lunes, 24 de junio de 2013

Editorial Acero Revolucionario N° 22, junio de 2013

Órgano interno del Comité Central del PCMLV



NI CLAUDICAR, NI CONCILIAR

A pesar del acaparamiento, especulación, sabotaje, y las políticas conspirativas burguesa, el pueblo venezolano se mantiene en la idea de luchar por el socialismo, cada vez más claro, de que este camino, tiene que estar acompañado de la movilización popular y el enfrentamiento con la burguesía, sin dar tregua ni descanso, denunciando a los agentes pro imperialistas que nos quieren someter, y también a quienes, con discurso “revolucionario” se plantean la conciliación con los explotadores internacionales y nacionales.

Nadie puede ocultar que se ha dado un debilitamiento del proceso de cambios, que ha entrado en un nuevo período, signado por la muerte de Chávez, su sustitución en la presidencia por Maduro, los inicios del impacto de la crisis económica, una ofensiva a fondo de la oposición y la mayor injerencia del gobierno de los Estados Unidos.

Todo esto, va dibujando un escenario de mayores complejidades, incluso de peligros para los revolucionarios y el pueblo, que debemos prepararnos para afrontar un clima de agitación, donde la derecha pueda en el 2016, en un referéndum revocatorio, -o antes-, por la vía de fuerza, intentar la salida de Maduro del gobierno, y la imposición de un gobierno represivo, por medio de la fascistización de la sociedad. 

Por eso, no nos puede extrañar, el no reconocimiento del resultado electoral del 14 de abril, por parte de los Estados Unidos, la ofensiva económica, comunicacional y política de la derecha, además de las provocaciones venidas desde Colombia, por intermedio de Santos, quien actuando de forma artera, asume un discurso de paz, pero en la realidad lo que hace es aprovechar el tiempo para consolidar sus fuerzas militares, e incluso plantear acuerdos con la OTAN para tener más capacidad ofensiva contra la insurgencia colombiana y ser la gran base militar del imperialismo en contra de los procesos democráticos de la región, en especial contra Venezuela.

La conciliación nunca es bien vista por lo verdaderos revolucionarios, ni por el pueblo, que sabe por experiencia y por instinto de clase que los acuerdos con el enemigo nunca ha sido la vía para el triunfo revolucionario, si bien es cierto hay momentos donde se requieren los acuerdos, nunca debemos creer en el enemigo de clase, y menos aún estimular en la clase obrera y el pueblo la creencia de que el imperialismo, del signo que sea, puede ser bueno.

Se comprende, y es parte de las enseñanzas del marxismo leninismo, que en algún momento se necesiten pactos para preservar las fuerzas y avanzar, en esos momentos debe aclararse al pueblo el significado de tales acuerdos, y los objetivos que se persiguen, como espacio para la acumulación de fuerzas y la preparación de nuevos avances, pero en Venezuela lo que se requiere ahora es avanzar, producir y organizar las fuerzas como forma de estar en disposición de enfrentar una ofensiva más intensa del imperialismo y sus socios. 

En los actuales momentos el gobierno de Maduro ha mostrado su disposición a abrir espacios de diálogo a la burguesía, en el marco de una ofensiva política y económica, nacional e internacional que ésta ha desatado después de unas elecciones donde se mostró debilidad, donde la diferencia de votos fue insignificante, si la comparamos con los resultados de los procesos donde el candidato fue Chávez, aunque este venía en descenso, por desgaste, después de 14 años en el gobierno, la caída en la votación del 14 de abril dejó al desnudo un flanco por donde se ha tratado de colar la derecha.

Un país capitalista dependiente como Venezuela, con una economía monoproductora, basada en el petróleo y con unos bajos índices de producción en otros rubros, especialmente productos de consumo doméstico y alimentos, requiere un tiempo para superar esta situación, lo grave es que después de 14 años de gobierno, con ingresos suficientes, con una solidez política, esto no se haya resuelto, y estemos ahora en manos del grupo Polar, del imperialismo y de las importaciones, teniendo el gobierno que bajar la cabeza, dar espacio a los burgueses para que se consoliden política y económicamente, porque no hay capacidad de abastecer al país; esto demuestra la peor debilidad y exige corrección inmediata, superación de los errores y asumir la urgencia de estimular la producción a todos los niveles, lo que sólo se podrá lograr si la clase obrera se pone a la cabeza y dirige a toda la sociedad hacia la trayectoria del socialismo, de resto, será una competencia de discursos y amenazas sin sentido, mientras la burguesía y el imperialismo nos demuestran cuanto poder tienen, y lo tienen, porque siguen controlando los medios de producción vitales.

Muchos se empeñan en decir que toda esta situación es culpa del petróleo, desvirtuando la teoría leninista y echando al cesto de la basura el marxismo, insisten en esto para justificar, que por eso no se producen alimentos y otros productos industriales. Eso es falso, es un discurso totalmente engañoso, no producimos todos los alimentos porque el imperialismo decidió, cuando tenía el control directo del gobierno, que en el marco de la división internacional del trabajo seríamos exportadores de petróleo e importadores de lo demás, y ahora que el control lo ha tenido el proceso bolivariano no ha habido la planificación, organización, ni decisión política para impulsar un verdadero proceso de producción, de autoabastecimiento, de soberanía, porque es más fácil comprar hecho, importando, que construir una infraestructura. Además que deja mucho dinero a esa burguesía emergente que está en el gobierno saboteando los verdaderos procesos productivos e impidiendo con su alianza burguesa, la posibilidad de una verdadera profundización rumbo al socialismo, que consiste en la expropiación de los burgueses, el control obrero de la producción social, de la distribución de los productos, y la dictadura del proletariado, como única vía real al socialismo. 

Como hemos dicho en otras oportunidades, el avance de la crisis capitalista es indetenible, se acerca a nuestra región y ya podemos ver los impactos en las fluctuaciones, con tendencia a la baja, del precio del petróleo y otros minerales, principalmente por la disminución del consumo en la mayoría de los países imperialistas y por el acceso a fuentes de gas y petróleo de esquistos, gracias a la aplicación de nuevas técnicas que permiten extraer petróleo a mayor profundidad y escondido entre rocas, esto va a golpear en el futuro inmediato a las economías dependientes, en especial cuando las potencias imperialistas terminen de controlar el petróleo del medio oriente.

Por todo esto, el objetivo del período es fortalecer la vinculación con las amplias masas, consolidar las estructuras del partido y prepararnos para una larga lucha, porque el socialismo sólo se construye con la alianza obrero campesina en el poder y el pueblo en armas.

viernes, 7 de junio de 2013

Sobre el desarrollo de los últimos acontecimientos en Turquía

emep_4junio2013

Comunicado del EMEP (Partido del Trabajo) a 4 de junio de 2013:

¿Cómo podemos interpretar las constantes y masivas manifestaciones que se han generalizado desde la semana pasada? ¿Es la primavera turca? ¿Una conmoción pública? ¿O un intento de golpe iniciado por los nacionalistas?

Para hacer una interpretación realista, hay que tener en cuenta los últimos incidentes políticos en Turquía, ya que no son sólo una chispa que ha encendido el fuego.

El gobierno del AKP (partido de derecha), el aliado más leal de los EE.UU. y el imperialismo occidental en Oriente Medio, un actor importante de la iniciativa de la construcción del "Gran Medio Oriente", el ejecutor más devoto de las políticas neoliberales que han provocado amplias protestas durante años.

Las políticas como la eliminación de la propiedad pública para entregarla a las multinacionales y magnates locales, los despidos masivos, la reorganización de la vida laboral en contra de los obreros y funcionarios, la represión sindical, la restricción de los derechos sociales, los bajos salarios, el incremento de la explotación de los trabajadores en nombre de un mayor rendimiento y la competitividad, etc. han generado protestas cada día en fábricas e instituciones.

Por otro lado, la ignorancia de la cuestión kurda y las políticas de asimilación nacional-cultural de los kurdos unido a las detenciones masivas, provocaron repercusiones de gran importancia.

La burguesía urbana y cosmopolita está molesta también por el aumento de la presencia religiosa en la vida pública y las declaraciones del gobierno conservador del AKP. Se han sucedido distintas medidas en este sentido como la instauración de la educación religiosa obligatoria en las escuelas secundarias, la reorganización del sistema educativo de acuerdo a los requerimientos religiosos, el aumento en el número de escuelas religiosas, la creación de un Ministerio de Asuntos Religiosos, que emplea a un gran ejército de clérigos, las restricciones para fumar y para la venta de bebidas alcohólicas, o la reposición los cuadros burocráticos con sectores religiosos pro-AKP.

El AKP, mediante la creación de altas tasas de interés y la venta del patrimonio público al capital extranjero a precios muy bajos, a condición de un flujo de dinero fácil, trató de atraer el capital a Turquía evitando su desvío hacia Oriente Medio o a los bancos y las compañías occidentales . Así que el gobierno del AKP ha sido más exitoso incluso que Europa y EE.UU. en sobrevivir a la crisis económica mundial.

Pero, últimamente, el flujo de dinero fácil del exterior ha disminuido. El AKP ha tratado de evitar la difícil situación económica mediante la implementación de una campaña de construcción de la llamada "transformación urbana". Las áreas más valiosas en las grandes ciudades fueron expropiadas, estructuras de varios pisos se han edificado en terrenos públicos y se han vendido por precios extremos. Esto está generando un aumento de los problemas de tráfico, la destrucción de las zonas verdes y las políticas caciquiles con las que los seguidores del AKP llenan sus bolsillos. Con este contexto se estaba incubando ya un descontento generalizado.

La política en Siria del gobierno del AKP ha producido una gran insatisfacción. El apoyo económico a las organizaciones y grupos islámicos radicales y el permiso para que estos grupos se desplieguen en la frontera con Siria ha desencadenado otros muchos problemas. Los islamistas radicales se han convertido en una amenaza para la mayoría alauita en la frontera turca con Siria. Albergar a estos islamistas radicales ha provocado el deterioro del comercio y la economía de la zona en general. El cierre de empresas y el desempleo ha aumentado de forma alarmante. Además, los efectos negativos de los 5 millones de dólares gastados en los opositores de Siria han salido a la luz.

En estas circunstancias, el Primer Ministro Erdoğan anunció que se construiría un centro comercial en el parque de Taksim. El centro comercial se construiría como un cuartel, imitando un cuartel de artillería de la revolución burguesa de 1908, conocido como el cuartel general de las fuerzas reaccionarias, y el centro de la insurrección. El gobierno de AKP pretende resucitar el imaginario de la sublevación reaccionaria y sobreponerlo a la Revolución de 1908. Una parte importante de la población así lo entendió, como un plan urbanístico con un profundo carácter reaccionario. Pero además, sectores ecologistas de Taksim también elevaron sus quejas por el hecho de que casi ningún espacio verde quedaría con el centro comercial. La intención de Erdogan para cambiar el paisaje de la ciudad sin el consentimiento de la mayoría abrió el camino a un levantamiento contra sus políticas dictatoriales.

En el Parque Gezi de Taksim, comenzó la resistencia. Las máquinas entraron en acción para realizar la demolición, lo que atrajo a miles de personas al Parque Gezi de Taksim. Ya en la madrugada, después de que la masa principal de gente había salido del parque, las fuerzas de la policía atacaron a un grupo pequeño que dormía en tiendas de campaña. La policía quemó las tiendas, los activistas fueron golpeados y rociados con gas pimienta.

Hace un mes, en la manifestación del 1 de mayo en Taksim el gobierno del AKP prohibió el acceso en una distancia de veinte millas y el transporte público que da acceso a la zona se ordenó que quedara paralizado, cortaron el acceso a las partes de asiática y europea de la ciudad durante todo el día, y los manifestantes fueron sometidos a la agresión, el gas pimienta y los cañones de agua. Las precauciones tomadas por el gobierno del AKP han perjudicado a todas las personas de Estambul y también a los turistas.

Ahora, de nuevo, se utiliza el mismo método para terminar con la lucha en el Parque Gezi de Taksim. Este último ataque, ha exasperado a un amplio sector de las masas y decenas de miles de personas se dirigieron a Taksim. Al término de la jornada laboral, el número de personas en la plaza Taksim alcanzó las cien mil. Los cañones de agua y el gas fueron los protagonistas de la acción policial. A pesar de la censura promovida por los medios de comunicación burgueses, gracias a los esfuerzos de los medios de comunicación social y algunos órganos de expresión revolucionarios y democráticos, los acontecimientos han trascendido a la opinión pública. Las acciones se extendieron a Ankara e Izmir. Las personas no abandonan las calles hasta la noche. En Izmir, Ankara y Estambul, los enfrentamientos entre la policía y los activistas fueron realmente duros. Se levantaron barricadas. Durante los enfrentamientos, algunos jóvenes han muerto en Ankara, Estambul y la ciudad de Hatay. Decenas de miles de personas han resultado heridas y han sido arrestadas. El responsable de la organización juvenil de nuestro Partido en Ankara también ha sido gravemente herido y detenido.

Muchos de los manifestantes eran jóvenes y mujeres. Las hinchadas de los equipos de fútbol también participaron de las manifestaciones dejando a un lado las rivalidades entre los diferentes equipos. Uno de los lemas más utilizados de las protestas era "Gobierno Dimisión". Las masas que participaron de las manifestaciones eran a menudo gente que no pertenecía a ninguna organización política.

Nuestro partido, todos los partidos revolucionarios y democráticos, ecologistas, colegios de médicos, de ingenieros y de arquitectos, los sindicatos de trabajadores del sector público, los alauitas, los intelectuales y los artistas, abogados, grupos nacionalistas, etc. Todos los sectores laicos que están de acuerdo en que el gobierno del AKP poco a poco fue construyendo un sistema legal religioso.

Nuestro Partido, participando de las manifestaciones con todos sus cuadro y organizaciones, trató de atraer a la masa trabajadora, los proletarios y los sindicatos hacia la acción. Asegurando la formación en los instrumentos legales de las acciones y para perfeccionar los objetivos.

Así, se convocaron protestas para la solución democrática y popular de la cuestión kurda, la supresión de las restricciones a la libertad de prensa, de expresión y de asociación; por los derechos la minoría aleví; para la devolución de los derechos usurpados a la clase obrera y otros trabajadores; la eliminación del umbral mínimo para la representación parlamentaria; para determinar y sancionar a los responsables de las masacres como las de Roboski y Reyhanli; impidiendo a la policía el uso del gas pimienta sobre los manifestantes; por la prohibición de la destrucción de las ciudades, la prohibición de la destrucción de los espacios verdes en alquiler y el fin de la tala de sus árboles. Se llamaba a la huelga general y la resistencia.

Se convocó a la gente a organizarse y luchar. Hoy, Sindicato de los Trabajadores del Sector Público (KESK) y la Confederación de Sindicatos Revolucionarios están desarrollando una huelga general. Los acontecimientos en Turquía esta semana tienen aspectos similares y también diferentes de los procesos vividos en Túnez, Egipto y otros países árabes. Las similitudes son: amplias masas diciendo "ya basta" llenando las calles con ganas de luchar. Las diferencias son el nivel de organización de las masas y las reivindicaciones. Durante los últimos cinco años, acciones similares se llevaron a cabo no sólo en los países árabes o en Turquía, también en países europeos como Grecia, Italia, Portugal, España, Francia e Inglaterra, y en algunos países de América Latina. Vemos que el fondo común en todos estos procesos son las masas en rebelión contra la represión y la explotación del capitalismo.

Y creemos evidente que la gente en rebelión contra la clase dominante por sus propios derechos y por la libertad se fortalecerán con la solidaridad internacional y la unidad.

Partido del Trabajo (EMEP)

Turquía, 4 de junio 2013

www.emep.org

en.emep.org (english)

jueves, 30 de mayo de 2013

Venezuela actual y la política revolucionaria


Venezuela vive momentos muy importantes, la desaparición física del presidente Chávez ha generado una serie de reacciones, que agitan el clima político. El fallecimiento del dirigente fundamental del proceso bolivariano deja inmensos temores en las masas populares, que expresan la necesidad de consolidar una nueva dirección y avanzar en la luchas para evitar la posibilidad de estancamiento o retroceso, especialmente en la política social, pero también genera en la reacción las expectativas de una arremetida para frenar las conquistas democráticas.

Una primera etapa de este proceso estuvo signada por el desplazamiento de la burguesía nativa (al servicio del imperialismo estadounidense) del gobierno, en el que fueron sustituidos por la pequeña burguesía aglutinada bajo el liderazgo de Hugo Chávez, que utilizando reivindicaciones históricas del pueblo y su gran capacidad de comunicador, consolidó en las masas populares un ideario democrático revolucionario, promovió la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, como marco jurídico general; expresión de los intereses de esa pequeña burguesía y de aspiraciones del pueblo, promulgó leyes como la ley de tierras, de las comunas, del Trabajo, el control de la industria petrolera y minera, grandes obras de infraestructura, planes de emergencia para atender situaciones socioeconómicas de las mayorías, las misiones sociales. Así también se ampliaron las libertades políticas y las posibilidades de participación de los trabajadores, campesinos y comunidades que se involucraron en un intenso debate sobre el modelo de país.

Es innegable que durante esta primera etapa, marcada por el liderazgo carismático de Chávez y una “actitud ciegamente confiada de las masas para con el gobierno”, la conciencia política y el nivel de formación del pueblo venezolano se ha elevado significativamente, no sólo ha percibido algunos beneficios, también se crearon escuelas, liceos, universidades, se desarrollaron debates, programas, discusiones, talleres, cursos, acciones reivindicativas y cientos de actividades que poco a poco lograron cambiar la visión reaccionaria que fue cultivada en el pueblo por años de influencia ideológica de derecha y represión; las concepciones anti cubanas y anticomunistas se han transformado en amistad hacia Cuba y tolerancia ante las ideas comunistas, pero fundamentalmente en la consolidación del patriotismo bolivariano, abriendo las puertas para un trabajo real de transformación revolucionaria, que es frenado por las concepciones reformistas que imperan en sectores de la dirección política del proceso.

Los retos de avanzar y mantener la unidad.

Hoy se plantean grandes retos para mantener la unidad y profundizar el proceso, porque necesariamente las contradicciones irán aflorando para provocar reacomodos en los actores en el gobierno, la oposición, las fuerzas populares y revolucionarias. Este momento debe servir a las fuerzas populares y revolucionarias para avanzar, potenciar y consolidar posiciones, ya que quienes dirigen el gobierno están obligados a generar niveles de diálogo y participación a las diversas expresiones organizadas del pueblo, para evitar se inicie un proceso de descomposición y disgregación de ese gran frente democrático que logró unificar el proyecto bolivariano.

Después de 14 años comienza un nuevo gobierno, dirigido por Nicolás Maduro, un hombre proveniente de las filas de la izquierda, sindicalista, con cercanías a Cuba y en lo operativo por el comando político de la revolución que desde el día 5 de marzo Maduro definió como dirección político- militar, no sólo como dirección política, reuniendo a los 20 gobernadores del PSUV, entre estos 11 militares retirados, los ministros, jefes del partido de gobierno y alto mando militar para definir colectivamente el rumbo de la política gubernamental, si bien es cierto es una instancia colectiva, que aún no tiene la representación de los trabajadores ni de las mayorías explotadas, ni menos es dirigida por estos, es un avance, que expresa, como toda dirección política, un carácter de clase, en este caso de la pequeña burguesía acomodada en el gobierno que necesita a la clase obrera y al pueblo para poder gobernar.

El programa de la primera etapa no ha sido cumplido, y sólo lo hará la clase obrera y el pueblo revolucionario con su energía, decisión e impulso sometiendo la oposición burguesa, para pasar a la segunda etapa, a la construcción del socialismo. Hay fuerzas que frenan su cumplimiento, otras empujamos por su conclusión, con la eclosión de la fuerza proletaria ese obstáculo será vencido modificando necesariamente la composición de clase en el gobierno.

El llamado plan de la patria, 2013-2019 contiene elementos para este fin, como el desarrollo de las fuerzas productivas, la superación de la dependencia económica, la soberanía tecnológica, industrial, alimentaria, las relaciones internacionales solidarias, el inicio de la construcción de formas de poder alternativo, pero la pequeña burguesía sabotea sibilinamente u obstaculiza abiertamente su cumplimiento, para defender sus intereses económicos, ligados a los negocios y la corrupción.

Lenin plantea: “nuestra tarea, en consecuencia, no consiste, mientras ese gobierno sigue sometido a la influencia de la burguesía, más que ilustrar paciente, metódica y tenazmente a las masas sobre los errores de su táctica, adaptándose sobre todo a sus necesidades materiales” basados en eso, entendemos que nuestro partido debe, en la actual etapa, aclarar al proletariado que sus problemas no los va a resolver ni la burguesía ni la pequeña burguesía, por eso la dictadura democrática del proletariado es una necesidad, para someter a quienes atentan contra el pueblo, generan un clima de inseguridad y ataque a los dirigentes obreros, campesinos y populares, especulan con altos precios, acaparan los alimentos, con una respuesta firme y de clase, porque la revolución no se hace con guante de seda, de allí que la abolición de la propiedad privada sobre los medios de producción, control obrero, cierre de los medios de comunicación conspiradores contra el proletariado, entrega de la tierra a los campesinos, creación de grandes empresas agrícolas bajo control del Estado, son las únicas medidas que pueden someter a los burgueses.

Por tales razones la consecución de los objetivos de esta primera etapa, no será posible con la dirección de la burguesía ni de la pequeña burguesía ya que no tienen las condiciones materiales, ideológicas para confrontar seriamente al imperialismo ni a la burguesía, para aplicar medidas enérgicas, más bien negocian con uno u otro de los grupos imperialistas para mantener sometido al país, hipotecadas las riquezas, con dependencia completa, lucrándose de los negocios. Sólo la clase obrera, los campesinos y el pueblo, dirigidos por el partido marxista leninista pueden crear la base material de la liberación.

Venezuela no escapa a los efectos de la crisis.

Es muy probable que los efectos de la crisis general del capitalismo, de los cuales Venezuela no se escapa, sean la primera verdadera prueba de fuego para el gobierno de Maduro, el déficit presupuestario, la inflación, la escasez de productos, acaparamiento y sabotaje burgués sólo podrán ser derrotados por la acción decidida de la clase obrera, el campesinado y el pueblo, para someter sin miramientos ni concesiones a los elementos burgueses y reaccionarios más dañinos expropiándolos, limitando sus medios de comunicación, confiscando sus empresas, reprimiendo sus grupos de hombres armados para garantizar los alimentos a todo el pueblo, la tierra a los campesinos y la seguridad personal a todo el país.

La oposición hace discursos públicos llamando a la calma, también plantea la idea de una nueva etapa pero lo plantea como etapa de estancamiento y retroceso de las conquistas populares, de conciliación, consolidación de su poder por medio de negocios con el gobierno y apropiación de los recursos del Estado, haciéndose tolerante e incluso socia del gobierno, contra el cual no dejan de conspirar preparando las condiciones para la acción violenta para derrocar a este y reprimir a las masas trabajadoras.

Las direcciones socialdemócratas y reformistas son un freno a nivel mundial.

Las direcciones socialdemócratas, a pesar del matiz de reclamo, y frases “izquierdistas”, son un freno para objetivos más trascendentales, ya que se sustentan sólo en reformas superficiales al sistema político económico, sólo en reclamos economicistas que hacen coincidir las aspiraciones de la aristocracia obrera, con la burguesía y terratenientes, en contra de las aspiraciones del proletariado.

Los comunistas marxista leninistas luchamos por posicionar nuestras propuestas, programas y dirigentes, denunciando a la vez la debilidad que significa para la clase obrera, los campesinos y el pueblo que la socialdemocracia se ponga a la cabeza del movimiento de protestas, pero esto no es suficiente para el movimiento revolucionario, sólo en la medida que avancemos y desplacemos a los reformistas crearemos las condiciones para que sea la dirección revolucionaria la que realmente dirija las acciones llevadas a cabo por las masas, y las luchas se enrumben hacia la senda revolucionaria, destruyendo el sistema de explotación capitalista; única solución verdadera y definitiva para los oprimidos del mundo.

Cada día se demuestra también que las organizaciones socialdemócratas son incapaces de llevar al proletariado al triunfo, ni siquiera coyuntural, mucho menos hasta el final. Se ratifica que los reformistas y revisionistas hacen todo lo que esté a su alcance para conciliar, sostener el capitalismo, manejando un discurso populista, supuestamente “revolucionario” y por ende su función es engañar y traicionar los intereses del proletariado.

La experiencia enseña a los revolucionarios a pugnar por la dirección política de las acciones que efectúan los pueblos en contra del capitalismo mundial, enfrentar a la burguesía y sus agentes en los diferentes escenarios, fortalecer nuestros partidos, consolidar la propaganda y la agitación, la difusión de nuestros programas, poner en manos de las masas nuestros programas de lucha, consolidar frentes comunes con otras organizaciones combativas para organizar la revolución.
 
Las vacilaciones de los reformistas y revisionistas dejan como resultado profundas decepciones entre los trabajadores y sectores populares en general, solo la dirección consecuente, revolucionaria e identificada con los intereses de los trabajadores, que debe ejercer un partido marxista leninista, puede conducir de manera acertada y precisa la lucha revolucionaria del proletariado al triunfo.

Esta delicada coyuntura requiere en primer lugar el fortalecimiento y consolidación de las estructuras del partido, sus instrumentos de vinculación con las masas, expandir las posibilidades de dirigir acciones de calle con una táctica clara y órganos que la expresen ampliamente.

Se requiere avanzar, unificar todas las fuerzas posibles para: 1- frenar los intentos de la derecha fascista y el imperialismo, 2- Dar pasos en la organización popular para la revolución, 3- Superar la dirección socialdemócrata para ir en dirección de la revolución proletaria. 4- ir colocando el partido y sus organismos de masas a la cabeza de las luchas por medio de la acción.

Hay que combatir abiertamente a la burguesía, que por razones de conveniencia da demostraciones de diálogo, de querer la unidad nacional, pero lo que persiguen es disminuir los niveles de combatividad, adormecer a las masas, paralizar las luchas mientras van ocupando mas espacios de poder, para luego golpear a los “extremistas”.

De igual forma es necesario denunciar las posiciones que expresan que no se debe profundizar la lucha revolucionaria, que el socialismo de los nuevos tiempos debe promover la unidad con los burgueses, consolidar la propiedad privada sobre los medios de producción, que no es necesario la destrucción del Estado capitalista.

En definitiva estas posiciones, son ambas reaccionarias, pero una se ocultan en un discurso “revolucionario sensato” y el otro en un discurso burgués también “sensato”, tanta sensatez lo que pretende es frenar el avance revolucionario de las masas.

En definitiva se requiere desplegar la política revolucionaria, dar difusión a las propuestas más avanzadas, llegar a todos los rincones, a los sectores populares, a cada fábrica, a cada campo, para movilizarnos en pos de la nueva sociedad preparándonos para los combates que están por venir.

EL SOCIALISMO SOLO SE CONSTRUYE CON LA ALIANZA OBRERO CAMPESINA EN EL PODER Y EL PUEBLO EN ARMAS.

CC del PCMLV
Marzo 2013.

lunes, 29 de abril de 2013

A proposito de la situación en Venezuela


Comunicado de la CIPOML en apoyo a la lucha del pueblo de Venezuela contra las amenazas de una nueva injerencia imperialista.

En un proceso electoral muy reñido los trabajadores y el pueblo de Venezuela eligieron democráticamente a Nicolás Maduro como Presidente de la República. El imperialismo norteamericano y sus aliados europeos tutelaron una candidatura representante de la oligarquía y de sus intereses y sufrieron una derrota en las urnas. Ahora, aludiendo al pequeño margen de ventaja, pretenden desconocer violentamente la voluntad popular creando disturbios y perpetuando actos de provocación que amenazan con desatar la violencia reaccionaria. Entendemos que el pueblo de Venezuela está defendiendo sus conquistas sociales, la soberanía y el derecho a escoger su propio camino.

Los partidos integrantes de la CIPOML nos pronunciamos en respaldo a la clase obrera, a los campesinos, a los intelectuales consecuentes, a los revolucionarios, al pueblo de Venezuela y, a nuestro partido hermano, PCMLV que luchan por la construcción de una sociedad de justicia, bajo las premisas del socialismo científico, y en estos momentos de gran tensión rechazan valerosamente la amenaza de una nueva agresión imperialista.

Ya durante el año 2002 la acción conspirativa de Estados Unidos; España y otras expresiones mundiales y regionales del imperialismo urdieron un plan para acabar con el gobierno de Chávez, logrando un triunfo momentáneo, que fue desmontado por la enérgica acción del pueblo revolucionario movilizado en las calles y la posición de sectores patriotas de las Fuerzas Armadas que lograron neutralizar la agresión burguesa.

Somos firmes partidarios de la libre determinación de los pueblos, del derecho a darse el gobierno que consideren, sin la intervención de los países imperialistas. Estamos claros que en la actual fase de desarrollo del capitalismo, los países imperialistas luchan por un nuevo reparto del mundo y arremeten contra las naciones dependientes, especialmente contra los poseedores de riquezas naturales. Sabemos que esto sólo se puede detener con la organización popular, con la unidad de los patriotas y revolucionarios, con la lucha consecuente que apunte a la conquista del poder por parte de la clase obrera.

Desde la CIPOML llamamos a los patriotas, a los revolucionarios, a los internacionalistas a respaldar la profundización del proceso revolucionario venezolano, impulsando una campaña internacional de solidaridad con el pueblo de Venezuela y en rechazo a las amenazas de intervención que el imperialismo está gestando.

No a la injerencia imperialista, con el apoyo de los revolucionarios del mundo Venezuela no será otra Libia, ni otra Siria.

COMITÉ DE COORDINACION DE LA CONFERENCIA INTERNACIONAL DE PARTIDOS Y ORGANIZACIONES MARXISTA LENINISTAS

Consolidemos la cultura socialista frente a la corrompida cultura burguesa


La cultura burguesa representó un avance formidable a las formas de conciencia social cuando la burguesía aun era una clase en ascenso, cuando las relaciones de producción capitalistas se encontraban relativamente niveladas al desarrollo de las fuerzas productivas. Fue de esta manera, como surgieron importantes logros como la ilustración, representada por las obras de los filósofos materialistas de Francia en el siglo XVIII y la filosofía clásica alemana del siglo XIX.

Sin embargo, en el siglo XX, con el dominio mundial de los monopolios, se inaugura la era del imperialismo. Las fuerzas productivas en su continuo desarrollo, fueron dejando atrás a las ya atrasadas relaciones de producción capitalistas. La cultura burguesa entra en una etapa de declive, deterioro y destrucción moral derivada del deterioro de la base económico que la sustenta.

C. Caudwell, refiriéndose a esto nos dice:
"No hay que ser marxista para declarar que la cultura burguesa se halla seriamente enferma. La discordia existe en el arte, la ciencia, la religión, la economía y la ética, y de los escritos de los líderes reconocidos de la cultura contemporánea, desde Einstein a Freud podrían sacarse mil confesiones de aturdimiento y pesimismo."

Caudwell escribió estas líneas en el período intermedio entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial (1918-1939). Aquí, acusa el estado de ánimo de los cancerberos de la cultura burguesa, estado de ánimo que con el desarrollo de la crisis general del capitalismo, las cada vez más frecuentes crisis cíclicas, ha acelerado este proceso de putrefacción de la moribunda cultura burguesa y que desemboca en nuestros días con tendencias como el Reggaetón, las llamadas "tribus urbanas" y toda clase de movimientos alienantes y vacíos creados por el imperialismo.

Al mismo tiempo, se desarrolla la cultura popular. Las masas en países como Venezuela, han sabido aprovechar las inversiones del gobierno bolivariano en esta materia. Una importante capacidad organizativa en todos los ámbitos, ha permitido que surjan movimientos culturales que van desde medios de comunicación, música, escultura, pequeña producción, hasta las grandes inversiones en publicaciones de obras literarias y políticas en todo el país. Vivimos en un momento excelente para nuestra cultura.

Pero aun existe la burguesía como clase dominante. Este es el gran problema de nuestra sociedad. Las maneras burguesas son el intermediario entre el cultor y el pueblo, los intereses económicos de la clase dominante determinan el tipo, cantidad y forma de la cultura que consumirán las masas. Bajo estas condiciones la cultura popular se encuentra atada de manos y su influencia, por ejemplo en la juventud, es mínima con respecto a la capacidad de la burguesía para imponer sus patrones de gusto y conducta por medio de sofisticadas técnicas de mercado y publicidad de consumo.

La crisis capitalista y la lucha de clases, determinan el auge de la nueva cultura y la muerte de la corrompida cultura burguesa. De la organización de los trabajadores revolucionarios y el triunfo del comunismo depende la libertad del espíritu creador humano en la sociedad socialista, sin las trabas mercantiles que en la actualidad le someten a satisfacer a los monopolios.

Por: Pedro Meléndez

sábado, 20 de abril de 2013

EL PCMLV ANTE LA SITUACION POLITICA DE VENEZUELA

Seguidores de la derecha queman centros de salud

La muerte del comandante Chávez ha precipitado la ofensiva de la derecha en la búsqueda de retomar el control gubernamental, provocando una agudización de las contradicciones políticas y movilizaciones de calle, que marcan un hito para este período post Chávez, dentro de la etapa democrático burguesa del proceso revolucionario venezolano. 

Los posibles desenlaces de este período de auge plantean convulsiones sociales y choques en dos escenarios fundamentales: 

1-El avance de las fuerzas de derecha con la consecuente reversión del proceso, por medio de la violencia directa de tipo fascista, o por la conciliación entre la burguesía tradicional y la burguesía emergente en el poder 2- El avance de las fuerzas revolucionarias, para la destrucción del Estado burgués y hacia el socialismo, para lo cual sólo la movilización popular, la preparación de las más decididas acciones contra las fuerzas de la reacción y la consolidación de mecanismos de poder revolucionario permitirán el éxito. 

En estos momentos, y después de los desmanes ocurridos los días 14, 15 y 16, se develan las intenciones violentas de la derecha, que logró aumentar su auditorio hacia algunas expresiones del pueblo, que votaron por ellos y se involucraron en acciones de protesta dirigidas a deslegitimar a Maduro, argumentando su falta de preparación, condición de obrero y diferencias con Chávez. 

Si en un primer momento la arremetida de la derecha fue decidida, e incluso violenta, desde el día 17 se percibe una disminución en la frecuencia e intensidad de las acciones, posiblemente por alguna orden de sus jefes imperialistas, consecuencia de una negociación al más alto nivel. 

Entendemos que sólo se produjo un repliegue, por la falta de un masivo apoyo político internacional para sus denuncias de fraude, pero queda allí su disposición a arremeter en el momento que se den las condiciones favorables a su plan reaccionario. Aunque en ese primer momento las fuerzas populares se vieron copadas, al ser frenadas por la dirección reformista. Producto de esa feroz arremetida derechista las fuerzas populares han comenzado a movilizarse con disposición de avanzar sobre los elementos más recalcitrantes de la reacción, que son identificados como responsables de las agresiones contra los revolucionarios, a contrapelo de la desmovilización generada por las instituciones del Estado y el partido de gobierno. 

La dirección de nuestro partido considera que se debe mantener y estimular la movilización popular, que aún se puede lograr mayor activación de las masas y trabajar para consolidar instancias organizativas locales, que representen espacios de lucha para enfrentar las arremetidas de la derecha y hacer contrapeso al pacifismo burgués, que llama a poner la otra mejilla y soportar sin responder la ofensiva de los representantes del fascismo criollo. 

Por estas razones asumimos que estamos entrando en un período de auge de masas, con agudización de las contradicciones por descomposición del “proceso”, por la corrupción, burocratismo e ineficiencia, devaluación, pérdida del valor adquisitivo del salario, escasez de alimentos y sabotaje económico, empezando a crearse las condiciones para una nueva situación revolucionaria, que los sectores de derechas y de centro, reaccionarios y socialdemócratas, se proponen frenar, llevando a su máxima expresión la conciliación de clase. 

El PCMLV asume ante estos escenarios la labor de organizar las fuerzas democráticas y populares para impulsar las condiciones que permitan mantener la movilización de masas, potenciar el empuje de la clase obrera, los campesinos y el pueblo, que expresan críticas a la pasividad de los sectores en el gobierno quienes sólo están atentos a sus intereses particulares y se han olvidado de quienes además de ser explotados están amenazados por el terror de la delincuencia y la violencia política de la oposición. 

Estamos seguros que la derecha seguirá en lo inmediato con su plan, estará activa en la calle propiciando y exaltando el descontento, boicoteando los servicios públicos y saboteando la gestión de gobierno, por eso es necesario profundizar la organización y movilización de los sectores revolucionarios para defender las conquistas democráticas logradas y aprovechar el auge de masas más la desilusión del pueblo con la dirigencia reformista para ampliar la participación y acción revolucionaria para llevar lo más lejos posible los reclamos democráticos y la preparación de la revolución socialista, que lleve al poder del proletariado y los campesinos, con su mano dura, su programa y su organización, capaz de someter a la burguesía para quitarse de encima de una vez por todas la acción conspiradora de la burguesía y el imperialismo. 

Agradecemos a todos los partidos y personalidades revolucionarias del mundo su preocupación y solidaridad, su disposición a organizar la ayuda contra el intervencionismo imperialista, la campaña de solidaridad con el pueblo venezolano nos alienta a luchar en esta y cualquier otra situación en la que se plantee la lucha de clases del proletariado venezolano contra la burguesía nativa y el imperialismo. 

¡EL SOCIALISMO SOLO SE CONSTRUYE CON LA ALIANZA OBRERO CAMPESINO EN EL PODER Y EL PUEBLO EN ARMAS!

Caracas, 20 de abril de 2013.

martes, 2 de abril de 2013

Aglutinarse en las estructuras partidistas

Enver Hoxha, ejemplo fiel de como debe ser el temple de un militante comunista

Por: Jesús Guzmán
Extraído de Acero Revolulcionario N° 20

La organización de los comunista, su estado mayor requiere sistemáticamente ir superando debilidades en sus estructuras y cuadros dirigentes. Las tareas de destrucción de Estado burgués sugieren la suma de voluntades de cientos de hombres y mujeres, que consientes y atinados en el compromiso revolucionario, trabajan horas extras para la construcción, el crecimiento y el desarrollo del partido en pro de la liberación de la humanidad. Esta tarea nos sugiere un estudio sistemático y disciplinado de las ciencias políticas, sociales y económicas, que nos permitan elevar la agudeza teórica, aferrándonos a los principios revolucionarios, al nivel más alto de la creación humana: el marxismo leninismo.

Si logramos concentrarnos en nuestra labor, (por demás dinámica e intensa) enfrentaremos con mayor efectividad las difíciles y complejas situaciones de la lucha política. Las mismas que con el desarrollo de las ciencias militares y la tecnología de la informática en manos del imperialismo, les permiten hacer más y mejor seguimiento de inteligencia y espionaje a las organizaciones revolucionarias de mundo. Hoy el enemigo de clase nos plantea nuevos retos, retos que solo bajo las alas de la organización férreamente leninista y la supremacía del partido serán superadas.

Este proceso de temple, de exigencia al máximo a cada uno de los militantes del partido, hace posible que la organización se desarrolle en la acumulación cuantitativa y cualitativa de la política y de sus cuadros, cada hombre, cada mujer militante que con mejores condiciones nos garantizarán el ascenso en cada lucha, que responderán a la táctica y la estrategia de la organización, que siempre van en ascenso permanente hasta la victoria final frente a la barbarie capitalista.

Hemos comprobado que la construcción partidista atraviesa momentos duros, que ponen a prueba la solidez política e ideológica de toda la organización, de sus estructuras y militantes, y no podría ser de otra forma, puesto que la misma está en movimiento, en cambio y en desarrollo dialéctico; en la unidad y lucha, en la acumulación que nos orienta al tránsito de alcanzar lo que queremos ser.

Encarnizada lucha ideológica, necesaria en cada uno de nosotros permanentemente, para no sucumbir pulverizados a causa de la poderosa máquina de mezquindades como el individualismo, la arrogancia, la flojera, el autoritarismo, reflejo de la ideología burgueas, maquinaria que logra aplastar a buenos y duros combatientes, que caen como castillo de arena en ciertas etapas de la lucha revolucionaria. Sucumbiendo ante el entramado ideológico dominante que a diario nos sale al paso, y pone a prueba nuestra entereza como comunistas.