domingo, 6 de septiembre de 2026

CONTRA LA AGRESIÓN IMPERIALISTA Y LA ENTREGA DE LA SOBERANÍA, MOVILIZACIÓN POPULAR. Buró Político del PCMLV

En el marco de las grandes contradicciones interiimperialistas y de la crisis general del capitalismo, el bloque imperialista encabezado por el gobierno de los EE.UU, avanza de manera determinante en la fascistización como mecanismo para aumentar la explotación, tratar de superar su crisis y procede a un nuevo reparto del mundo, profundizando la apropiación violenta de los recursos naturales, mercados y fuerza de trabajo de otras naciones.

Es el caso de la República Bolivariana de Venezuela, donde el gobierno fascista y genocida de Donald Trump anuncia la firma de un acuerdo petrolero histórico con el gobierno encargado encabezado por la ciudadana Delcy Rodríguez.

Recordemos que el 03 de enero de 2026, el pueblo de Venezuela fue objeto de una agresión militar por las fuerzas armadas norteamericanas, la cual tuvo como resultado el secuestro del presidente de la República, Nicolás Maduro Moros, y de la diputada de la Asamblea Nacional, Cilia Flores; igualmente, el asesinato de más de 100 soldados venezolanos y cubanos, quienes asumieron la defensa del presidente y del territorio nacional de manera digna y valiente, cumpliendo con su deber, la CRBV y la ley de conmoción.

Posterior a estos hechos, el gobierno fascista y genocida de los EE.UU, impuso una agenda para favorecer ampliamente sus intereses económicos, políticos y geoestratégicos en la región, con la colaboración plena y complaciente del gobierno encargado, que cada día demuestra más en forma y contenido su carácter servil a los intereses de EE.UU.

Destacan hechos como la instalación de la Embajada del gobierno fascista y genocida de los EEUU y del gobierno asesino sionista de Israel, la instalación de la CIA y del Comando Sur, las reformas legislativas para burlar la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, como las realizadas a la Ley de Hidrocarburos, a la Ley de Minas, y las que se están orquestando, como la reforma a la Ley Orgánica del Trabajo de los y las trabajadoras y la Ley del Poder Judicial, todas estas imposiciones para brindar al imperialismo norteamericano la “seguridad jurídica” que exigieron las grandes transnacionales para invertir en Venezuela.

El hecho de mayor gravedad es anunciado por el fascista y asesino de Donald Trump, un “acuerdo petrolero” histórico que posesiona al imperialismo norteamericano de 65.000 millones de barriles de petróleo proveniente de los campos petroleros ubicados en la faja petrolífera del Orinoco y de los campos petroleros del Estado Zulia, muchos de los cuales estaban bajo contrato con otras empresas.

Sobran los argumentos y fundamentos para desmontar la ilegalidad de este saqueo petrolero institucionalizado por el gobierno encargado y, además, celebrado como una medida que viene a salvar al pueblo venezolano y encaminarlo al desarrollo económico y la prosperidad para todos. 

Las explicaciones ofrecidas por el gobierno encargado de este acto vergonzoso de hipotecar el futuro de los venezolanos y venezolanas por nacer, nadan en un mar de imprecisiones y contradicciones propias de un mandadero del imperialismo, pretendiendo justificar su entrega y, lo peor, tratando de convencer al pueblo venezolano de que es la única política posible que se podía asumir.

Igualmente, debemos señalar la responsabilidad de la ultraderecha fascista representada por María Corina Machado y de los lacayos de la llamada Asamblea Nacional del 2015, como agentes del imperialismo norteamericano, traidores a la patria, quienes deben ser juzgados por los crímenes cometidos contra el pueblo de Venezuela.

Para EEUU es la apropiación de materias primas y superganancias para contrarrestar la caída de la tasa de ganancia y el tutelaje geopolítico sobre los pueblos del mundo. Este saqueo petrolero fortalece al bloque imperialista dirigido por el gobierno de los EEUU, para seguir contando con los recursos suficientes y continuar su política de aniquilamiento y exterminio de los pueblos del mundo, como los hechos lo demuestran en Palestina, Irán, Libia, Siria, Cuba, Nicaragua, entre otros, pero igualmente, fortalece el complejo industrial petrolero-gasífero y militar del imperialismo frente al desarrollo de fuerzas energéticas alternativas como la energía eléctrica y nuclear.

No es un pacto comercial, sino la manifestación de la dominación neocolonial y el saqueo imperialista lo que estamos viendo en Venezuela y en la región.

Para el pueblo de Venezuela, el llamado “Acuerdo Petrolero” significa la entrega a fuerzas extranjeras del dominio de nuestra principal fuente de ingresos económicos; es el despojo de la riqueza social y pérdida absoluta de la soberanía nacional, el cambio total del modelo de país aprobado en la Constitución de 1999 y aprobado en referéndum por la absoluta mayoría del pueblo, es la traición a las ideas de soberanía y desarrollo endógeno, con graves implicaciones de carácter político, económico y social por la pérdida de la independencia estatal y la institucionalización del Estado tutelado como comité administrador de intereses transnacionales, es la profundización del modelo primario-exportador (Extractivismo dependiente) y transferencia desigual de valor que resulta una mayor precarización y superexplotación de la clase obrera y condiciones paupérrimas de vida para todo el proletariado en su conjunto.

Para los pueblos de América Latina es un retroceso a la imposición de la política imperialista y la doctrina Monroe con la recolonización y una amenaza a la integración regional.

En este sentido, se hace impostergable la denuncia política implacable contra la agresión imperialista y el saqueo petrolero; debemos seguir impulsando la organización y movilización del Frente Popular Antimperialista y Antifascista y la concientización de la clase obrera, campesinos, comuneros y demás sectores del proletariado y del movimiento popular y revolucionario para la defensa de la soberanía y la liberación nacional.

Es urgente construir donde aún no exista el Frente Popular para luchar por el rescate y la nacionalización sin indemnización bajo control obrero de la industria petrolera.

Es importante desmontar los argumentos esgrimidos, tanto por el gobierno de los EEUU como por el gobierno encargado de Venezuela:

-          Es totalmente falso el llamado "beneficio mutuo": El capital no se desplaza por altruismo, sino por la búsqueda de superganancias en la periferia.

-          La falacia de la "soberanía preservada": El Estado actúa como una burguesía entreguista cuando cede el 55% y se somete a la administración del gobierno de los EEUU.

-          La ilusión del "progreso fiscal": Los 209 mil millones están condicionados y vigilados por la potencia extranjera, además de representar una muy mala limosna, frente a la acumulación de capital de las transnacionales petroleras. (Menos del 5% de las ganancias)

-          El chantaje de la crisis estructural: La crisis es producto de la crisis general del capitalismo y de la agresión imperialista; presentar la entrega como el "único camino" es una capitulación política.

 NO AL SAQUEO PETROLERO DE VENEZUELA.

NO A LA ENTREGA DE LA SOBERANÍA Y POR LA LIBERACIÓN NACIONAL

FUERA YANKEES DE MIERDA Y SUS LACAYOS.

IMPULSEMOS EL FRENTE POPULAR ANTIIMPERIALISTA Y ANTIFASCISTA CON LA UNIDAD OBRERA, CAMPESINA Y COMUNAL.


domingo, 23 de agosto de 2026

EDITORIAL, AGOSTO 2026

Cada día se hace más claro para todos que la normalización de las prácticas fascistas es la forma de hacer política y de gobernar de la extrema derecha en la actualidad, que esa derecha representa los intereses del capital imperialista de EE.UU. en su versión fascista sionista, que va en expansión violenta gracias a las acciones del sector más reaccionario del imperialismo yanqui, que tiene su base material en los grupos económicos del capital financiero projudío y su base ideológica en una mezcla fascista y sionista.

No es la primera vez que el capitalismo en su fase imperialista recurre a la dictadura extrema y a la violencia revanchista contra el proletariado para tratar de mantener su caduco modo de producción y salir de su crisis general, pero esa fórmula que permite un temporal desahogo por medio de la expansión del aparato industrial militar genera tal agudización de las contradicciones a todo nivel que no da más opción que las guerras y revoluciones.

Si bien es cierto que el fascismo es, en su definición general, la dictadura extrema del capital financiero para tomar revancha sobre la clase obrera y someterla a niveles de explotación extrema, tratando de llevarla de nuevo a la esclavitud, eliminando derechos e imponiendo el terror, también es necesario estudiar las formas particulares que ese fenómeno va adquiriendo en cada época y cómo fue derrotado.

Una de las formas es la que surgió en la Alemania nazi por medio del tratado de Haavara (1933) entre los judíos sionistas alemanes y el gobierno de Hitler, que permitió la coincidencia de estas dos tendencias reaccionarias, tendencia que hoy se ha fortalecido en lo económico, ideológico y geográfico, reavivando la amenaza que significa el fascismo para la humanidad.

Como todos sabemos, el fascismo fue enfrentado y derrotado en una larga lucha que implicó un método, con formas de organización y lucha apropiadas para destruir ese fenómeno perverso y criminal que hoy ha renacido, avanzando por el mundo con un discurso de extrema derecha populista que puede penetrar de nuevo en la sociedad gracias a la tolerancia, corrupción, demagogia e ineficiencia de los gobiernos de la socialdemocracia, la manipulación mediática, educativa y religiosa, el soborno, la maniobra, y hay que reconocer también que por el debilitamiento del marxismo leninismo, pero también de manera determinante por la necesidad del capital, especialmente del capital financiero, de tener gobiernos sumisos a sus designios, autoritarios y dictatoriales para aumentar exponencialmente sus ganancias, promoviendo, por la propaganda y el fraude electoral, el ascenso a los gobiernos de personajes nefastos, de extrema derecha, profundo carácter autoritario y violento, enmascarando la ideología nazi en ideas "liberales" y religiosas provenientes del sionismo.

DESENMASCARAR Y COMBATIR AL IMPERIALISMO YANQUI- FASCISTA-SIONISTA. Tarea de la Humanidad.

Por: S. Martínez.

Es una tarea necesaria, de primer orden, que no se debe postergar, que no se puede aplazar, que el movimiento popular revolucionario del mundo debe continuar realizando, con mayor fuerza, determinación y acción, para que exista humanidad en el planeta.

Desenmascarar al Estado sionista genocida de Israel implica definirlo como la variedad más reaccionaria del fascismo. Se trata del capital financiero ejerciendo todo su poderío de terror contra la clase obrera, el campesinado pobre, los intelectuales, las mujeres, los niños y las familias de los sectores populares. Es decir, que no tiene rostro ni acciones humanitarias; su verdadero rostro es la dictadura fascista, imperialista y sionista, la que impone y destruye con su poderío militar las conquistas económicas, políticas, sociales y culturales del proletariado. Establecer relaciones diplomáticas con el Estado sionista de Israel es pisotear las conquistas democráticas de los trabajadores, de los campesinos; es humillar a los pueblos en su autodeterminación, en su emancipación.

El fascismo sionista ofrece a los trabajadores, campesinos y a los pueblos miseria, hambre, explotación, opresión, torturas, violencia, sangre y esclavitud. Destruye cualquier forma organizativa de la clase obrera, de los campesinos, de las mujeres, jóvenes, de los cultores e intelectuales. La única forma de organización permitida es la de los capitalistas y terratenientes. Porque el único interés es acrecentar sus capitales, sus grandes monopolios, sus groseros privilegios, a costa del sacrificio del proletariado.

El imperialismo fascista sionista es un tres en uno; es una banda de pillos, asesinos y saqueadores de los recursos naturales, que le pertenecen a los pueblos, y no a los gobiernos cipayos. Combatir, cerrar el paso y derrotar al imperialismo fascista sionista es absolutamente posible, y depende de:

Primero, de la combatividad de la clase obrera, de los campesinos pobres, de la juventud, de la unidad de acción en la lucha, de todas las fuerzas comunistas, revolucionarias, antiimperialistas, antifascistas, antisionistas, todas las fortalezas que sumen a la vida, a la emancipación y a la autodeterminación de los pueblos. Por eso la necesidad de los Frentes Populares, que permitan aglutinar todo ese poderío maravilloso.

EL FASCISMO Y LA RESISTENCIA POPULAR

Por: L. Aponte.

En la etapa actual de ofensiva imperialista y de avance del proceso de fascistización de la extrema derecha, la Casa Blanca, como principal actor de esta ofensiva, recurre al macartismo como una de las expresiones contra la clase obrera y los pueblos. El capital financiero está en su fase de ofensiva más reaccionaria y ya no respeta el marco jurídico burgués internacional; en América Latina se ha impuesto por la fuerza y por sumisión a gobiernos títeres.

El fascista Trump, en varias reuniones con líderes de derecha desde la Casa Blanca, ha expresado claras retóricas anticomunistas contra la izquierda; incluso, el 16 de julio del presente año, fue convocada la "Cumbre Antifa" en la que el secretario de Estado Marco Rubio logró reunir a representantes de 66 países de Europa, Asia y América con el objetivo oficial de combatir el supuesto "auge del terrorismo político de extrema izquierda", al que Rubio describió como una "amenaza real y transnacional".

El macartismo es usado como herramienta actual que representa nuevas formas de represión a las organizaciones que denuncian y enfrentan al imperialismo.

Ante este nuevo panorama, hay una parte de los pueblos en América Latina que se organiza contra el proceso de fascistización; existe un proceso de movilización popular contra las acciones de entrega de la soberanía y de los derechos fundamentales de la clase obrera bajo la responsabilidad de los gobiernos de extrema derecha. A pesar del desplazamiento de los llamados gobiernos progresistas, los pueblos se mantienen en resistencia y lucha, como en la amada hermana Colombia, por nombrar uno de los casos.

miércoles, 5 de agosto de 2026

RESOLUCIÓN POLÍTICA DEL PCMLV, JULIO 2026

La guerra imperialista ha continuado su expansión y con ella sus consecuencias en el ámbito económico, político y social. La actividad del complejo industrial militar, uno de los pilares de la economía imperialista, ha tomado un claro y determinante protagonismo en la dinámica actual del mundo. 

Un indicador evidente de este fenómeno lo podemos encontrar en el incremento de los presupuestos para el gasto militar que con particularidad han asumido algunos países de Europa, cuyos gobiernos, alegando la necesidad de cualificar su capacidad de defensa, han iniciado campañas desde sus trincheras institucionales para convencer a los trabajadores y al pueblo en general de la "necesidad" urgente de tener capacidades militares más sofisticadas, con mayor alcance y letales.

Es así como hemos visto que la guerra en Ucrania, donde la coalición de la OTAN se enfrenta al Ejército de Rusia y sus aliados, se ha convertido en un escenario en el cual se van consumiendo aceleradamente los viejos arsenales impulsados por los acuerdos de cooperación entre las partes beligerantes y se va dando paso al empleo de armamento de última generación, lo que, por supuesto, concluye en una creciente demanda de este tipo de mercancías, acelerando y reduciendo a su vez los tiempos de circulación y rotación del capital industrial militar para garantizar enormes ganancias en tiempos cortos para los grupos imperialistas que han concentrado parte de su capital en la guerra.

Junto a esto, combinan actividades de carácter especulativo llevadas a cabo desde trincheras del capital financiero que aprovecha los vaivenes de la economía causados por las afecciones de la guerra sobre la actividad de los principales centros productivos y del comercio mundial, expresándose en rutas económicas modificadas o paralizadas momentáneamente por los efectos de la expansión de la guerra. Los mecanismos de especulación de grupos financieros experimentan un impulso sustentado sobre el comportamiento zigzagueante de los mercados y la actividad productiva, situación que produce inestabilidad e inseguridad en los mercados que, movidos por temores de escasez.

A futuro, incrementan su oferta para la compra de mercancías, apalancando así el alza de los precios por parte de los capitalistas que dominan los centros de producción y las rutas de distribución. En un escenario convulsionado por la guerra en Ucrania, Irán, el Líbano, la operación de exterminio del pueblo de Gaza, la continuidad de confrontaciones militares en territorio sirio, Libia y países de África, por nombrar algunos de los escenarios más calientes en la actualidad, se le ha sumado la reactivación de la guerra entre Arabia Saudita y Yemen, situación que afecta de manera directa el tráfico comercial en el estrecho de al Mandeb y el estrecho de Adén, reduciendo así las capacidades de funcionamiento "normal" del tráfico comercial por esos puntos, lo que a su vez se expresará en escasez de petróleo, gas y fertilizantes; este último incide directamente sobre la actividad productiva agrícola, que a su vez tiene relación directa con la producción de alimento. Las interrupciones abruptas de circulación de mercancías, al ser un factor que incrementa la dificultad, contribuyen al alza de los precios de las mismas, situaciones que al fin y al cabo afectarán a los pueblos del mundo, que serán afectados por la escasez y la inflación en el precio de los productos.

NO AL CHANTAJE DEL IMPERIALISMO

Por: Concepción.
El pueblo de Venezuela ha estado sometido a una criminal campaña de agresión económica, política y militar por el imperialismo yanqui en los últimos 20 años, marcando un punto de inflexión el 3 de enero de 2026, con el secuestro del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, y de la diputada Cilia Flores, además del asesinato de más de 100 militares y civiles, socavando las bases del gobierno, debilitando el proceso bolivariano, que ya estaba golpeado por la actitud inconsecuente de algunos factores que, atendiendo a sus intereses particulares, marcaron distancia con la línea política revolucionaria asumida por los gobiernos del comandante Hugo Chávez y del presidente Nicolás Maduro.

En este contexto, buena parte del pueblo de Venezuela quedó a la expectativa sobre el cumplimiento del plan de defensa de la patria ordenado y dirigido por el presidente Nicolás Maduro; acciones como la huelga general y la lucha armada para combatir al invasor quedaron en suspenso.

El gobierno encargado asumió cambiar radicalmente la orientación y dejar sin efecto la orden del presidente Nicolás Maduro para apegarse al plan diseñado por el gobierno de los EEUU, tomando decisiones ampliamente ventajosas para el imperialismo norteamericano y los sectores opositores proyankis. Una de esas medidas fue revivir el cadáver de la Asamblea Nacional 2015 y ponerla a la par de la Asamblea Nacional surgida del voto popular.

Ejecutándose la ruta impuesta por los EE. UU. de tres fases: estabilización, recuperación y transición.

Nuestra posición es clara: nos oponemos rotundamente a esta ruta perniciosa, impuesta y diseñada a la medida de los intereses gringos y de sectores que solo buscan su bienestar particular, excluyendo la voz del movimiento popular de las opiniones y decisiones sobre aspectos decisivos para la vida del país.

Consideramos este tipo de acciones como artimañas que buscan desmontar al proceso bolivariano, al tiempo que intentan restaurar una institucionalidad postrada servilmente a los intereses de sectores reaccionarios, al gusto de los fascistas sionistas, guerreristas que hoy controlan la Casa Blanca, todo esto para continuar saqueando los recursos energéticos y minerales estratégicos del país.

Exigimos al gobierno encargado asumir una actitud de defensa de la patria. No es asumiendo con sumisión la destrucción de la soberanía y el saqueo de los recursos nacionales que se puede derrotar el plan de destrucción nacional que llevan a cabo los EEUU con el disfraz de recuperación institucional.

Llamamos a los sectores obreros, campesinos, comunas y al pueblo patriota, consciente y defensor de la soberanía nacional, a rechazar y denunciar de manera contundente, con pronunciamientos y movilizaciones de calle, las pretensiones de sectores oportunistas, negociadores, pro-gringos que quieren destruir la soberanía nacional, contribuir a la agenda de dominio yankee sionista y aniquilar el proceso bolivariano.

El diálogo debe ser con las bases del movimiento obrero, campesino y comunal, con el movimiento popular y revolucionario para retomar el plan de defensa de la Patria, para lo cual nos preparamos todos estos años, recuperar nuestra soberanía y autodeterminación para profundizar el proceso revolucionario hacia la construcción del socialismo.

FUERA EL IMPERIALISMO Y EL FASCISMO DEL TERRITORIO DE VENEZUELA.

FUERA LOS LACAYOS DE LA FRAUDULENTA ASAMBLEA NACIONAL PROYANKEE DEL 2015.

NO MÁS CONCESIONES A LA ULTRADERECHA IMPERIALISTA Y FASCISTA.

 

martes, 4 de agosto de 2026

Declaración de la Reunión de los Partidos de América Latina y El Caribe, integrantes de la CIPOML

Los partidos de América Latina y El Caribe integrantes de la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas, CIPOML, nos hemos reunido en el ejercicio de una práctica internacionalista viva y transformadora. Este encuentro ha tenido como propósito central analizar el complejo escenario de América Latina y el Caribe en sus manifestaciones económicas, políticas y sociales, evaluando críticamente cómo estamos cumpliendo nuestras responsabilidades revolucionarias frente a las exigencias del momento actual.

Apreciamos con preocupación un evidente proceso de ascenso de las fuerzas de derecha, extrema derecha y fascistas en la región. Este fenómeno ha provocado una alteración en la correlación de fuerzas políticas dentro de los espacios de poder institucional, reconfigurando el mapa geopolítico del continente.

Los triunfos electorales y el avance de las fuerzas conservadoras y reaccionarias han sido posibles en gran medida por el desencanto y descontento que nuestros pueblos experimentaron frente a las limitaciones, contradicciones e insuficiencias de los denominados gobiernos progresistas que los antecedieron, porque no enfrentaron y menos aún resolvieron las necesidades de los trabajadores y los pueblos, ni defendieron la soberanía.

La realidad continental actual se caracteriza por una intensa y constante disputa política y una marcada polarización. Frente al avance de la derecha, existe un contrapeso social fundamental y combativo, sostenido por los sectores populares, movimientos sociales y fuerzas políticas que defienden planteamientos democráticos, progresistas, de izquierda y revolucionarios que configura una tendencia que se abre espacio y gana terreno en el escenario actual.

Constatamos que el crecimiento de esas fuerzas de derecha y fascistas va de la mano de las ejecutorias e intervencionismo de la política exterior del imperialismo estadounidense. Dicha estrategia busca recuperar, afianzar y consolidar sus posiciones hegemónicas en la región, expresándose abiertamente en la Doctrina y Política de Seguridad de EE.UU., el denominado Escudo de las Américas y un conjunto de medidas económicas y políticas. La ofensiva del imperialismo es multilateral, sistémica y cada vez más agresiva.

Los pueblos no permanecen pasivos: responden con firmeza, organización y movilización colectiva frente a las políticas antipopulares, neoliberales y de despojo impulsadas por los gobiernos sometidos al capital transnacional. La confrontación de clases se agudiza, se expresa en importantes acciones de lucha que la clase obrera, el campesinado, la juventud y los pueblos desarrollan en todos los continentes a través de huelgas generales, levantamientos populares, movilizaciones callejeras. En este escenario las organizaciones revolucionarias actuamos y tomamos medidas para fortalecer nuestras fuerzas y conducir estos combates hacia los objetivos estratégicos de nuestros partidos.

El escenario regional y mundial nos plantea con urgencia insoslayable la necesidad de profundizar la lucha contra el imperialismo, frenar el avance de la derecha y combatir las posturas y expresiones de corte fascista que intentan cercenar los derechos conquistados. La lucha contra el imperialismo y las fuerzas reaccionarias de derecha y fascistas nos plantea la necesidad de trabajar por expandir el desarrollo de una conciencia en esa dirección en los trabajadores, la juventud y los pueblos, que sea la base de un frente democrático, antifascista, antiimperialistas y revolucionario internacional que enfrente la ofensiva de esos sectores.

La agresividad del imperialismo y las contradicciones interimperialistas está provocando el estallido de conflictos y guerras localizadas. Mientras exista el imperialismo existe el peligro de la generalización de esos conflictos. Los trabajadores y los pueblos tenemos la obligación de levantarnos contras las guerras de rapiña, de ocupación.

El debate fraterno y el intercambio de experiencias vividos durante la reunión de nuestros partidos han sido profundamente enriquecedores. Nos han permitido cohesionar miradas y definir líneas de acción concretas para avanzar de manera coordinada en el cumplimiento de nuestras responsabilidades revolucionarias, organizativas y de combate en favor de la emancipación social de los pueblos, por el triunfo de la revolución proletaria y el socialismo.

Nuestros partidos reafirman su disposición de continuar la lucha por organizar y hacer la revolución. Estamos comprometidos con la acumulación de fuerzas revolucionarias, tarea que nos plantea trabajar por unidad de los trabajadores, los campesinos, los pueblos originarios y los jóvenes y mujeres del pueblo. Estos esfuerzos forman parte de la lucha que nuestros partidos desarrollan para conquistar el poder.

Julio de 2026
Partido Comunista Revolucionario — Brasil

Partido Comunista de Colombia (marxista-leninista)

Partido Comunista Marxista-Leninista del Ecuador

Partido Comunista de México (Marxista-Leninista)

Partido Comunista Peruano Marxista-Leninista

Partido Comunista del Trabajo de República Dominicana

Partido Comunista Marxista-Leninista de Venezuela