domingo, 15 de marzo de 2026

SALARIOS DIGNOS Y CONTROL OBRERO PARA FORTALECER LA RESISTENCIA Y LA LUCHA ANTIIMPERIALISTA

E. Sandoval.

El año 2026 nos sitúa en una encrucijada histórica. Mientras el sistema capitalista-imperialista se fractura bajo el peso de sus propias contradicciones, manifestadas en guerras y revoluciones, la clase obrera en Venezuela se encuentra en una batalla por mejorar sus condiciones materiales. Como marxistas-leninistas, nuestro análisis no puede ser superficial; debemos entender que la actual coyuntura venezolana es una expresión particular de la lucha de clases a nivel internacional.

La exigencia de un aumento de salario no es solo una reivindicación económica, es un acto de resistencia antiimperialista. Exigir salarios dignos hoy implica denunciar que el Departamento del Tesoro está robando el pan de las familias venezolanas para financiar la hegemonía del dólar. La clase obrera no puede esperar por "permisos" de la oficina de control de activos extranjeros (OFAC); debemos exigir que el ingreso nacional recuperado se traduzca de inmediato en poder adquisitivo.

La clase obrera debe exigir y luchar por el aumento de salario de manera permanente, incluso y especialmente en condiciones de bloqueo y asedio por parte de los imperialistas.

Lenin indicaba que la clase obrera que no lucha por sus intereses inmediatos (Salarios, condiciones de trabajo, reducción de la jornada) pierde la capacidad de luchar por sus intereses históricos (el socialismo). Si el equipo político orienta a "esperar", se corre el riesgo de que el trabajador se desvincule del proceso político y busque soluciones individuales (migración, economía informal), debilitando la base social de la Revolución. 

Bajo esta premisa, se comprende que, si bien Lenin reconoce la importancia de la lucha por los intereses inmediatos para movilizar a las masas, fustiga la lucha economicista cuando esta se estanca y no trasciende hacia el objetivo histórico, la toma del poder político.

ANTE LA FASCISTIZACIÓN FORTALEZCAMOS ESPACIOS DE UNIDAD REVOLUCIONARIA

E. Concepción.

Las contradicciones de la época imperialista se exacerban. A saber, la contradicción capital-trabajo, la contradicción entre los países y asociaciones imperialistas y la contradicción entre el imperialismo, países dependientes y colonias.

En este marco de acontecimientos, los agentes del imperialismo recurren al empleo de verdaderos ejércitos de mercenarios dispuestos a ejecutar las orientaciones emanadas desde los centros de operaciones de sus amos imperialistas para lograr el sometimiento de los pueblos y con esto ejecutar el saqueo de sus riquezas y territorios mediante operaciones caracterizadas por una violencia extrema, acompañadas de mecanismos neocoloniales que se imponen por diversas vías sobre los países sometidos por las fuerzas invasoras imperialistas.

La reacción de los pueblos agredidos por el imperialismo depende en gran medida de la fortaleza, cohesión y disposición para la lucha de las fuerzas populares y revolucionarias, de un proletariado orgánicamente fuerte, con una dirección cuya claridad en la relación entre los objetivos estratégicos y los objetivos tácticos los convierta en conclusiones y programa político que indican qué hacer y en qué dirección avanzar en los momentos particulares de la lucha de clases, lo que se convierte en ese faro que alumbra el horizonte de la lucha para el proletariado y los pueblos.

POLÍTICA REVOLUCIONARIA EN PERIODO DE FASCISTIZACIÓN

Por: Aponte
Hacer política revolucionaria bajo una ofensiva fascista es uno de los desafíos más complejos y cruciales que enfrentan los movimientos populares. La historia y el análisis contemporáneo ofrecen lecciones claras: no bastan la resistencia ni la reacción espontánea. Se requiere un viraje estratégico hacia una ofensiva política, ideológica y organizativa que combine la inteligencia táctica con la firmeza de principios.

A continuación, se presentan las claves para abordar este desafío, basadas en análisis históricos y debates actuales.

1. Comprender la naturaleza del enemigo no es un error, es un proyecto.

El primer paso para combatir eficazmente el fascismo es entenderlo en su especificidad. No es una simple exageración de la derecha tradicional ni expresión de violencia de los capitalistas. 

El fascismo como poder del capital financiero: Según la clásica definición del líder búlgaro Georgi Dimitrov, retomada en análisis actuales, "el fascismo es el poder del propio capital financiero" Es la organización de la venganza terrorista contra la clase obrera y la sección revolucionaria del campesinado y la intelectualidad". Esto implica que no es un fenómeno ajeno al sistema, sino una de sus expresiones más brutales. En momentos de crisis, el fascismo actuó como un "instrumento de represión de clases organizado por los grandes terratenientes", utilizando la violencia sistemática (pistola, porra y antorcha) para destruir las organizaciones de trabajadores y campesinos. Esta violencia no es un exceso, sino su método fundamental para reordenar la sociedad. 

2. Lecciones de la historia: La ilusión del diálogo y el camino al poder

La experiencia de la lucha contra el fascismo en el siglo XX dejó enseñanzas fundamentales, a menudo olvidadas.

Todos los gobiernos fascistas históricos llegaron al poder por vías legales o semilegales, aprovechando las libertades que luego destruirían.  

Las cinco etapas del ascenso fascista describen un patrón: 1) Surgen de la desilusión y de la banca de la socialdemocracia que no da respuesta a las amplias masas; 2) Se establecen como partidos políticos; 3) Llegan al poder mediante alianzas con la derecha tradicional; 4) Usan ese poder para dominar las instituciones; 5) Implementan reformas radicales y violencia de Estado. La política revolucionaria debe ser capaz de identificar este peligroso proceso antes de que sea demasiado tarde.

viernes, 20 de febrero de 2026

VISIÓN Y ACCIÓN DE CLASE: PROLETARIA, POPULAR, REVOLUCIONARIA

Por: E. Martínez.
La visión y acción de clase, donde el proletariado, obrero, trabajador, el campesino pobre y los demás sectores populares, revolucionarios, antiimperialistas y antifascistas, alzan sus voces y acciones PROPIAS para defender conquistas políticas, económicas y sociales, que han sido y son batallas del pueblo proletario y no de la socialdemocracia burguesa y pequeño-burguesa, privilegiada, oportunista, acomodaticia, vacilante y que siempre ha luchado por sus propios intereses económicos, en fin, es y ha sido siempre su esencia.

Son las luchas de ese pueblo de a pie, que ha obtenido, en el transcurso de la historia a sangre y fuego, sus victorias, y que debe continuar HOY, con esa misma dignidad, determinación y bravura, el RUMBO de los pueblos valientes, que transforman realidades y defienden la soberanía y los recursos naturales, que le pertenecen a los trabajadores, campesinos y sectores populares, y NO a los imperialistas y sus sirvientes.

Son los explotados y oprimidos, por el sistema capitalista imperialista, que una vez y mil veces seguirán alzando sus voces y materializando sus acciones revolucionarias en la defensa de sus derechos laborales, de salud, alimentación y en pie de lucha por decidir el porvenir de vivir en una sociedad verdaderamente justa.

Es por ello que los pueblos rebeldes y combativos NO necesitan falsos voceros, intermediarios, interlocutores o interpretadores para aplicar un programa de lucha, junto a una dirección política verdaderamente revolucionaria.

Porque es el pueblo proletario, popular, revolucionario, que coloca los muertos en las batallas contra el enemigo de clase, el que padece y sufre las agresiones y violaciones de sus derechos por parte del imperialismo norteamericano y sus rastreros cipayos.

Decir que, en estos tiempos de guerra imperialista, ese pueblo proletario junto al Partido Comunista Marxista Leninista va construyendo, orientando el camino de luchas, revoluciones y victorias, esas que son forjadas en las bregas desde y para el pueblo con conciencia de PODER PROLETARIO, para lograr una sociedad de paz, humanista, que no, es más, que la socialista.

¡Con la Visión y Acción de clase proletaria, Venceremos!

¡Incorpórate a la lucha Antiimperialista y Antifascista!

GUERRAS POR LA CONQUISTA DE TERRITORIOS

Por: E. Martínez.
Las guerras por las conquistas de los territorios ajenos, materias primas, fuerza de trabajo barata, recursos naturales (petróleo, oro, litio, agua, diamantes, tierras raras, entre otros) es la GUERRA IMPERIALISTA entre las grandes potencias explotadoras y opresoras que han transcurrido en el desarrollo de la historia de la humanidad.

En el andar del reacomodo de los bloques imperialistas (Estados Unidos-Unión Europea/China-Rusia) de las tecnologías, modernidad, cooperación, coexistencia pacífica, conciliación, negociación, en fin, aparecen en distintas formas y matices, pero en su contenido, en su esencia, tarde o temprano, apetecen y desean lo mismo:

1. Explotar, expoliar, oprimir, devastar y destruir territorios.

2. Extraer superbeneficios, superganancias.

3. Apoderarse no solo de los recursos y riquezas de los pueblos, sino destruir su dignidad, valentía, rebeldía y su resistencia de lucha.

4. Eliminar el ejemplo de emancipación y el ejemplo por edificar una sociedad verdaderamente de igualdad y de equidad para los trabajadores, obreros, campesinos pobres.

5. Eliminar la esperanza de materializar una sociedad que trabaja y se beneficia colectivamente.

6. Destrucción de la autodeterminación de los pueblos.

Pero en la política actual, el que despunta y se muestra no solo como un imperialista, sino además como un fascista, es el imperialismo norteamericano, presidido en su esencia descarada por Trump, el representante de los más grandes intereses, de los inmensos monopolios del capital financiero, ese que vocifera amenazas, intervenciones, agresiones, guerras y las cumple.

A la luz de todos, y todos se hacen los ciegos, sordos y mudos; estamos hablando del marco legal hipócrita, de leyes difuntas y derechos humanos internacionales. Que, por supuesto, en el marco de una sociedad capitalista e imperialista, es obvio que responda a los grandes intereses de los capitales, y no de los pueblos en resistencia y lucha.

jueves, 19 de febrero de 2026

EDITORIAL, FEBRERO 2026

Las actuales condiciones de Venezuela colocan a los militantes revolucionarios en una extremadamente compleja situación, donde se expresa, de un lado, la coacción fascista sionista del imperialismo yanqui, que ha violentado todas las normas del derecho internacional y nacional, y del otro está la conciencia revolucionaria de un pueblo que ha elevado su nivel político y se ganó un lugar propio en la corriente antiimperialista y antifascista del mundo.
Mantener el sitial de combatientes revolucionarios de vanguardia implica estar en la primera línea de combate contra los yanquis, asumir los compromisos y riesgos propios de la honesta lucha contra el monstruo imperialista.

A pesar de todas las presiones que se reciben de un lado a otro del espectro político debemos estar claros que tenemos que defender nuestra esencia antiimperialista y antifascista, porque negociar con el imperialismo yanqui en condiciones de subordinación y no organizar la resistencia popular sería entregar lo avanzado durante más de 20 años en los que se dieron claros pasos de ruptura con las prácticas capitalistas del modelo estadounidense, sería volver a las políticas de AD y Copei alimentando en el pueblo el sueño populista de la "Venezuela Saudita" que tantos privilegios dio a las élites, con represión permanente para el pueblo y los verdaderos revolucionarios, que llenamos las cárceles y cementerios. 

Sería abandonar el trabajo de décadas que la izquierda realizó a un costo alto y gran esfuerzo para aclarar al pueblo de forma científica lo que significa el imperialismo yanqui y el fascismo como expresiones del capitalismo moderno, dictadura extrema del capital financiero contrario a la liberación nacional y social.

Sería olvidar las luchas de Pío Tamayo, perseguido y asesinado por los lacayos; las revueltas y guerrillas de los 60, 70 y 80.

Subordinarse por temor ante el imperialismo yanqui sería también desconocer la historia de FEBRERO REBELDE: con su juventud en minoría, pero valiente el 12 de Febrero de 1814 en la Victoria, el 27 y 28 F de 1989 bañado en sangre de un pueblo que enfrentó sin temores el paquete neoliberal del FMI; el 4 de Febrero de 1992, con el paso al frente de los militares patriotas que hoy recordamos, pero también sería descarrilar el camino del Bolívar antiimperialista, del Pío Tamayo marxista leninista, sería traicionar el sacrificio de millones como Alberto Lovera, Argimiro Gabaldón, Jorge Rodríguez (el maestro), los héroes de Cantaura y Yumare, de la juventud estudiantil y militar perseguida y asesinada en los 80 y 90, sería borrar el 27N92 con toda su carga de unidad cívico-militar patriótica y antiimperialista contra el poder de los gringos y sus lacayos, explotadores y represores. 

Por todas esas razones y por la ofensa de bloquear, asesinar, robar y amenazar a nuestro pueblo, hoy decimos desde el PCMLV: Yanqui go home, y nos mantenemos firmes en las posiciones antiimperialistas, antifascistas, anti sionistas y especialmente anti yanquis por lo que nos oponemos a que les abran las puertas de un país rebelde y le entreguen unas riquezas que son del pueblo, mientras se las niegan a Cuba, diciendo que ahora es necesario, ¡¡ahora cuando peor nos han tratado!!, cuando invadieron el país, asesinando patriotas, secuestrando al presidente y amenazando de muerte al pueblo, ¡¡precisamente ahora!!, Cuando en realidad es el imperialismo perverso, en su forma más cruel de fascismo sionista que nos ha atacado, iniciado una guerra y ha sometido a una dirección que está actuando bajo chantaje y pretenden que lleve esa condición de minusvalía a todo un pueblo soberano, luchador, digno y rebelde, al que, aprovechando la confusión del momento, quieren hacer creer que cambiar su petróleo, gas y oro por promesas de paz lo salvará de la violencia y lo llevará a un paraíso de falsedades imperialistas que sólo existe en las películas.

Dicen que la historia se repite: una vez como tragedia y otra como farsa. Son más de 500 años de saquear oro, alimentos, riquezas de todo tipo para "negociar" una supuesta PAZ que nunca lo ha sido para los pueblos dignos, sino que ha permitido doblegar a los negociantes con el método de MALINCHES que entregan el espíritu combativo del pueblo a cambio de su comodidad individual y la guerra de exterminio contra los verdaderos revolucionarios.

La historia de la humanidad ha demostrado que bajar la cabeza ante el invasor solo prolonga el dolor y la tortura, que el único camino del triunfo contra el imperialismo, fascismo, sionismo es la lucha, más aún cuando vivimos un proceso de fascistización acelerado a nivel mundial con irrespeto a toda norma.

La propia historia de América Latina y del mundo, de la cual muchos revolucionarios nos han hablado extensamente, en particular Chávez, a quien honramos este febrero de rebeldía, nunca se cansaron de recordarnos la valentía y dignidad de los pueblos luchadores que, en lugar de arrodillarse ante el opresor, levantaron la mano para organizar la resistencia popular y expulsar al invasor imperialista que siempre viene a humillar y expoliar, a aplicar medidas antipopulares y a repetir crímenes como los del 27 y 28F89 o del 03 E2026, que siempre estarán grabados con sangre rebelde en la memoria histórica de un pueblo soberano que resiste y lucha contra la opresión y el dominio de los poderosos.

EL PAPEL DE LAS CÉLULAS EN LA FORMACIÓN DE LOS NUEVOS CUADROS COMUNISTAS

Por: L. Aponte.
La organización del partido debe adaptarse a las condiciones y a los objetivos de su actividad. El Partido Comunista debe ser la vanguardia, el ejército dirigente del proletariado; quien debe jugar un papel organizador donde esté presente la clase obrera, el campesinado y los comuneros.

Las células en la actual ofensiva fascista imperialista deben jugar un papel de relevancia, ya que son el contacto más directo en los territorios. En estos momentos de confusión entre las masas, deben aclarar con las concepciones claras y revolucionarias a sus bases de trabajo cercano; deben ubicar las posiciones revolucionarias claras basadas en el análisis claro, usando la herramienta científica del marxismo leninismo, combatiendo el oportunismo y el seguidismo. Tenemos nuestra propia línea política, nuestras tesis, nuestros documentos y, por supuesto, un método de trabajo honesto que nos diferencia de otras tendencias en los territorios.

Las células deben ser espacios de debate de documentos y resoluciones, deben tener su plan de formación y de propaganda revolucionaria, debe ser un espacio de formación de futuros cuadros revolucionarios de combate contra el fascismo, la burguesía y el imperialismo. Las células deben contribuir a una política correcta de unidad, alianzas y acuerdos en sus territorios y sectores, deben denunciar las propuestas inconsecuentes, negociadoras, denunciar al fascista.

La Célula es el organismo del Partido que le asegura un vínculo vivo con su clase, la clase obrera, en el corazón de la economía capitalista, en el lugar donde ella trabaja y es explotada, donde se concreta su carácter de fuerza fundamental y decisiva de la producción, donde su lucha de clases puede golpear de la manera más directa a la burguesía. 

Cada célula y órgano del Partido debe difundir y poner en práctica, a través de la propaganda y de la organización del Partido entre las masas, la política y orientaciones del Partido, realizar todas las tareas asignadas y cumplir las resoluciones de los organismos superiores. Cada militante debe convertirse en un dirigente, un agitador y un propagandista entre las masas en cuyo seno vive y trabaja cotidianamente. Debemos asegurarnos que las masas conozcan la política del Partido, sobre todo tipo de cuestiones, con el fin de facilitar su orientación y que vean al Partido como un instrumento útil.