sábado, 16 de mayo de 2026

EDITORIAL, MAYO 2026

Cada día se va clarificando más el rumbo que el actual gobierno de Venezuela va siguiendo, dejando en evidencia su diferencia marcada con los gobiernos de Chávez y Maduro, y con los principios de lucha antiimperialista, por lo que podríamos definirlo como alejándose de los rasgos antiyanquis, de base popular y democrática del proceso bolivariano, siendo entonces otro gobierno, que hasta se atreve a conmemorar sus 100 días dejando clara su posición de ruptura con la continuidad.

A partir del secuestro de Maduro, el papel ambiguo del ministro de la Defensa y la investidura de la vicepresidenta como presidenta encargada, se están desarrollando hechos impensables en otros tiempos, hechos que sin duda alguna, en la práctica, están destinados a facilitar la entrega del país al control del gobierno de los EE.UU. llevándonos hacia un protectorado de hecho.

Con el argumento de que no es posible enfrentar la invasión porque nos ha agredido una potencia nuclear, que tiene una ventaja tecnológica y militar enorme, sin duda alguna, que están amenazando de muerte a la dirigencia política, se va reflejando cada vez más la condición ideológica y de clase del actual gobierno, que con el discurso de la "estrategia flexible" cada día da más pasos en la subordinación y acoplamiento ante los imperialistas del norte.

Es evidente el carácter de clase, político y práctico del gobierno de Delcy Rodríguez, subordinándose a los lineamientos emanados desde el Departamento de Estado de EE.UU y distanciándose del pueblo combativo que durante toda la historia de Venezuela ha tenido valentía y dignidad.

Desde el 03 de enero se rebasó la medida de un proceso de descomposición que venía en desarrollo y ha dado un salto en medio de gran confusión y campañas propagandísticas promovidas desde el imperialismo, la burguesía tradicional y el gobierno Rodríguez, que persiguen convencer de lo positivo de la "estrategia" de entrega de la soberanía, pero progresivamente el movimiento popular va comprendiendo la manipulación y empieza a sacar conclusiones de las alianzas y trasfondo de la política colaboracionista.

Al comprender ese fenómeno del colaboracionismo gubernamental, el pueblo de Venezuela va buscando formas propias para dar cauce a una respuesta política; allí surgen diferentes expresiones organizadas a nivel regional y otros espacios a nivel de varios estados para responder ante tan complejo escenario.

Durante el desarrollo del proceso bolivariano hemos visto cómo se pasó de propuestas democráticas populares, de desarrollo endógeno y derechos sociales con el movimiento popular como centro, con el gobierno de Chávez, a la promoción de la burguesía "revolucionaria", y ahora a la colaboración amable con el enemigo imperialista.

EL IMPERIALISMO ACELERA SU OFENSIVA EN TODOS LOS TERRENOS

Por: E. Concepción.

En su lucha por el reparto del mundo, los países y asociaciones imperialistas libran una batalla a muerte en la que afectan al proletariado en diversas formas.

Los ejércitos imperialistas aseguran parte de sus fuerzas reclutando a las hijas e hijos del proletariado, que son incorporados a las fuerzas armadas convencionales bajo diversos mecanismos. 

Muchos de ellos mueren en los diferentes frentes de batalla defendiendo causas ajenas a sus intereses de clase, bajo la ilusión de que están defendiendo la libertad y democracia, cuando en realidad están siendo utilizados como peones para consolidar la dictadura de la burguesía y sus terribles consecuencias sobre los trabajadores y los pueblos.

Para concretar el reparto del mundo, los imperialistas recurren a promover y expandir la guerra; la presentan como una necesidad, utilizan artimañas, tergiversaciones, apoyados en su maquinaria de propaganda para convencer a los trabajadores y los pueblos de que todo es una lucha por la "paz", la "democracia"; invaden países, los someten a penosos mecanismos de expoliación de sus riquezas en nombre de la libertad.

Tanto la paz como la libertad para los imperialistas son solo palabras que sirven para manipular y maniobrar ante las masas populares y venderles simulacros; en otras palabras, engañarlos.

El mundo fue testigo del cinismo imperialista cuando un elemento fascista como Trump, promotor de la guerra y apologista de aberraciones como el genocidio contra el pueblo de Palestina, fue postulado para el Premio Nobel de la Paz, quedando así al descubierto el carácter servil de estas instituciones movidas por intereses económicos y políticos que sustentan la dictadura del capital sobre el trabajo.

LA ALTERNATIVA PROLETARIA

Por: E. Martínez.

Antes, durante y después del glorioso, combativo y revolucionario PRIMERO DE MAYO, en Venezuela, América Latina, el Caribe y el mundo, la clase proletaria, que no es más que los trabajadores asalariados modernos, sigue en las calles, en los centros de trabajo, instituciones, predios rurales, barrios y campos, luchando por lo siguiente:

1. Por educarse y organizarse desde su conciencia de explotado y oprimido por el sistema capitalista-imperialista.

2. Por la defensa de sus derechos políticos, económicos y sociales.

3. Por aglutinarse bajo un puño de hierro, que golpee contundentemente a sus enemigos de clase: El burgués y el terrateniente.

4. Por hacerse y luchar bajo la bandera del marxismo-leninismo. En su teoría y su práctica cotidiana, del día a día, y en sus espacios de combate.

5. Porque la bandera ROJA, DE LA HOZ Y EL MARTILLO, se ha la fortaleza de la alianza necesaria e indivisible del obrero y el campesino pobre.

6. Contra la pequeña burguesía servil al imperialismo, fascismo y sionismo, para que no sean dueños y entreguen las conquistas y recursos naturales que son del pueblo trabajador.

jueves, 23 de abril de 2026

EDITORIAL, ABRIL 2026

Desde el 3 de enero ha sido continua la agresión imperialista yanqui contra el pueblo de Venezuela y cada día es más claro el cambio de política operado en el gobierno, que, además irse demostrando diferente al de Maduro y más aún al de Chávez, adquiere su propia fisonomía que lleva a cambios estratégicos, no solo a un ajuste táctico como algunos tratan de argumentar, lo que se aprecia de manera indiscutible al modificar leyes, desarrollar una nueva política, con ministros y directrices que se mueven en contrasentido a los rasgos antiyanquis, patrióticos y soberanos que se iniciaron con el proceso bolivariano en el período de Chávez.

Es evidente, público y notorio el cambio de la alineación internacional: El gobierno pasó de un nexo privilegiado con el bloque China-Rusia, con sus aliados como Irán, Cuba, Nicaragua, expresando rasgos antiyanquis, a ceder, e incluso colocando alfombra roja para los representantes del gobierno agresor de Trump, lo que, más allá de cualquier apreciación subjetiva, es un hecho objetivo y constatable, independiente de las causas formales, psicológicas, políticas, militares y la esencia de clase de este comportamiento propio de la pequeña burguesía.

La agresión militar a un pueblo, el asesinato de militares y asesores de seguridad cubanos y venezolanos o civiles indefensos, la vulneración del territorio, el secuestro del presidente de la República y su esposa, diputada de la AN, la amenaza de muerte a la dirección política del país, el chantaje para apropiarse del petróleo, gas y oro son hechos que ningún pueblo soberano y digno puede soportar tranquilamente porque implican un estado de guerra.

Todo el comportamiento del agresor imperialista es expresión del avance de la fascistización y su nivel de concreción en prácticas fascistas sionistas de la dictadura extrema violenta y criminal del capital financiero internacional y las bandas mafiosas que hoy dirigen EE. UU., Israel y otros países sumisos o cómplices.

En este momento en que la fascistización se quita la máscara "liberal" y muestra su rostro del fascismo duro y puro, es necesario para el movimiento revolucionario y especialmente para los marxista leninistas ajustar la táctica, dar el salto necesario para la concreción de las herramientas que permitan avanzar en la confrontación contra el monstruo agresor imperialista fascista sionista.

El tiempo de la especulación teórica va cediendo paso a la necesaria conexión concreta de la teoría y práctica revolucionaria mediante instrumentos de acción inmediata, como son la unificación de fuerzas en el Partido Comunista de carácter marxista-leninista, las alianzas con fuerzas revolucionarias, democráticas y populares en el Frente Popular y la construcción de sus instrumentos para la propaganda, formación y lucha en el marco de acuerdos de base para la resistencia popular antifascista y antiimperialista.

Estas acciones requieren aclarar ciertas situaciones generales y depurarse de tendencias sectarias para poder dar el paso unificador de las diversas tendencias que se asumen como parte de la resistencia antifascista y antiimperialista, dejando para el desarrollo posterior la aclaratoria de otras concepciones, entendiendo que en un país agredido violentamente por el imperialismo fascista sionista, la primera tarea es aglutinar las diversas tendencias dispuestas a organizar la resistencia popular.

LA DISCIPLINA CONSCIENTE

Por: E. Sandoval

Para el militante revolucionario, la disciplina no es una carga impuesta desde afuera, sino un atributo interno nacido de la convicción. En el actual escenario de asedio imperialista y guerra económica en Venezuela, el cumplimiento de las tareas no puede depender de una vigilancia de un supervisor o de la búsqueda de reconocimiento personal. La verdadera disciplina es, en esencia, conciencia del deber histórico.

El sistema capitalista educa al individuo para destacar, para "brillar" sobre los demás y buscar el aplauso. El revolucionario, por el contrario, entiende que su trabajo es un grano de arena en una construcción colectiva. Aquel que solo cumple cuando lo ven, o que busca "figurar" ante la dirección, aún no ha roto con la ideología pequeño burguesa.

La disciplina consciente es nuestra mejor arma. El enemigo apuesta a nuestra desmoralización y al desorden. Un equipo político donde cada militante cumple su tarea de manera automática y consciente es un equipo invulnerable.

Nuestra tarea no es "parecer" revolucionarios, sino serlo en la práctica cotidiana. La disciplina consciente es el puente entre la teoría que leemos y la victoria que estamos obligados a construir.

La disciplina consciente se ejerce en el informe redactado a tiempo, en la organización de la base a pesar del cansancio, en el estudio de la teoría sin que nadie le ordene. Como decía el Che Guevara, "el escalón más alto de la especie humana es ser revolucionario, y eso exige una ética del anonimato combativo."

"LA PAZ IMPERIALISTA"

Por: E. Martínez

En el momento actual es de suma importancia que los comunistas marxista-leninistas, los revolucionarios, los progresistas de Venezuela y el mundo, unamos fuerzas de forma oportuna para desnudar la política de la paz imperialista, principalmente la norteamericana.

La paz imperialista norteamericana, que se caracteriza por el saqueo de los recursos naturales de los pueblos (petróleo, minería, gas, tierras raras), por la opresión y explotación de los trabajadores, por el despojo de las tierras de los campesinos pobres, por la privatización de los servicios básicos (electricidad, agua, gas, telecomunicaciones, tierras raras, entre otros), salud y educación. 

Además, dicha paz, lo que garantiza al inicio es el tutelaje, la intromisión, la injerencia, el sometimiento económico y militar, agresión, negociaciones que solo benefician a los grandes capitales y sus consorcios, y finalmente convierten en colonia a los pueblos que no luchan.

Por eso la resistencia de los pueblos valientes y en lucha es una necesidad, porque si algo ha demostrado la historia, es que NO quieren ser colonia, y que cuando se cuenta con una dirección política que demuestra en la acción coraje, una dirección verdaderamente revolucionaria, que está convencida y comprometida con los intereses de los sectores populares, y que está decidida a no ser patio trasero del imperialismo norteamericano y fascistoide. 

sábado, 18 de abril de 2026

RESOLUCIÓN POLÍTICA DEL III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PCMLV, ABRIL 2026

El proceso de fascistización internacional ha continuado su curso con paso firme, aunque con muchos obstáculos devenidos de las formas como el desarrollo de las contradicciones propias de la época imperialista se han venido desarrollando. La tecnología de punta lograda por el complejo industrial militar, expresada en parte por la llamada inteligencia artificial, pone de manifiesto el desarrollo de las fuerzas productivas en la actualidad y la dirección en el uso de la misma que los imperialistas le darán en favor de sus intereses. 

En nuestras tesis expresamos: "La fascistización es un proceso impuesto por el capital financiero en el cual se van normalizando en la sociedad las prácticas autoritarias y violentas de extrema derecha, avanzando en la aplicación de crímenes fascistas tolerados por la sociedad, pero sin que los gobiernos asuman aún de forma pública el carácter de la dictadura de extrema derecha."

La guerra, como mecanismo para conectar el reparto del mundo encabezado por las potencias imperialistas, ha ido en expansión acelerada en los últimos meses. Las potencias imperialistas han marcado claramente los caminos para dominar las principales rutas económicas, las fuentes de materia prima y la fuerza de trabajo. Por un lado, Rusia cumple el cuarto año en una confrontación con la OTAN; esta confrontación ha permitido a los actores involucrados deshacerse de parte de sus viejos arsenales armamentísticos para sustituirlos por la nueva tecnología, más destructiva y efectiva en la precisión letal. Con esto, además, han logrado reanimar la actividad del complejo industrial militar. Esta ofensiva imperialista se apoya a su vez en sofisticadas campañas de propaganda donde se hace todo lo posible por justificar ante las masas populares acciones como el fortalecimiento de los presupuestos de "defensa", lo que directamente se orienta a robustecer el papel del complejo industrial militar en la vida de la sociedad, adquiriendo en los presupuestos de muchos países, principalmente de las potencias imperialistas, donde elementos como educación, gasto social, salud, pasan a un segundo plano. En este sentido, hemos visto también cómo los señores de la guerra orientan su narrativa propagandística a presentar el peligro de "inminentes amenazas" y presentarse ellos como los salvadores que pueden detenerlo.