lunes, 17 de diciembre de 2018

Resolución del XII Pleno del Comité Central del PCMLV

En su libro El Imperialismo Fase Superior del Capitalismo Lenin expone: “El principal rasgo de la fase contemporánea del capitalismo es el dominio de las asociaciones monopolistas de los grandes empresarios: Estos monopolios adquieren la máxima robustez cuando se apoderan de todas las fuentes de materias primas”. La vigencia de estas palabras en la actualidad nos confirma la exactitud de las aseveraciones realizadas por este maestro del proletariado mundial, que precisamente apoyado en los postulados de Marx y Engels tuvo la audacia y el acierto de conducir la primera revolución triunfante del proletariado mundial, la revolución bolchevique.

viernes, 14 de diciembre de 2018

Lineas de la Internacional Comunista en la Lucha Sindical

por: M. Contreras
LINEAS DE LA INTERNACIONAL COMUNISTA EN LA LUCHA SINDICAL
Adoptadas por el IV Congreso de la Internacional Comunista, diciembre 1922.

I. LA SITUACIÓN DEL MOVIMIENTO SINDICAL EN DICIEMBRE DE 1922.
Desilusionada por la ofensiva capitalista y la permanente colaboración de clases, parte de las masas obreras intenta crear nuevas organizaciones, mientras que una gran cantidad de obreros poco conscientes está abandonando sus organizaciones. Para muchos, el sindicato ha dejado de ser el centro de atracción porque no ofrece resistencia, y en muchos casos no quiere resistir, a la ofensiva capitalista, 3. En todos los países, el movimiento sindical demuestra inestabilidad interna. Grupos bastante numerosos de obreros se alejan continuamente de él, mientras los reformistas ejecutan con fervor su política de colaboración de clases

II. LOS ANARQUISTAS Y EL COMUNISMO
El ala anarquista del movimiento obrero comenzó una ofensiva, contra la Internacional Comunista, los Partidos Comunistas y las células comunistas en los sindicatos. Cierto número de organizaciones anarcosindicalistas se declararon abiertamente enemigas de la Internacional Comunista y la revolución rusa, pese a su solemne adhesión a la Internacional Comunista en 1920 y a sus declaraciones de simpatía con el proletariado ruso y la Revolución de Octubre.

En nombre de la autonomía sindical, ciertas organizaciones sindicalistas excluyen a los partidarios de la Internacional Sindical Roja en general y a los comunistas en particular. De ese modo, el lema de independencia, alguna vez superrevolucionario, se ha convertido en anticomunista, es decir, en contrarrevolucionario.

La acción de los anarquistas contra la Internacional Comunista, la Internacional Sindical Roja y la revolución rusa provocó la división y la confusión en sus propias filas. Los mejores elementos de la clase obrera han protestado contra esta ideología. El anarquismo y el anarcosindicalismo se han escindido en varios grupos y tendencias que libran una lucha encarnizada en favor o en contra de la Internacional Sindical Roja, de la dictadura proletaria y de la Revolución Rusa.

III. NEUTRALIDAD Y AUTONOMÍA
La influencia de la burguesía sobre el proletariado se refleja en la teoría de la neutralidad, según la cual los sindicatos deberían limitarse exclusivamente a objetivos económicos, estrechos y corporativos, y no a objetivos de clase.

Esta teoría de la neutralidad siempre se ha basado en el argumento de que los sindicatos deben interesarse únicamente en los problemas económicos, sin mezclarse en política. La burguesía siempre tiende a separar la política de la economía, porque comprende perfectamente que si logra confinar a la clase obrera en el marco de los intereses corporativos, ningún peligro serio amenazará su dominación.

Esta misma separación entre economía y política es sostenida por los elementos anarquistas del movimiento sindical, para apartar al movimiento obrero de la lucha política con el pretexto de que toda política está dirigida contra los obreros. Esta teoría, de esencia puramente burguesa, es presentada a los obreros como la teoría de la autonomía sindical, que es interpretada como una oposición de los sindicatos al Partido Comunista y una declaración de guerra al movimiento obrero comunista, con el pretexto de independencia y autonomía.

La autonomía en todas sus formas, ya sea anarquista o anarcosindicalista, es una doctrina anticomunista a la que debe oponérsele una decidida resistencia, porque lo mejor que puede salir de eso es la independencia con relación al comunismo y un antagonismo entre sindicatos y Partidos Comunistas

IV. SINDICALISMO Y COMUNISMO
Los anarcosindicalistas confunden sindicatos y sindicalismo presentando a su partido anarcosindicalista como la única organización realmente revolucionaria capaz de llevar la acción proletaria hasta el final. El sindicalismo, que constituye un inmenso progreso en relación con el trade-unionismo, presenta sin embargo numerosos defectos y aspectos perjudiciales, que deben ser combatidos resueltamente.

Los comunistas no pueden ni deben, en nombre de abstractos principios anarcosindicalistas, renunciar a su derecho a organizar “células” en el seno de los sindicatos de cualquiera color. Nadie puede privarlos de ese derecho.

Los comunistas deben tomar la iniciativa de crear, en los sindicatos, un bloque con los obreros revolucionarios de otras tendencias. Los más próximos al comunismo son los “comunistas sindicalistas”, que reconocen la necesidad de la dictadura proletaria y defienden contra los anarcosindicalistas el principio del Estado obrero. Pero la coordinación de acciones presupone una organización de los comunistas.

Poniendo sus principios en práctica del modo más enérgico y consecuente y combatiendo las teorías anticomunistas de autonomía y separación de la política de la economía, concepciones dañinas para el avance revolucionario de la clase obrera, los comunistas deben esforzarse, en el seno de los sindicatos de cualquier color, por coordinar sus actividades en la lucha práctica contra el reformismo y la falsa combatividad anarcosindicalista.

V. LA LUCHA POR LA UNIDAD SINDICAL
La consigna de la Internacional Comunista contra la escisión sindical debe ser aplicada con indesmayable energía, a pesar de las furiosas persecuciones de comunistas que realizan los reformistas en todos los países. Los reformistas recurren a las expulsiones para provocar escisiones. Persiguiendo sistemáticamente a los mejores elementos de los sindicatos, esperan que los comunistas pierdan la cabeza, que abandonen los sindicatos y renuncien al plan profundamente meditado de conquistar los sindicatos desde adentro…

La escisión del movimiento sindical, sobre todo en las condiciones actuales, representa el mayor peligro para el movimiento obrero en su conjunto. La escisión en los sindicatos obreros haría retroceder a la clase obrera varios años, porque la burguesía podría entonces revertir fácilmente las conquistas más elementales de los obreros.

En los países donde existen dos centrales sindicales nacionales (España, Francia, Checoslovaquia, etc.), los comunistas deben luchar por la fusión de las organizaciones paralelas. Dado el objetivo de fusionar los sindicatos actualmente escindidos, no es conveniente que los comunistas y obreros revolucionarios individuales se separen de los sindicatos reformistas para incorporarse a los sindicatos revolucionarios. Ningún sindicato reformista debe quedar desprovisto del fermento comunista.

Todo comunista debe tener presente que la escisión de los sindicatos no es solamente una amenaza para las conquistas inmediatas de la clase obrera sino también una amenaza para la revolución social.

CONCLUSIÓN
Siguiendo su camino de conquistar los sindicatos y luchar contra la política escisionista de los reformistas, el IV Congreso de la Internacional Comunista declara que es deber de todos los Partidos Comunistas, hacer todo lo que esté a su alcance para impedir la escisión en los sindicatos, poner todos sus esfuerzos para restaurar la unidad sindical donde haya sido destruida, y lograr la adhesión del movimiento sindical de sus países a la Internacional Sindical Roja.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Declaración de la XXIV Sesión de la CIPOML

Desde México a los trabajadores y los pueblos, a los revolucionarios y comunistas.
En México y conmemorando el final de Primera Guerra Mundial que ocasionó grandes y graves daños a la humanidad y que fue también el escenario en que triunfó la primera revolución proletaria: la Gran Revolución de Octubre; cuando se celebra el bicentenario del natalicio de Carlos Marx, el gran maestro del proletariado, se cumplió exitosamente los trabajos la 24 XXIV Plenaria de la Conferencia Internacional de Organizaciones y Partidos Marxista-Leninistas CIPOML. Se valoró la situación internacional y precisó las responsabilidades y tareas del movimiento obrero, popular y revolucionario. Discutió importantes problemas del trabajo de los partidos y organizaciones de la CIPOML señalando los compromisos y tareas, afirmando las perspectivas de desarrollo.

La exacerbación de las contradicciones intrínsecas del sistema capitalista imperialista agudizan la crisis general del capitalismo, que es una crisis de las estructuras y las superestructuras, económica, política y social que sacude al sistema capitalista, afecta a millones de trabajadores, a los países dependientes, a los pueblos y naciones oprimidos, que ahonda la depredación de la naturaleza y el ambiente.

La anarquía en la producción, la competencia entre los monopolios y las potencias imperialistas, el crecimiento desmesurado de la deuda externa, el comercio desigual, la guerra comercial inter imperialista, el saqueo de los recursos naturales y la apropiación por parte de la clase de los capitalistas de la plusvalía generada por millones de trabajadores, las medidas unilaterales de EEUU frente a las políticas financieras y monetarias, el desarrollo acelerado de la ciencia y la tecnología, la digilitización, el internet, la robótica y la inteligencia artificial avizoran el aparecimiento de una nueva crisis económica, que será de mayores proporciones y profundidad que la crisis económica de 2008, que impactará gravemente en las relaciones sociales y políticas.

La depredación de la naturaleza y el deterioro del ambiente, los cambios climáticos provocados por la explotación y la expoliación irracional de los recursos naturales por de los monopolios capitalistas y los países imperialistas se agudizan constantemente.

Tienen lugar grandes confrontaciones entre las potencias imperialistas, la aparición y extensión por todos los continentes y regiones de los preparativos de guerra, el desarrollo de la carrera armamentista que involucra a todos los países, la militarización de la economía y la sociedad en la dirección de un nuevo reparto del mundo. La confrontación militar entre los países imperialistas, principalmente entre EE.UU. y Rusia, de la OTAN y China se expresa en conflictos armados que desangran a los pueblos en Medio Oriente y África y atizan conflictos en otros lugares del planeta. La agresión económica y política de EE.UU. frente a Irán atentan contra la soberanía del país y los intereses y derechos de sus pueblos. En Yemen, los intereses económicos y políticos de Arabia Saudita son responsables, junto con el apoyo de EE.UU. de la destrucción del país y del genocidio que devasta al pueblo y al país.

Las pugnas inter imperialistas se expresan también en la guerra comercial entre China y Estados Unidos, en la disputa de mercados, de áreas estratégicas; en la agresiva incursión de las inversiones Chinas en todos los continentes.

Las potencias imperialistas recrudecen su injerencia en todos los países dependientes, impulsan el extractivismo, saquean los recursos naturales al tiempo que remachan las cadenas de la opresión. La naturaleza del imperialismo se expresa en la agresión y rapiña para apropiarse de la riqueza de los países dependientes y de las ganancias producidas por la súper explotación del imperialismo. Ningún país imperialista es amigo de los pueblos.

Decenas de miles de personas, hombres, mujeres y niños huyen de sus países devastados por la guerra, de la represión de sus gobiernos, de miseria y la pobreza, buscan oportunidades y emigran en Asia, Europa, África y América Latina, son atacados por las políticas xenófobas, nacionalistas y racistas del imperialismo y la reacción. Trump está demostrando frente a los migrantes su carácter reaccionario xenófobo y agresivo.

El pueblo de Palestina resiste heroicamente la brutal agresión del imperialismo yaqui y del sionismo israelí que asesina a miles de personas de la población civil; esa lucha es una muestra de la decisión de defender la soberanía y la vida, recibe la solidaridad y el apoyo de las fuerzas progresistas del mundo. Los marxista- leninistas apoyamos firmemente la causa Palestina.

El gobierno de Trump en EE.UU. y la elección de Bolsonaro en Brasil testimonian el fracaso del social reformismo, la democracia burguesa, las políticas de la socialdemocracia que van siendo dejadas de lado por el imperialismo y la burguesía. En el propósito de afirmar y potenciar su dominación acuden cada vez con más frecuencia a las políticas reaccionarias, xenófobas, nacionalistas, a la implantación de regímenes ultraderechistas, autoritarios, fascistizantes y fascistas en algunos países.

El desarrollo de las tendencias reaccionarias y fascistas, y la eventual implantación de regímenes fascistas están siendo enfrentadas por la clase obrera, la juventud, los pueblos y, apreciables sectores democráticos que defienden la libertad, la democracia, los derechos humanos y sindicales.

El sistema capitalista, la institucionalidad burguesa están entrampados en la corrupción y la apropiación de los dineros públicos que se convierte en fuente de acumulación; la denuncia y las acciones contra la corrupción y algunos de sus responsables están permitiendo desenmascarar la naturaleza retrógrada y la podredumbre del capitalismo. En el combate a la corrupción se han desarrollado en algunos países y oportunidades grandes movilizaciones populares, crisis políticas y reajustes en los gobiernos burgueses.

Las políticas y acciones de los monopolios y la burguesía en contra de la clase obrera, los pueblos y la juventud, de los pueblos y naciones oprimidas se expresan en todo el planeta. Pero no se desenvuelven tranquilamente, existe la respuesta popular.

En varios países y en todos los continentes se desarrollan combativas huelgas y movilizaciones de los trabajadores por la estabilidad, en oposición a la flexibilidad laboral, la carestía de la vida, los altos precios de la vivienda y los nuevos impuestos; importantes manifestaciones de la juventud; significativas expresiones de la lucha de los pueblos por la vigencia de las libertades públicas y la defensa de los derechos humanos. Las mujeres se expresan valerosamente en contra de la opresión y el discrimen, llevaron adelante, el 8 de marzo una huelga internacional que se realizó en buen número de países.

Esas manifestaciones del movimiento obrero y popular vienen teniendo un desarrollo sostenido pero no se expresan de manera general; son todavía dispersas y aisladas a nivel internacional. Constituyen, sin embargo, la expresión de que las fuerzas de la revolución social, el movimiento obrero, el campesinado pobre, la juventud, las mujeres, los pueblos y naciones oprimidos tienen potencialidad y afirman la perspectiva del desarrollo del movimiento revolucionario de los trabajadores y los pueblos.

La oposición a la guerra imperialista, a las guerras de agresión, a la carrera armamentista debe ser asumida por los trabajadores y la juventud, se une a la defensa de la paz, de los derechos políticos y sindicales de los trabajadores y los pueblos, debe ser la causa que involucre a amplios sectores democráticos, una bandera internacional que en el cumplimiento del internacionalismo proletario enarbolamos los comunistas marxista leninistas.

La defensa de las libertades democráticas, de los derechos de los pueblos y los derechos humanos; las expresiones de apreciables sectores democráticos y progresistas, la oposición a las posturas reaccionarias y fascistizantes, el combate frontal al fascismo forman parte de las demandas actuales de los trabajadores y la juventud, son una expresión de la lucha contra el capitalismo y el imperialismo, por la revolución y el socialismo. Los marxista – leninistas somos consecuentes luchadores contra el fascismo y el imperialismo, nos involucramos en la construcción del frente democrático y antifascista a nivel nacional e internacional.

El combate a la dominación imperialista es tarea histórica de los pueblos y naciones oprimidas, de los antiimperialistas; es responsabilidad irrenunciable de los comunistas en todos los países. La asumimos decididamente.

El derecho de autodeterminación de los pueblos es una cuestión actual, se expresa en varios continentes y al interior de diferentes Estados; en la lucha anticolonialista y en oposición a las políticas neocolonialistas. Reafirmamos nuestro apoyo y solidaridad.

Los revolucionarios proletarios organizados en la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista Leninistas, CIPOML expresamos la decisión de fortalecer nuestros partidos y laborar por la unidad de los comunistas.

El capitalismo y el imperialismo no son invencibles. La unidad y la lucha de los trabajadores y los pueblos, la actitud consecuente de los comunistas y otros revolucionarios romperán las cadenas del imperialismo apuntando a sus eslabones débiles.

¡CONTRA EL GUERRERISMO DEL IMPERIALISMO Y LA REACCIÓN!

¡POR LA DEFENSA DE LA LIBERTAD Y LAS LIBERTADES PÚBLICAS, CONTRA LA REACCION Y EL FASCISMO!

¡ALTO A LA AGRESIÓN IMPERIALISTA CONTRA LOS PUEBLOS Y NACIONES OPRIMIDOS!

¡UNIDAD Y LUCHA DE LOS TRABAJADORES Y LOS PUEBLOS, DE LOS DEMOCRATAS Y PROGRESISTAS DEL MUNDO!

¡VIVA LA REVOLUCION Y EL SOCIALISMO!

México, noviembre de 2018

XXIV Plenaria de la CIPOML

viernes, 30 de noviembre de 2018

La Primera Internacional y la lucha ideológica de marx contra los anarquistas

por: M. Contreras

La I° Internacional o Asociación Internacional de Trabajadores (AIT) nació el 28 de setiembre de 1864, en una reunión celebrada en Londres con delegaciones de trabajadores de Inglaterra, Francia, Alemania e Italia. La fundación de la AIT se dio después de un largo período de retrocesos, resultado de la derrota de las revoluciones de 1848-49.

El revisionismo moderno debe ser combatido por los Marxista Leninistas

En su obra marxismo y revisionismo Lenin comienza su obra con una frase que invita a ser analizada con atención, en esta Lenin expresa lo siguiente: “Es bien conocido el aforismo que dice que si los axiomas geométricos afectasen los intereses de la gente , seguramente habría quien los refutase”. Si revisamos el comportamiento de los revisionistas se puede verificar como estos se esfuerzan por tergiversar, incluso del modo más ridículo los postulados centrales del marxismo leninismo con la intención de adaptarlos en favor de sus intereses particulares o grupales.

lunes, 19 de noviembre de 2018

Editorial Acero Revolucionario N° 49, Noviembre 2018

Se cumplen 11 años del Primer Congreso del PCMLV, partido del proletariado venezolano que en estos años de existencia se ha ido involucrando cada vez más en las luchas del pueblo abriendo espacios de participación a la clase obrera, los campesinos, las comunas y las diversas organizaciones sectoriales populares que desde sus propias realidades van posicionándose en los espacios de lucha que le corresponde, unificando criterios, diseñando y aplicando una línea política, un programa y una táctica marxista-leninista.

domingo, 18 de noviembre de 2018

Resolución del XI Pleno del Comité Central del PCMLV (Noviembre 2018)

Análisis del momento político.

1. Situación Internacional.

En su obra El imperialismo Fase Superior del Capitalismo Lenin establece lo siguiente. “Ya hace tiempo que el capitalismo creó un mercado mundial. Y a medida que se acrecentaba la exportación de capitales y se expandían “las esferas de influencia” y las conexiones con el extranjero y las colonias de las grandes asociaciones monopolistas, el rumbo “natural” de las cosas ha conducido al acuerdo internacional entre estas, a la formación de cárteles internacionales.”

Hoy en día podemos ver el comportamiento de esos cárteles en el despliegue de los bloques imperialistas, los cuales han intensificado sus acciones en diversos puntos del planeta, desarrollando una carrera desenfrenada por asegurarse el mejor trozo en el reparto del mundo. Esto a su vez acelera las contradicciones inter-imperialistas, la cual tiene expresión en diferentes escenarios políticos, económicos, sociales, afectando a millones de explotados y oprimidos quienes cargan sobre sus espaldas las consecuencias de situaciones como la guerra, el hambre, viéndose obligados a emigrar de sus tierras para tratar de conseguir en otras países mejores condiciones para poder vender su fuerza de trabajo, haciéndose realidad la ley que establece “las mercancías se realizan en las mejores condiciones.”