sábado, 17 de octubre de 2026

Resolución política del PCMLV, Octubre 2026

Desde nuestra última resolución hasta los días recientes han transcurrido pocos meses, pero con una gran cantidad de acontecimientos que han marcado una dinámica internacional signada por la agudización de las contradicciones de las asociaciones y países imperialistas, la lucha encarnizada entre los países imperialistas y países dependientes; los primeros pujan por someter a los segundos a mecanismos de dominio, explotación y control de su economía y territorios, conformando formas que les permiten extraer inmensas cantidades de riquezas para llenar las arcas de los grupos del capital financiero que, como parásitos, van consumiendo la vitalidad de los pueblos.

Todo este movimiento acelerado exacerba la contradicción capital-trabajo a niveles y formas que exigen de las fuerzas revolucionarias el desarrollo de capacidades orgánicas sólidas, capaces de soportar las más feroces embestidas de las organizaciones capitalistas que han sofisticado de manera exponencial sus aparatos e instrumentos de dominación.

Para lograr sus objetivos de expansión del dominio económico, político, militar y cultural, los imperialistas han recurrido a su instrumento más agresivo, criminal, sanguinario: el fascismo; cuyas expresiones en todos los sectores y todos los niveles se levantan en estos momentos sobre la bancarrota de algunos proyectos democráticos reformistas, destacando las experiencias caracterizadas por cumplir un papel de amortiguador de los choques de clases, comportamiento que no puede mantener por mucho tiempo sin desgastarse hasta perder la capacidad de maniobra y quedar tan débil que pierde el encanto entre las masas populares y abre paso a las disputas de estas por parte de las expresiones más beligerantes del proletariado o la burguesía, a saber, las organizaciones fascistas encarnando el proyecto de la burguesía parasitaria, el dominio del capital financiero o bien el proyecto de una parte de las fuerzas populares y el proletariado: la revolución proletaria, el socialismo que comporta, como sabemos, la destrucción del aparato estatal que sirve de instrumento de dominación sobre millones de seres humanos y construir el nuevo Estado, el de la democracia proletaria que comporta la puesta en marcha de la capacidad orgánica, creadora, de las mayorías explotadas y oprimidas para su liberación. I

Las fracciones más reaccionarias de la burguesía tienen entre sus objetivos centrales el tratar de aniquilar la capacidad orgánica de lucha del proletariado. Entre tantas tácticas empleadas para este fin, la estimulación del fanatismo fundamentalista religioso es un instrumento que le ha asegurado resultados en favor de sus propósitos en el plano político en la actualidad y que no debemos perder de vista en su desarrollo, pues ha sido muy útil a la táctica de fascistización que vienen aplicando los elementos más reaccionarios del capital, obteniendo resultados en el plano económico, político y militar.

Estas victorias parciales no les aseguran a los halcones imperialistas ni mucho menos la pasividad de los pueblos y los trabajadores. Una muestra de esto lo podemos ver en las recientes manifestaciones que se han llevado en Francia, España, las movilizaciones en Argentina, en los mismos EE. UU., demostrando la disposición de lucha de una parte de los pueblos que asume que las posibilidades de mejores condiciones de vida pasan por doblegar los mecanismos de dominio y opresión que ejecutan los gobiernos de turno que ejecutan las agendas encomendadas por los dueños del capital.

La multiplicación de la ofensiva del imperialismo yankee sobre territorio de Medio Oriente y en América Latina nos muestra cuál es su prioridad en la actualidad para imponer su dominio en dirección a extraer la mayor cantidad de recursos, apoyándose en la explotación de una fuerza de trabajo barata, materias primas obtenidas a precios irrisorios de la mano de lacayos serviles dispuestos a negar los intereses de sus propios países siempre y cuando los imperialistas les aseguren un pedazo del pastel a repartir.

Para afianzar su dominio sobre América Latina, ha recurrido a la manipulación propagandística electoral, al empleo de grupos fundamentalistas religiosos que acompañan determinadas fórmulas electorales, además de las ya trilladas declaraciones de “libertad” y respaldo abierto por parte de los fascistas de la Casa Blanca, los cuales de manera descarada se han involucrado en diversas formas en las campañas electorales de diversos países en América Latina, logrando influir a través de diversos mecanismos sobre los resultados electorales.

La alianza entre diversas expresiones fundamentalistas religiosas, en algunos casos incluso la fusión entre estas, la podemos notar en experiencias como Siria, donde un connotado terrorista, asesino, ahora es un ejemplo de “democracia”, la cual ofrece exportar miles de combatientes a los países aliados de los EE. UU., como Arabia Saudita, para que intenten frenar a los combatientes yemeníes de Ansar Allad que le están propinando duros golpes a la monarquía saudí, la cual es parte aliada del imperialismo yankee en la agresión de los pueblos en esa zona del planeta.

También los imperialistas, en particular los yankees, han dejado quietos a los talibanes en Afganistán, luego de invadir a ese país supuestamente para “eliminar” la amenaza terrorista. Es claro que no lograron el objetivo, y ahora, luego de abandonar en años anteriores a ese país de manera vergonzosa, ¿Quién gobierna? Los talibanes, pero ya no importa mucho este aspecto para los imperialistas, pues ya robaron durante y ahora no tienen

Destacamos que, aunque continúa la presencia y las acciones del imperialismo yankee en el Medio Oriente, es evidente que concentra buena parte de su atención en desarrollar diversas tácticas y mecanismos para fortalecer y consolidar su dominio sobre América Latina, lo que consideramos de parte de nuestro partido como un dato muy relevante a la hora de elaborar las conclusiones sobre la política que determinará en diferentes formas y niveles la ruta de acción de los trabajadores y los pueblos en la lucha antifascista, antiimperialista y antisionista en el futuro inmediato.

También es importante resaltar el papel que hoy desempeñan países como Burkina Faso en proceso de reanimación de la lucha antiimperialista en un continente como África, un continente donde parte de su territorio expresa la decadencia de un país imperialista, Francia, perdiendo hegemonía e influencia en un continente donde hace unos años atrás dominaba con claridad y que en la actualidad ha sufrido derrotas que lo han debilitado hasta el punto de tener que evacuar sus tropas de territorios como Burkina Faso.

Esta situación es expresión de un proceso con connotaciones de liberación nacional que se va convirtiendo en una referencia que, si se aseguran victorias, podrá influenciar a otros países y pueblos del continente. He aquí parte de la importancia que comporta en la actualidad esta experiencia.

sábado, 3 de octubre de 2026

PRONUNCIAMIENTO DEL BURÓ POLÍTICO DEL PCMLV ANTE EL DISCURSO DE LA PRESIDENTA DE VENEZUELA EN LA 81° ASAMBLEA DE LA ONU

El 23 de septiembre de 2026 pasará a la historia del mundo, y especialmente a la historia de Venezuela, como el día de la entrega pública de la dignidad de un gobierno, donde la representante de un país de manera notoria va al "auditorio de la legalidad mundial" a refrendar una política que elimina el discurso antifascista y antiimperialista, omite la denuncia clara y abierta contra la agresión imperialista del 3 de enero y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, y si esto no fuera suficiente, se tomó un tiempo para agradecer al verdugo que la humilla y roba las riquezas de su pueblo. Un discurso que pone a un país a los pies del capital financiero y del fascismo que en estos momentos desarrolla con particular ferocidad una política de control y sometimiento de los pueblos de América Latina y el mundo.

Esa dignidad perdida solo podrá ser rescatada por el pueblo organizado. De manera oficial, la presidenta encargada se limitó a agradecer de forma especial al agresor imperialista que asesinó a sus compatriotas y sometió por años al país a sanciones que hasta la fecha de hoy no han levantado y que humillan a su pueblo, asumiendo así una conducta contraria a la asumida por el presidente Chávez, el cual de manera clara, frontal y sin ambigüedades denunció en ese mismo escenario al imperialismo yankee por sus crímenes contra la humanidad.

Es un comportamiento indigno asumir un discurso donde no hubo la denuncia ni condena de la sistemática agresión y despojo de las riquezas del país bajo asedio continuo desde hace décadas, acelerado y profundizado luego del 3 de enero.

El discurso oficial del gobierno de Venezuela, asumido en voz de Delcy Rodríguez, ha puesto sobre la mesa una política de traición y la violación de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela a extremos propios del comportamiento de la pequeña burguesía acomodaticia y cobarde, que en su deseo de agradar las exigencias de los círculos imperialistas y sus agentes internos asume una actitud sumisa y deja en el olvido el discurso y una serie de políticas soberanas y antiimperialistas construidas en el marco del proceso bolivariano.

Es importante destacar que el discurso en la ONU expresado en voz de la presidenta encargada Delcy Rodríguez aclara con impactante claridad que la política antifascista y antiimperialista ha sido echada a un lado y se hacen más esfuerzos por asegurar medidas complacientes con el agresor imperialista, llegando incluso a tomar acciones que se constituyen en violación de la Constitución y traicionan al pensamiento antiimperialista y bolivariano que se ha construido en décadas de lucha.

También es importante resaltar en qué contexto se dan estas declaraciones:

Estamos en un momento donde la agresividad del bloque imperialista EE. UU.-U.E., con su base fascista-sionista, se expresa en la expansión de agresiones y guerras contra diversos pueblos, en búsqueda de apropiarse de los recursos energéticos y tratar de superar su profunda crisis.

Es inconcebible que el gobierno venezolano de hoy sirva a los imperialistas, fascistas, sionistas dirigidos por Trump, entregando petróleo, gas, oro, aluminio, hierro y otras riquezas para financiar la agresión de una potencia agresiva, que aprovecha esos recursos para someter a otros pueblos por medio de la guerra, por lo que, al final de cuentas y más allá de los discursos, en lo concreto la política asumida termina favoreciendo la agenda guerrerista del imperialismo sionista y el discurso de paz queda en retórica oportunista que, bajo la excusa de la diplomacia, mantiene la forma, pero ha cambiado el contenido del discurso antifascista y antiimperialista por una acción de apoyo real a las agresiones, ocultándose en la supuesta conciliación y diplomacia para restaurar la política de sumisión proyankee tan defendida por María Corina Machado y los enemigos del proceso popular bolivariano, política con la cual históricamente la burguesía ha asegurado grandes beneficios para el capital financiero en detrimento de la soberanía nacional, la autodeterminación, deteriorando las condiciones de vida de nuestro pueblo, como ya podemos vivir.

jueves, 17 de septiembre de 2026

COMUNICADO, BURÓ POLÍTICO DEL PCMLV, septiembre 2026

La constitución del Frente Popular es una de las tareas que históricamente corresponde llevar a cabo por los revolucionarios para enfrentar la arremetida fascista cuando el imperialismo en su crisis recurre a la violencia directa contra el proletariado.

No siempre los procesos organizativos transcurren por un cauce directo. La realidad es un factor determinante del acontecer y cada proceso social va construyendo sus instrumentos particulares apegado a las orientaciones estratégicas generales, de allí que saludemos la constitución de una Coordinación de Frentes Populares y Movimientos Sociales el día 12 de septiembre, como un paso importante en la reorganización de las luchas del pueblo de Venezuela ante la realidad surgida a partir del 3 de enero del año en curso.

La agresión armada del imperialismo fascista sionista yanqui contra el pueblo, y la evidente actitud colaboracionista de la alta cúpula gubernamental, les permitió la fácil toma de control directo de la administración de Venezuela, destruyendo las bases democráticas y de participación construidas por el pueblo durante el proceso bolivariano, pasando el gobierno de Venezuela de las posiciones antiyanquis al colaboracionismo sumiso.

La existencia de un estado formal de guerra, ya que no ha habido armisticio ni tratado de paz, la permanencia de los agresores yanquis en territorio venezolano, así como las permanentes amenazas e imposición de medidas sobre las autoridades, para realizar una explicación total de los recursos naturales y someter a la clase obrera, campesinos y comuneros, crea en nuestro país una situación de pérdida de la soberanía nacional e independencia, con violación de la Constitución y leyes fundamentales para justificar el saqueo inmediato del petróleo, gas y oro.

Ningún país ocupado o controlado por el imperialismo yanqui ha logrado desarrollar sus capacidades sociales ni políticas; al contrario, paralelamente al saqueo de sus recursos y apropiación por las transnacionales, se han hundido en la miseria, el caos ambiental y social, además de la guerra civil. Esta realidad debe ser analizada y difundida, lo que amerita superar los análisis idealistas y sueños infantiles de un futuro de bonanza, bajo la bota imperialista, para pasar a organizar la resistencia popular...

domingo, 6 de septiembre de 2026

CONTRA LA AGRESIÓN IMPERIALISTA Y LA ENTREGA DE LA SOBERANÍA, MOVILIZACIÓN POPULAR. Buró Político del PCMLV

En el marco de las grandes contradicciones interiimperialistas y de la crisis general del capitalismo, el bloque imperialista encabezado por el gobierno de los EE.UU, avanza de manera determinante en la fascistización como mecanismo para aumentar la explotación, tratar de superar su crisis y procede a un nuevo reparto del mundo, profundizando la apropiación violenta de los recursos naturales, mercados y fuerza de trabajo de otras naciones.

Es el caso de la República Bolivariana de Venezuela, donde el gobierno fascista y genocida de Donald Trump anuncia la firma de un acuerdo petrolero histórico con el gobierno encargado encabezado por la ciudadana Delcy Rodríguez.

Recordemos que el 03 de enero de 2026, el pueblo de Venezuela fue objeto de una agresión militar por las fuerzas armadas norteamericanas, la cual tuvo como resultado el secuestro del presidente de la República, Nicolás Maduro Moros, y de la diputada de la Asamblea Nacional, Cilia Flores; igualmente, el asesinato de más de 100 soldados venezolanos y cubanos, quienes asumieron la defensa del presidente y del territorio nacional de manera digna y valiente, cumpliendo con su deber, la CRBV y la ley de conmoción.

Posterior a estos hechos, el gobierno fascista y genocida de los EE.UU, impuso una agenda para favorecer ampliamente sus intereses económicos, políticos y geoestratégicos en la región, con la colaboración plena y complaciente del gobierno encargado, que cada día demuestra más en forma y contenido su carácter servil a los intereses de EE.UU.

Destacan hechos como la instalación de la Embajada del gobierno fascista y genocida de los EEUU y del gobierno asesino sionista de Israel, la instalación de la CIA y del Comando Sur, las reformas legislativas para burlar la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, como las realizadas a la Ley de Hidrocarburos, a la Ley de Minas, y las que se están orquestando, como la reforma a la Ley Orgánica del Trabajo de los y las trabajadoras y la Ley del Poder Judicial, todas estas imposiciones para brindar al imperialismo norteamericano la “seguridad jurídica” que exigieron las grandes transnacionales para invertir en Venezuela.

El hecho de mayor gravedad es anunciado por el fascista y asesino de Donald Trump, un “acuerdo petrolero” histórico que posesiona al imperialismo norteamericano de 65.000 millones de barriles de petróleo proveniente de los campos petroleros ubicados en la faja petrolífera del Orinoco y de los campos petroleros del Estado Zulia, muchos de los cuales estaban bajo contrato con otras empresas.

Sobran los argumentos y fundamentos para desmontar la ilegalidad de este saqueo petrolero institucionalizado por el gobierno encargado y, además, celebrado como una medida que viene a salvar al pueblo venezolano y encaminarlo al desarrollo económico y la prosperidad para todos. 

Las explicaciones ofrecidas por el gobierno encargado de este acto vergonzoso de hipotecar el futuro de los venezolanos y venezolanas por nacer, nadan en un mar de imprecisiones y contradicciones propias de un mandadero del imperialismo, pretendiendo justificar su entrega y, lo peor, tratando de convencer al pueblo venezolano de que es la única política posible que se podía asumir.

Igualmente, debemos señalar la responsabilidad de la ultraderecha fascista representada por María Corina Machado y de los lacayos de la llamada Asamblea Nacional del 2015, como agentes del imperialismo norteamericano, traidores a la patria, quienes deben ser juzgados por los crímenes cometidos contra el pueblo de Venezuela.

Para EEUU es la apropiación de materias primas y superganancias para contrarrestar la caída de la tasa de ganancia y el tutelaje geopolítico sobre los pueblos del mundo. Este saqueo petrolero fortalece al bloque imperialista dirigido por el gobierno de los EEUU, para seguir contando con los recursos suficientes y continuar su política de aniquilamiento y exterminio de los pueblos del mundo, como los hechos lo demuestran en Palestina, Irán, Libia, Siria, Cuba, Nicaragua, entre otros, pero igualmente, fortalece el complejo industrial petrolero-gasífero y militar del imperialismo frente al desarrollo de fuerzas energéticas alternativas como la energía eléctrica y nuclear.

No es un pacto comercial, sino la manifestación de la dominación neocolonial y el saqueo imperialista lo que estamos viendo en Venezuela y en la región.

Para el pueblo de Venezuela, el llamado “Acuerdo Petrolero” significa la entrega a fuerzas extranjeras del dominio de nuestra principal fuente de ingresos económicos; es el despojo de la riqueza social y pérdida absoluta de la soberanía nacional, el cambio total del modelo de país aprobado en la Constitución de 1999 y aprobado en referéndum por la absoluta mayoría del pueblo, es la traición a las ideas de soberanía y desarrollo endógeno, con graves implicaciones de carácter político, económico y social por la pérdida de la independencia estatal y la institucionalización del Estado tutelado como comité administrador de intereses transnacionales, es la profundización del modelo primario-exportador (Extractivismo dependiente) y transferencia desigual de valor que resulta una mayor precarización y superexplotación de la clase obrera y condiciones paupérrimas de vida para todo el proletariado en su conjunto.

Para los pueblos de América Latina es un retroceso a la imposición de la política imperialista y la doctrina Monroe con la recolonización y una amenaza a la integración regional.

En este sentido, se hace impostergable la denuncia política implacable contra la agresión imperialista y el saqueo petrolero; debemos seguir impulsando la organización y movilización del Frente Popular Antimperialista y Antifascista y la concientización de la clase obrera, campesinos, comuneros y demás sectores del proletariado y del movimiento popular y revolucionario para la defensa de la soberanía y la liberación nacional.

Es urgente construir donde aún no exista el Frente Popular para luchar por el rescate y la nacionalización sin indemnización bajo control obrero de la industria petrolera.

Es importante desmontar los argumentos esgrimidos, tanto por el gobierno de los EEUU como por el gobierno encargado de Venezuela:

-          Es totalmente falso el llamado "beneficio mutuo": El capital no se desplaza por altruismo, sino por la búsqueda de superganancias en la periferia.

-          La falacia de la "soberanía preservada": El Estado actúa como una burguesía entreguista cuando cede el 55% y se somete a la administración del gobierno de los EEUU.

-          La ilusión del "progreso fiscal": Los 209 mil millones están condicionados y vigilados por la potencia extranjera, además de representar una muy mala limosna, frente a la acumulación de capital de las transnacionales petroleras. (Menos del 5% de las ganancias)

-          El chantaje de la crisis estructural: La crisis es producto de la crisis general del capitalismo y de la agresión imperialista; presentar la entrega como el "único camino" es una capitulación política.

 NO AL SAQUEO PETROLERO DE VENEZUELA.

NO A LA ENTREGA DE LA SOBERANÍA Y POR LA LIBERACIÓN NACIONAL

FUERA YANKEES DE MIERDA Y SUS LACAYOS.

IMPULSEMOS EL FRENTE POPULAR ANTIIMPERIALISTA Y ANTIFASCISTA CON LA UNIDAD OBRERA, CAMPESINA Y COMUNAL.


domingo, 23 de agosto de 2026

EDITORIAL, AGOSTO 2026

Cada día se hace más claro para todos que la normalización de las prácticas fascistas es la forma de hacer política y de gobernar de la extrema derecha en la actualidad, que esa derecha representa los intereses del capital imperialista de EE.UU. en su versión fascista sionista, que va en expansión violenta gracias a las acciones del sector más reaccionario del imperialismo yanqui, que tiene su base material en los grupos económicos del capital financiero projudío y su base ideológica en una mezcla fascista y sionista.

No es la primera vez que el capitalismo en su fase imperialista recurre a la dictadura extrema y a la violencia revanchista contra el proletariado para tratar de mantener su caduco modo de producción y salir de su crisis general, pero esa fórmula que permite un temporal desahogo por medio de la expansión del aparato industrial militar genera tal agudización de las contradicciones a todo nivel que no da más opción que las guerras y revoluciones.

Si bien es cierto que el fascismo es, en su definición general, la dictadura extrema del capital financiero para tomar revancha sobre la clase obrera y someterla a niveles de explotación extrema, tratando de llevarla de nuevo a la esclavitud, eliminando derechos e imponiendo el terror, también es necesario estudiar las formas particulares que ese fenómeno va adquiriendo en cada época y cómo fue derrotado.

Una de las formas es la que surgió en la Alemania nazi por medio del tratado de Haavara (1933) entre los judíos sionistas alemanes y el gobierno de Hitler, que permitió la coincidencia de estas dos tendencias reaccionarias, tendencia que hoy se ha fortalecido en lo económico, ideológico y geográfico, reavivando la amenaza que significa el fascismo para la humanidad.

Como todos sabemos, el fascismo fue enfrentado y derrotado en una larga lucha que implicó un método, con formas de organización y lucha apropiadas para destruir ese fenómeno perverso y criminal que hoy ha renacido, avanzando por el mundo con un discurso de extrema derecha populista que puede penetrar de nuevo en la sociedad gracias a la tolerancia, corrupción, demagogia e ineficiencia de los gobiernos de la socialdemocracia, la manipulación mediática, educativa y religiosa, el soborno, la maniobra, y hay que reconocer también que por el debilitamiento del marxismo leninismo, pero también de manera determinante por la necesidad del capital, especialmente del capital financiero, de tener gobiernos sumisos a sus designios, autoritarios y dictatoriales para aumentar exponencialmente sus ganancias, promoviendo, por la propaganda y el fraude electoral, el ascenso a los gobiernos de personajes nefastos, de extrema derecha, profundo carácter autoritario y violento, enmascarando la ideología nazi en ideas "liberales" y religiosas provenientes del sionismo.

DESENMASCARAR Y COMBATIR AL IMPERIALISMO YANQUI- FASCISTA-SIONISTA. Tarea de la Humanidad.

Por: S. Martínez.

Es una tarea necesaria, de primer orden, que no se debe postergar, que no se puede aplazar, que el movimiento popular revolucionario del mundo debe continuar realizando, con mayor fuerza, determinación y acción, para que exista humanidad en el planeta.

Desenmascarar al Estado sionista genocida de Israel implica definirlo como la variedad más reaccionaria del fascismo. Se trata del capital financiero ejerciendo todo su poderío de terror contra la clase obrera, el campesinado pobre, los intelectuales, las mujeres, los niños y las familias de los sectores populares. Es decir, que no tiene rostro ni acciones humanitarias; su verdadero rostro es la dictadura fascista, imperialista y sionista, la que impone y destruye con su poderío militar las conquistas económicas, políticas, sociales y culturales del proletariado. Establecer relaciones diplomáticas con el Estado sionista de Israel es pisotear las conquistas democráticas de los trabajadores, de los campesinos; es humillar a los pueblos en su autodeterminación, en su emancipación.

El fascismo sionista ofrece a los trabajadores, campesinos y a los pueblos miseria, hambre, explotación, opresión, torturas, violencia, sangre y esclavitud. Destruye cualquier forma organizativa de la clase obrera, de los campesinos, de las mujeres, jóvenes, de los cultores e intelectuales. La única forma de organización permitida es la de los capitalistas y terratenientes. Porque el único interés es acrecentar sus capitales, sus grandes monopolios, sus groseros privilegios, a costa del sacrificio del proletariado.

El imperialismo fascista sionista es un tres en uno; es una banda de pillos, asesinos y saqueadores de los recursos naturales, que le pertenecen a los pueblos, y no a los gobiernos cipayos. Combatir, cerrar el paso y derrotar al imperialismo fascista sionista es absolutamente posible, y depende de:

Primero, de la combatividad de la clase obrera, de los campesinos pobres, de la juventud, de la unidad de acción en la lucha, de todas las fuerzas comunistas, revolucionarias, antiimperialistas, antifascistas, antisionistas, todas las fortalezas que sumen a la vida, a la emancipación y a la autodeterminación de los pueblos. Por eso la necesidad de los Frentes Populares, que permitan aglutinar todo ese poderío maravilloso.

EL FASCISMO Y LA RESISTENCIA POPULAR

Por: L. Aponte.

En la etapa actual de ofensiva imperialista y de avance del proceso de fascistización de la extrema derecha, la Casa Blanca, como principal actor de esta ofensiva, recurre al macartismo como una de las expresiones contra la clase obrera y los pueblos. El capital financiero está en su fase de ofensiva más reaccionaria y ya no respeta el marco jurídico burgués internacional; en América Latina se ha impuesto por la fuerza y por sumisión a gobiernos títeres.

El fascista Trump, en varias reuniones con líderes de derecha desde la Casa Blanca, ha expresado claras retóricas anticomunistas contra la izquierda; incluso, el 16 de julio del presente año, fue convocada la "Cumbre Antifa" en la que el secretario de Estado Marco Rubio logró reunir a representantes de 66 países de Europa, Asia y América con el objetivo oficial de combatir el supuesto "auge del terrorismo político de extrema izquierda", al que Rubio describió como una "amenaza real y transnacional".

El macartismo es usado como herramienta actual que representa nuevas formas de represión a las organizaciones que denuncian y enfrentan al imperialismo.

Ante este nuevo panorama, hay una parte de los pueblos en América Latina que se organiza contra el proceso de fascistización; existe un proceso de movilización popular contra las acciones de entrega de la soberanía y de los derechos fundamentales de la clase obrera bajo la responsabilidad de los gobiernos de extrema derecha. A pesar del desplazamiento de los llamados gobiernos progresistas, los pueblos se mantienen en resistencia y lucha, como en la amada hermana Colombia, por nombrar uno de los casos.