Las células en la actual ofensiva fascista imperialista deben jugar un papel de relevancia, ya que son el contacto más directo en los territorios. En estos momentos de confusión entre las masas, deben aclarar con las concepciones claras y revolucionarias a sus bases de trabajo cercano; deben ubicar las posiciones revolucionarias claras basadas en el análisis claro, usando la herramienta científica del marxismo leninismo, combatiendo el oportunismo y el seguidismo. Tenemos nuestra propia línea política, nuestras tesis, nuestros documentos y, por supuesto, un método de trabajo honesto que nos diferencia de otras tendencias en los territorios.
Las células deben ser espacios de debate de documentos y resoluciones, deben tener su plan de formación y de propaganda revolucionaria, debe ser un espacio de formación de futuros cuadros revolucionarios de combate contra el fascismo, la burguesía y el imperialismo. Las células deben contribuir a una política correcta de unidad, alianzas y acuerdos en sus territorios y sectores, deben denunciar las propuestas inconsecuentes, negociadoras, denunciar al fascista.
La Célula es el organismo del Partido que le asegura un vínculo vivo con su clase, la clase obrera, en el corazón de la economía capitalista, en el lugar donde ella trabaja y es explotada, donde se concreta su carácter de fuerza fundamental y decisiva de la producción, donde su lucha de clases puede golpear de la manera más directa a la burguesía.
Cada célula y órgano del Partido debe difundir y poner en práctica, a través de la propaganda y de la organización del Partido entre las masas, la política y orientaciones del Partido, realizar todas las tareas asignadas y cumplir las resoluciones de los organismos superiores. Cada militante debe convertirse en un dirigente, un agitador y un propagandista entre las masas en cuyo seno vive y trabaja cotidianamente. Debemos asegurarnos que las masas conozcan la política del Partido, sobre todo tipo de cuestiones, con el fin de facilitar su orientación y que vean al Partido como un instrumento útil.
La célula es el esqueleto sobre el que se desarrolla el conjunto de la organización. Es el lugar donde se aplica nuestra línea política general aprobada por el Congreso y por la dirección surgida del mismo. Los diferentes organismos del Partido han de ir aplicando la Línea Política general, y en el caso de las células, por hallarse en la base del Partido, es donde la línea política se aplica y se ejecuta en los aspectos más concretos y de detalle, donde se une lo general (la línea política surgida del Congreso y orientada por el Comité Central) con lo particular (la realidad de cada territorio, centro de trabajo, de estudio, etc., donde exista una célula), puesto que la realidad a la que debe enfrentarse una célula suele ser muy diferente del resto. Es el lugar privilegiado donde el Partido puede relacionarse más cercanamente con las masas de manera continua, y de forma recíproca, transmitiendo nuestra orientación política para ser dirigentes entre las masas, pero también siendo sensible a la información que podamos recoger, al estado de ánimo de las masas, a su nivel de conciencia, al conocimiento de sus dirigentes más importantes, las motivaciones de las masas en cada momento, etc.
Toda esta información debe ser tenida en cuenta, con el objetivo de ir adecuando constantemente la práctica política al desarrollo de la realidad social.
Hoy, ante la realidad del avance del fascismo, las células deben jugar un papel activo para disputar las masas a la socialdemocracia y al fascismo.
Los cuadros dirigentes de los comités deben ser garantes de que existan células funcionales fortalecidas y que cumplan su función de ser núcleos dirigentes en las masas para los nuevos y futuros cuadros que enfrentarán al fascismo.
Vencer al fascismo con ímpetu y audacia revolucionarias; que la política del PCMLV sea conocida en los territorios y en la clase obrera y los campesinos; la bandera de la hoz y martillo, símbolo de dignidad revolucionaria.

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