domingo, 18 de enero de 2026

EDITORIAL ENERO 2026

El proceso de fascistización sigue avanzando en el mundo, como hemos venido diciendo. La dictadura violenta de lo más reaccionario de los monopolios y el capital financiero de EE. UU. prosigue en su línea de acción autoritaria y violenta, asumiendo sin ningún rubor que para ellos no hay poder que los frene más allá de su visión totalitaria del mundo y sus intereses económicos.

Para los fascistas y sus acólitos de la socialdemocracia cobarde no valen principios morales, leyes internacionales, acuerdos ni constituciones. El principio del poder de la fuerza bruta, la imposición, la manipulación propagandística y el dominio militar son las premisas del imperialismo cuando en su lucha por sobrevivir a la crisis general llega al fascismo.

El método arbitrario, atropellador, egoísta y mentiroso, la corte de aduladores, la complicidad de los poderes públicos, los militares sumisos al poder, sin principios, los sionistas, son parte de los cómplices necesarios para que individuos desquiciados, en representación de los monopolios y de sus egoístas intereses económicos, puedan llegar a cometer crímenes atroces y violaciones evidentes de las leyes y no sean frenados, porque la sociedad capitalista en descomposición produce tales engendros para garantizar los mecanismos de la supervivencia putrefacta del capitalismo ante las amenazas revolucionarias.

Venezuela ha sido la nueva víctima de ese proceso de imposición fascista, recibiendo una acción del imperialismo de EE.UU. con gran violencia militar en un primer momento y un chantaje agresivo, con apropiación de recursos y mantenimiento del bloqueo parcial después.

Este tipo de acción puede estar iniciando una nueva forma de repartirse el mundo entre las potencias y los monopolios, ya no solo asumiendo regiones o países completos, sino también pudiendo coincidir con sus empresas en un país, asumiendo sus monopolios áreas estratégicas del mismo, preservando o aumentando sus inversiones sin caer en una situación de guerra abierta inmediata entre ellos y dándose seguridad mutua, tal vez temporal. Para eso requieren ciertamente unas condiciones especiales de ubicación y enlaces diplomáticos, como también cooperación de cipayos a lo interno del propio país objeto del reparto.

Es muy importante para los marxista leninistas reflexionar sobre el significado del ataque del 3 de enero, ya que esta fecha marca un nuevo hito en la historia moderna de Venezuela y la región, que apenas empieza a desarrollarse, más impactante aún que la acción extranjera de 1902 contra Cipriano Castro, porque ahora, en 2026, "la planta insolente del extranjero" no sólo pisoteó el suelo patrio, sino que además asesinó a civiles que dormían en sus casas, jóvenes militares venezolanos en el principal cuartel militar del país e internacionalistas cubanos invitados legalmente por el gobierno a estar en nuestro territorio, además secuestró al presidente de la República y su esposa en flagrante violación de todas las normas de convivencia entre naciones generando un sometimiento chantajista que en 1902 no fue permitido por los patriotas de aquella época que salieron en masa contra el agresor extranjero.

En la población en general existe gran confusión, ya que era de esperarse, en caso de agresión militar, una importante respuesta regular e irregular, que haría imposible o muy costosa para el atacante su acción violenta contra Venezuela, y más bien se plantea ahora el rumbo de acuerdos diplomáticos y adaptación forzada al modelo del agresor que sigue con su prepotencia amenazando y presionando.

Los hechos del 3 de enero han marcado un nuevo período del proceso revolucionario venezolano, iniciado con sangre y el heroísmo de los mártires, marcado por la llegada del fascismo a nuestras tierras y por intentos de someter a un país soberano a los designios de una potencia imperialista en una especie de imposición colonial que pretende borrar la soberanía e independencia económica, política y militar de un pueblo acostumbrado desde muchas décadas a pelear y no ser tutelado por nadie.

Es evidente que hay hechos poco claros y muchas dudas razonables, que con el tiempo se aclararán exactamente, situaciones que provocaron un daño terrible a las instituciones de la República como a la soberanía nacional, no sólo al presidente y a la FANB sino también a todo el gentilicio venezolano, al proceso bolivariano, a los obreros, campesinos, comuneros, a las mujeres y jóvenes, a la memoria de los revolucionarios y a los luchadores de América Latina y el mundo, impactando a todos los que creemos en la necesidad de un proceso revolucionario profundo como vía para transformar de raíz el explotador y violento modo de producción capitalista, que seguimos luchando contra los que ahora nos pretenden imponer un modelo diferente sin consultar al pueblo.

Más allá de elucubraciones, en estos momentos es necesario seguir denunciando al fascismo e imperialismo a nivel internacional; es urgente impedir que siga avanzando en el reparto de los países y sus recursos como si fueran su propiedad, aplicando la ley del más fuerte, la dictadura violenta de los capitales, que es el fascismo, enemigo jurado de la clase obrera y de los pueblos.

No debemos justificar ni legitimar su acción violenta porque, además de un acto que marcará a este pueblo de forma eterna, sería la legitimación del saqueo y la permisividad a la violación de nuestra Constitución y soberanía, como la de otros países de la región.

Llamamos a los demócratas, revolucionarios, patriotas, a los verdaderos bolivarianos, a preparar la resistencia para hacer realidad la palabra y planes propuestos por el comandante Chávez en caso de una agresión imperialista. 

Para abordar las tareas revolucionarias del período que se abre, llamamos a nuestros amigos a nivel internacional a activar todas las vías de la solidaridad con el pueblo de Venezuela que resiste y lucha e impulsar la construcción del Frente Popular Antifascista y Antiimperialista Internacional para coordinar acciones, a fortalecer el Frente Antifascista Internacional y desarrollar todas las iniciativas posibles de solidaridad, resistencia y lucha contra tan nefasto enemigo.

A nivel nacional proponemos defender la soberanía expresada en la Constitución (CRBV), las leyes, luchar por la liberación nacional y la democracia popular.

Seguir trabajando por lograr la soberanía alimentaria e industrial basada en la producción nacional con el apoyo a pequeños y medianos productores, campesinos y pescadores.

Mantener la actividad de consejos comunales y comunas, con los proyectos a ser financiados.

Avanzar en la actividad sindical, defensa de derechos laborales y lucha por el salario.

Debemos tener en cuenta que estamos bajo una ofensiva fascista imperialista y que para enfrentarla es necesario un programa de resistencia concreta que vaya más allá de las ilusiones mediáticas, trabajando por la unidad popular, porque el enemigo podrá hacer muchos ofrecimientos, pero su verdadero objetivo es someter al pueblo trabajador, acabar con las ideas revolucionarias y apropiarse de las riquezas.

La consolidación de la organización revolucionaria del pueblo, la alianza Obrero, Campesina y Comunal así como la acción permanente por el control territorial y la autonomía popular, son las bases para la resistencia ante la ofensiva fascista imperialista del momento.

 


ENFRENTEMOS CON ÍMPETU Y AUDACIA REVOLUCIONARIA LA ARREMETIDA FASCISTA DEL IMPERIALISMO

Por: L. Aponte.

Como es de conocimiento nacional e internacional, este 3 de enero del 2026 ocurrió el secuestro del presidente Nicolás Maduro, acto de agresión contra nuestra soberanía, acto que, por supuesto, rechazamos y exigimos que devuelvan al presidente. Este hecho constituye, en el marco del reparto del mundo, la búsqueda de recuperar los espacios perdidos por la potencia fascista imperialista del bloque Estados Unidos-Unión Europea, que, por una parte, controla el triángulo del litio a través de gobierno servil y, en el caso de Venezuela, busca someter de forma violenta a través del sometimiento militar; con esto busca controlar las reservas energéticas, petroleras y mineras.

Otro hecho público fue la reunión de Donald Trump con las grandes transnacionales, la cual es una insuficiencia; fue garantía política y jurídica. 

¿Qué implica esto para nuestro país? 

Que una de esas condiciones es someternos y para esto es necesario que haya un cambio de leyes avanzadas que se construyeron durante el proceso bolivariano. Esto constituye una gran amenaza para nuestro país, ya que en el proceso de fascistización las posiciones de extrema derecha han avanzado en nuestro continente, por debilidad de la socialdemocracia y, por otro lado, debilidades del movimiento popular revolucionario por no colocarse a la vanguardia de las grandes luchas. 

Este nuevo escenario nos coloca a la entrada de un nuevo periodo de la lucha política revolucionaria en nuestro país e incluso en el continente, caracterizado por el avance de las posiciones más reaccionarias y xenofóbicas del capital financiero, representado en este caso por Donald Trump, tal como lo planteó Hitler en su programa político fascista, en el cual busca recuperar su espacio vital; en este caso, su espacio vital es América Latina, que considera su patio trasero, retomando la doctrina Monroe. 

¿Cuál debe ser el papel del marxista leninista y, a la vez, el papel de los revolucionarios?

En primer lugar, es fortalecer el destacamento de vanguardia de la clase obrera, fortalecer el partido y luchar porque nuestro programa político se imponga en las grandes masas. Segundo, la construcción del gran frente popular antifascista y antiimperialista, tanto nacional como internacional, superando debilidades como el sectarismo, seguidismo, tener una gran propaganda donde se distribuyan nuestras tesis y líneas, la ejecución de las mismas en el escenario de la lucha de clases, como hemos orientado a las masas en estos periodos bastante complejos, que se caracterizan por la resistencia popular. 

La vanguardia revolucionaria junto a las masas genera una resistencia popular en lo obrero como avanzamos ante la amenaza de imposición del programa fascista imperialista que buscará mayor precarización; el imperialismo de los Estados Unidos busca verse como el salvador de nuestro, pero en los hechos concretos buscarán el control de las empresas nacionalizadas durante el proceso bolivariano, el escenario que se cumplió fue de agresión imperialista, como partido hemos sabido llevar el seguimiento al momento político, ahora nuestra tarea es avanzar, para las masas en este proceso de confusión y ofensiva fascista imperialista debemos avanzar con nuestro programa que se basa en la construcción del estado obrero, campesino y comunal, control obrero de las empresas que estén en la conspiración y nacionalización de las transnacionales, que estén en la ofensiva.

Por eso debemos con ímpetu y audacia revolucionaria detener el avance del fascismo en nuestro continente y el camino es la liberación nacional y el socialismo; la salida de la crisis es revolucionaria. 


LOS FASCISTAS DE LA CASA BLANCA HAN DECLARADO LA GUERRA A LOS PUEBLOS DEL MUNDO

Por: E. Concepción.

El Imperialismo yankee está en pleno desarrollo de una operación militar internacional que comporta una nueva fase de las contradicciones inter imperialistas. Esta fase se caracteriza por una injerencia abierta en la dinámica económica, política y social contra pueblos y gobiernos que son catalogados como enemigos o incómodos a los intereses del Imperialismo yankee. 

El comportamiento criminal del imperialismo yankee está exacerbado, estimulado por los halcones imperialistas que hoy tienen el control del gobierno de los EEUU, situación que trae a la memoria los preludios de la Segunda Guerra Mundial, dónde el fascismo encabezado entre otros por Adolf Hitler y el partido Nazi protagonizaron una serie de agresiones militares contra diferentes pueblos de Europa, situación que fue escalando hasta una guerra de gran escala. 

En este sentido debemos destacar la agresión militar contra nuestro país. Las ansías del Imperialismo yankee por controlar los recursos y riquezas que se encuentran en nuestro territorio no las esconden, y abiertamente declaran sus intenciones de apoderarse de los mismos. 

En un segundo plano ha quedado incluso el hipócrita discurso de la lucha por la" democracia”, y contra el narcotráfico como artimañas utilizadas para engañar y justificar invasiones, ahora ya ejecutada la operación militar se jactan y hablan abiertamente de sus intenciones de convertirnos en un país colonizado y supeditado a los intereses gringos. 

El Imperialismo yankee se comporta con una agresividad particular; sin embargo, no es el único que tiene una agenda de dominio sobre los pueblos, otros factores Imperialistas, con rutas y retórica en formas diferentes, también se posicionan en su lucha por el reparto del mundo. Con el lanzamiento del misil ORESNHNIK sobre territorio de Ucrania, Rusia también envía un mensaje a sus adversarios y muestra su capacidad destructiva, dejando en claro su capacidad para disputar el reparto del mundo.

El reacomodo imperialista está en pleno desarrollo, las contradicciones entre las principales potencias económicas y militares van escalando a velocidad hipersónica. Lo sucedido en Venezuela, es parte de esa agenda imperialista para repartirse el mundo. Las terribles consecuencias que de esto se deriva caerá sobre las espaldas de los pueblos.

Para enfrentar esta situación es necesaria la unidad popular y revolucionaria, la constante orientación política de carácter antifascista y antiimperialista, fortaleciendo experiencias organizativas bajo la dinámica de la democracia popular. Unir todas las fuerzas contra el Imperialismo y el fascismo es parte de las tareas urgentes. Avancemos con disciplina y determinación


PUEBLOS REBELDES EN LUCHA

Por: E. Martínez.

El despertar de los pueblos rebeldes y en resistencia continúa su historia de lucha en estos momentos cruciales, contra el imperialismo yankee y el fascismo; brega que es indetenible en la senda revolucionaria por la liberación nacional y el socialismo.

Porque son los trabajadores, obreros, campesinos, mujeres, jóvenes, familias enteras de los sectores populares que van adquiriendo en el fragor del combate, principios revolucionarios y definiendo aún más, con determinación, fortaleza e ímpetu de combate, los intereses de clases, los intereses proletarios, los intereses de la mayoría explotada y oprimida por el capitalismo y el imperialismo.

Son los pueblos en lucha que van definiendo, fortaleciendo y defendiendo su conciencia de clase proletaria; son los que van diferenciando la política revolucionaria combativa y leal de la política reformista, oportunista, desleal y traidora.  Son esos mismos pueblos los que van visualizando que la política tibia, entreguista, negociadora, de medias tintas, solo favorece al enemigo de clase: la burguesía, el terrateniente, el imperialismo y el fascismo.

Son los pueblos en resistencia y en pie de lucha que van transformando el dolor, la tristeza y la rabia de sus hijos e hijas caídos en los combates contra la guerra imperialista y fascista en una gran convicción y compromiso de hierro de seguir adelante en esta lucha, porque al final están convencidos de que los explotados y oprimidos alcanzarán la victoria revolucionaria.

Son esos mismos pueblos y su vanguardia combativa que a través del internacionalismo proletario, estrechan lazos de solidaridad militante y activa entre los explotados y oprimidos del mundo, donde no existen barreras ni fronteras para expresar gestos palpables, de voces y manifestaciones contra el capital financiero y sus cipayos arrastrados de siempre, estos últimos que como marionetas y mercancías se venden al mejor postor, pero como siempre quedarán en la historia de los pueblos rebeldes como gusanos asquerosos.

Es innegable la fuerza antiimperialista y antifascista que se está gestando de los pueblos en combate, que no están dispuestos a someterse al títere de los grandes capitales financieros del mundo, el fascista y sionista Trump.

Finalmente, con firmeza y combatividad, se está levantando a nivel mundial una gran fuerza proletaria, popular, revolucionaria, marxista-leninista que no está dispuesta a ser colonia ni esclava de ningún imperialismo.

Incorpórate a esta Fuerza Combativa. La historia de la lucha de clases continúa. 

sábado, 20 de diciembre de 2025

EDITORIAL, Diciembre 2025

En los últimos días, el Sr. Trump ha arreciado la campaña de agresiones y amenazas para tratar de llevar a cabo su programa fascista. En su desespero está llevando la guerra a su propio territorio trayendo las amenazas de un enfrentamiento de grandes dimensiones a sus propias fronteras, con esto busca superar los problemas estructurales de los EE.UU. y del imperialismo, por medio de un salto adelante guerrerista en la búsqueda de ocultar sus grandes déficits internos y externos.

Esto no es solo la acción de un personaje, loco, inmoral y mafioso, sino que además representa los intereses de una fracción de la burguesía financiera internacional que se ve acosada por la confluencia de la crisis general del capitalismo y sus crisis cíclicas, lo que está llevando las contradicciones fundamentales del imperialismo a extremos.

En su desesperación, esa fracción de la burguesía financiera imperialista trata de resolver la profunda crisis del capitalismo, recurriendo a su alternativa en tiempos complicados: El fascismo y la guerra de agresión.

Los imperialistas saben que la guerra es el mecanismo para tratar de superar las crisis económicas y generar un nuevo ciclo de expansión del capital, debido a que mediante esa acción violenta logran varios objetivos a la vez:

1) Amenazan y someten a sus opositores aprovechando el miedo y la propaganda para tratar de aumentar su control en una operación de reparto del mundo entre potencias imperialistas.

2) Activan la economía por medio de aparato industrial - militar que se coloca al máximo de su producción para sustituir armas, aplicar nuevas tecnologías, renovar industrias, dotar municiones, alimentos, transportes. Destruyen fuerzas productivas para sustituirlas por nuevas.

3) Apropiarse de territorios, recursos y mercados de los países derrotados que además se ven obligados a pagar vacunas a las potencias vencedoras.

4) Iniciar el proceso de “reconstrucción” de los países derrotados por medio de sus créditos y empresas especuladoras, que además de sobreprecio se apropian de recursos locales que transfieren a la potencia imperialista en una transferencia (robo directo) de capital del país oprimido al opresor.

5) llevar a cabo un nuevo ciclo de reanimación capitalista, como ya ocurrió después de la Primera y Segunda Guerra Mundial, nuevo ciclo que da un respiro temporal a la crisis para sumergirse inmediatamente en otra nueva.

Ciertamente, la burguesía propicia las guerras para tratar de superar las crisis, pero también se encuentra con el desenmascaramiento de sus intereses que los lleva a la fascistización de la sociedad y a una agudización muy amplia de la lucha de clases, con la consecuencia de guerras de resistencia, procesos de liberación nacional, revoluciones sociales y en general la movilización de los explotados, principalmente obreros y campesinos contra el imperialismo y el fascismo, tomando en algunas circunstancias, especialmente cuando hay verdaderas organizaciones revolucionarias el camino de la abolición del poder burgués y la propiedad privada de los medios de producción avanzando rumbo al socialismo.

El punto más álgido de la actual confrontación regional en América, en el marco del nuevo reparto internacional del mundo entre bloques imperialistas, ha colocado hoy a Venezuela en el ojo del huracán. El nuevo intento de la burguesía imperialista de EE.UU. por controlar de manera unilateral Latinoamérica se va a resolver por tres vías: 

1) Un acuerdo con el bloqueo China - Rusia para repartirse áreas de influencia regionales.

2) Un enfrentamiento armado entre los dos bloques.

3) La decisión de las fuerzas verdaderamente revolucionarias de Venezuela de desarrollarse por la vía autónoma aplicando el “desarrollo endógeno” con alianzas internacionales, pero sin subordinación al capital, lo que amerita organización independiente de clase, un frente popular y un ejército del pueblo dispuesto a librar una guerra larga contra el imperialismo y la burguesía, apoyado en la alianza obrero, campesina, comunal y el pueblo en armas.

Los marxista leninistas de Venezuela siempre fijamos posición desde los intereses del proletariado y confrontamos a la burguesía, asumiendo temporales coincidencias en la política de resistencia y lucha ante la agresión yanqui, sin colocarnos a la cola de ninguna fracción burguesa. Para esto, la política de apoyo crítico con exigencias al proceso bolivariano es la base de la táctica mientras exista la agresión imperialista, acumulando fuerzas de clase para avanzar en la ruta de la liberación nacional y el socialismo científico.

En tal sentido, llamamos a los demócratas, revolucionarios, comunistas y militantes de izquierda a nivel mundial a pronunciarse sin reservas contra la agresión imperialista que amenaza con una guerra de sometimiento al pueblo de Venezuela que resiste y lucha contra la agresión imperialista.

La solidaridad moral, material, en la propaganda y movilización en cada país hacia el pueblo de Venezuela y especialmente hacia los combatientes proletarios que asumimos los planteamientos marxista leninistas y nos preparamos para el enfrentamiento al capitalismo - imperialismo en todos los terrenos, es vital para consolidar la resistencia popular cuando tenemos el honor de ver frente a nosotros a los imperialistas estadounidenses, después de haber derrotado a sus lacayos y títeres.

El PCMLV alerta a todos los militantes y amigos, a los camaradas de lucha en todos los rincones de la tierra ante el desenlace que esta locura guerrerista impulsada por el imperialismo yanqui y los fascistas de todo el mundo pueda tener, dejando en claro que sea cual sea el terreno donde se resuelva esta contradicción contará con los combatientes marxista leninistas de Venezuela en la línea de combate utilizando las tácticas y métodos propios de este tipo de lucha.

De igual forma esperamos ver la solidaridad activa con nuestro pueblo y nuestras organizaciones de masas, así como con el PCMLV.

En el escenario que esta aguda situación avance, pueden contar con que los militantes y amigos de nuestro Partido estaremos dando el mejor esfuerzo para el avance del proletariado revolucionario y del internacionalismo proletario.




INTERNACIONALISMO PROLETARIO CONTRA EL AVANCE DEL FASCISMO

Por: S. Montes.

Lenin concretiza el internacionalismo proletario, diseñado por Marx y Engels, para la época del imperialismo y la revolución proletaria, hoy está más vigente ante el fascismo y el proceso de fascistización que no esta solamente en Europa, este proceso también avanza peligrosamente en nuestro continente. El internacionalismo proletario es un principio fundamental del marxismo, en cuanto a su concepción de la clase obrera como una sola clase mundial. Esto es determinante para cualquier proyecto revolucionario.

Por tanto, el internacionalismo es parte consustancial a la lucha revolucionaria en cualquier lugar del mundo y en cualquier momento de la historia. No es algo ocasional, no es una cuestión de oportunidad o conveniencia, sino que es algo que está inserto en las señas de identidad de la organización de vanguardia del proletariado. Es, dicho de forma sencilla, una cuestión de principios.

En el marco de la amenaza de la agresión fascista hacia nuestro país, es una cuestión significativa fortalecer el movimiento comunista Internacional y las relaciones con organizaciones revolucionaria a nivel mundial, más allá del tema declarativo es que la clase obrera haga movilizaciones y denuncia contra la burguesía de sus países y en especial a la burguesía de los países imperialista, el principal aporte de la clase obrera es hacer la revolución en sus países. Stalin en el fundamento del leninismo en la cuestión nacional nos da una orientación. 

El leninismo da a esta pregunta una respuesta afirmativa, es decir, reconoce que en el seno del movimiento de liberación nacional de los países oprimidos hay fuerzas revolucionarias y que es posible utilizar esas fuerzas para el derrocamiento del enemigo común, para el derrocamiento del imperialismo.

La mecánica del desarrollo del imperialismo, la guerra imperialista y la revolución en Rusia confirman plenamente las conclusiones del leninismo a este respecto. De ahí la necesidad que el proletariado de las naciones “imperiales” apoye decidida y enérgicamente el movimiento de liberación nacional de los pueblos oprimidos y dependientes.

Esto no significa, por supuesto, que el proletariado deba apoyar todo movimiento nacional, siempre y en todas partes, en todos y en cada uno de los casos concretos. De lo que se trata es de apoyar los movimientos nacionales encaminados a debilitar el imperialismo, a derrocarlo, y no a reforzarlo y mantenerlo.

Ante estos se propone la creación de frente internacional antifascista y antiimperialista, campaña de solidaridad con Venezuela y denuncia del fascista de Trump y sus otros lacayos, estar pendiente ante el avance y posicionamiento de los candidatos de extrema derecha en Brasil y Colombia. Movilización de los obreros que trabajan en las empresas de los monopolios imperialistas, hacer movilización conjunta contra el fascista de Trump.

La tarea de detener y derrotar el fascismo no es solamente de los comunistas venezolanos, también es del movimiento comunista y del movimiento popular en nuestro continente, superemos nuestras debilidades y levantemos la moral a nuestros pueblos.

PAPEL DE LOS CAMPESINOS POBRES EN LA AGRESIÓN IMPERIALISTA

Por: L. Aponte.

Nuestro partido ha analizado una serie de escenarios que se reflejan en nuestras resoluciones, destacando la agresión directa del imperialismo fascista bajo la dirección de Donald Trump.

En este contexto, el campesino pobre juega un papel fundamental como resguardo de los territorios rurales, vigilante de nuestras aguas y cultivos para la resistencia. Por ello, es imprescindible implementar un plan de resguardo y conservación de nuestras semillas, especialmente las variedades nacionales, ante la posibilidad de un bloqueo aéreo y naval. También es crucial promover un plan de cultivos de guerra que se adapte a las condiciones de nuestro trópico, reactivando la producción de especies criollas.

Es esencial fortalecer las condiciones del campesino pobre y mejorar el desarrollo rural integral, asegurando que los insumos lleguen a tiempo. Ratificamos el carácter combativo del campesino pobre, ya que, gracias a ellos, el pueblo de Venezuela logró resistir entre 2015 y 2020. Durante ese período, el pueblo venezolano se mantuvo firme y luchó, mientras la burguesía agroindustrial se dedicaba a la exportación ilegal de productos alimenticio básicos.

Ante la amenaza de la agresión imperialista, es necesario fortalecer una política agraria revolucionaria. Debemos avanzar hacia la creación de comunas agrícolas productivas, donde el campesino pobre refuerce su alianza con los obreros. 

Juntos, debemos construir un frente popular que enfrente el fascismo y el imperialismo, luchando por mejorar las condiciones de vida en nuestros territorios rurales. 

Tanto los obreros como los campesinos deben confiscar y expropiar los bienes de aquellos traidores y conspiradores.