de las masas.
La verdadera unidad antiimperialista no se construye desde
la obediencia ciega o el silencio cómplice, sino desde una clase obrera
consciente, crítica y con capacidad de autoorganización. Ante este panorama, si
la estrategia oficial se convierte en retórica vacía, la propia crisis puede
transformarse en el motor que impulse al pueblo organizado a profundizar su
conciencia combativa, acelerando su organización autónoma y consolidando una
independencia política capaz de salvar el proyecto revolucionario de cualquier
desvío táctico.
J. DIMITROV, EL FRENTE POPULAR Y EL REACOMODO IMPERIALISTA
Por: R. Toro.
Celebrar el nacimiento del líder comunista búlgaro Jorge Dimitrov no puede ser un acto de nostalgia histórica; debe ser un ejercicio de análisis marxista-leninista aplicado al presente. Dimitrov pasó a la historia por desenmascarar la naturaleza del fascismo como la dictadura terrorista del capital financiero y por legar a la clase obrera una herramienta estratégica fundamental: El Frente Popular Antifascista.
El panorama internacional actual nos muestra un capítulo del
fenómeno que Lenin describió con precisión: el reparto del mundo entre las
potencias. Los recientes encuentros oficiales en China, primero entre Xi
Jinping y Donald Trump, y pocos días después entre Jinping y Vladímir Putin,
ponen sobre la mesa las cartas de los bloques que hoy dominan la geopolítica
mundial.
El hecho de que tanto los líderes de Estados Unidos como de Rusia hayan acudido a China casi de manera simultánea es un síntoma claro del movimiento de reacomodo imperialista que experimentamos. China, en constante y rápido ascenso económico y militar, reafirma su papel como un eje central en este contexto internacional. Mientras las potencias tradicionales intentan sostener su hegemonía o ganar terreno, el capitalismo en su fase monopolista sigue buscando nuevas zonas de influencia, utilizando la diplomacia para trazar las fronteras de sus intereses corporativos.
SOLO LA LUCHA NOS EMANCIPARÁ DEL IMPERIALISMO Y EL FASCISMO
Por: S. Martínez.
La lucha verdaderamente revolucionaria, organizada, activa y comprometida con los intereses de los trabajadores, de los campesinos pobres, de los sectores populares, estos que en el transcurso de la historia, desde el punto de vista de la lucha de clase, son los que siempre han transitado el camino de sacrificios, desprendimiento, dolor, valentía, firmeza y mucha convicción, de que las batallas decisivas contra el imperialismo, el fascismo y los gusanos que le sirven, se han definido en el terreno directo de las bregas encarnadas, sin reformistas ni oportunistas que defienden asquerosamente sus privilegios.
Pueblos que van aprendiendo por experiencia propia, viendo y
sintiendo las políticas de gobiernos socialdemócratas que sinvergüenza alguna
le abre las puertas no solo al imperialismo yanqui, sino también al fascismo,
como es el caso reciente, notorio y muy evidente de Venezuela.
Son los pueblos valientes que van pasando de la resistencia
a la lucha activa y combativa, que van despertando el ímpetu y con fuerza
propia van forjando la UNIDAD entre los iguales, entre los honestos, entre los
que sienten y viven en carne propia los ataques del imperialismo en la fábrica,
en el campo, en las comunidades, en las universidades.
Es el trabajador, el obrero, estudiante, campesino,
comunero, el miliciano, que va emergiendo de ese pueblo explotado, mancillado y
oprimido y, como un solo puño de hierro, sin miedo y con coraje va luchando por
sus derechos conquistados, por su lugar en la historia revolucionaria, por su
emancipación.
Porque los pueblos resteados, junto a su organización de
vanguardia, lograrán a sangre y fuego la victoria revolucionaria.
LUCHA IDEOLÓGICA EN EL ACTUAL PERIODO DE OFENSIVA IMPERIALISTA
Por: L. Aponte.
Desde el punto de vista de clase, los comunistas marxistas leninistas planteamos la destrucción revolucionaria del actual Estado burgués; para esto es necesaria la toma del poder político para la liberación nacional, democracia popular y el socialismo.
El escenario actual, posterior al 3 de enero, ha sido de
confusión entre las grandes masas y, por supuesto, dentro de la izquierda del
quehacer ante el actual momento, caracterizado por el avance del proceso de
fascistización a nivel internacional y, por supuesto, a nivel nacional, ya que
después de la agresión imperialista donde lograron el secuestro del presidente
constitucional Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, todas
estas series de hechos están conduciendo al control por parte del imperialismo
norteamericano, ya que poco se han ejecutado acciones políticas y organizativas
para la resistencia popular; más bien al contrario, se ha entrado por parte del
gobierno en una fase de colaboración abierta con los agresores imperialistas en
el supuesto plan de la paciencia estratégica.
Todo esto en el marco de la lucha de clases es un caldo de cultivo para la lucha ideológica, en la cual se emplean grandes cantidades de recursos propagandísticos que buscan seguir confundiendo al proletariado y a nuestro pueblo por parte del imperialismo y la burguesía tradicional, la burguesía emergente y la pequeña burguesía; todos ellos emplean sus plataformas tecnológicas y sus palangristas, los llamados influencers, para plantear sus programas políticos y someter a nuestra clase y, por supuesto, al pueblo venezolano.


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