jueves, 19 de febrero de 2026

EDITORIAL, FEBRERO 2026

Las actuales condiciones de Venezuela colocan a los militantes revolucionarios en una extremadamente compleja situación, donde se expresa, de un lado, la coacción fascista sionista del imperialismo yanqui, que ha violentado todas las normas del derecho internacional y nacional, y del otro está la conciencia revolucionaria de un pueblo que ha elevado su nivel político y se ganó un lugar propio en la corriente antiimperialista y antifascista del mundo.
Mantener el sitial de combatientes revolucionarios de vanguardia implica estar en la primera línea de combate contra los yanquis, asumir los compromisos y riesgos propios de la honesta lucha contra el monstruo imperialista.

A pesar de todas las presiones que se reciben de un lado a otro del espectro político debemos estar claros que tenemos que defender nuestra esencia antiimperialista y antifascista, porque negociar con el imperialismo yanqui en condiciones de subordinación y no organizar la resistencia popular sería entregar lo avanzado durante más de 20 años en los que se dieron claros pasos de ruptura con las prácticas capitalistas del modelo estadounidense, sería volver a las políticas de AD y Copei alimentando en el pueblo el sueño populista de la "Venezuela Saudita" que tantos privilegios dio a las élites, con represión permanente para el pueblo y los verdaderos revolucionarios, que llenamos las cárceles y cementerios. 

Sería abandonar el trabajo de décadas que la izquierda realizó a un costo alto y gran esfuerzo para aclarar al pueblo de forma científica lo que significa el imperialismo yanqui y el fascismo como expresiones del capitalismo moderno, dictadura extrema del capital financiero contrario a la liberación nacional y social.

Sería olvidar las luchas de Pío Tamayo, perseguido y asesinado por los lacayos; las revueltas y guerrillas de los 60, 70 y 80.

Subordinarse por temor ante el imperialismo yanqui sería también desconocer la historia de FEBRERO REBELDE: con su juventud en minoría, pero valiente el 12 de Febrero de 1814 en la Victoria, el 27 y 28 F de 1989 bañado en sangre de un pueblo que enfrentó sin temores el paquete neoliberal del FMI; el 4 de Febrero de 1992, con el paso al frente de los militares patriotas que hoy recordamos, pero también sería descarrilar el camino del Bolívar antiimperialista, del Pío Tamayo marxista leninista, sería traicionar el sacrificio de millones como Alberto Lovera, Argimiro Gabaldón, Jorge Rodríguez (el maestro), los héroes de Cantaura y Yumare, de la juventud estudiantil y militar perseguida y asesinada en los 80 y 90, sería borrar el 27N92 con toda su carga de unidad cívico-militar patriótica y antiimperialista contra el poder de los gringos y sus lacayos, explotadores y represores. 

Por todas esas razones y por la ofensa de bloquear, asesinar, robar y amenazar a nuestro pueblo, hoy decimos desde el PCMLV: Yanqui go home, y nos mantenemos firmes en las posiciones antiimperialistas, antifascistas, anti sionistas y especialmente anti yanquis por lo que nos oponemos a que les abran las puertas de un país rebelde y le entreguen unas riquezas que son del pueblo, mientras se las niegan a Cuba, diciendo que ahora es necesario, ¡¡ahora cuando peor nos han tratado!!, cuando invadieron el país, asesinando patriotas, secuestrando al presidente y amenazando de muerte al pueblo, ¡¡precisamente ahora!!, Cuando en realidad es el imperialismo perverso, en su forma más cruel de fascismo sionista que nos ha atacado, iniciado una guerra y ha sometido a una dirección que está actuando bajo chantaje y pretenden que lleve esa condición de minusvalía a todo un pueblo soberano, luchador, digno y rebelde, al que, aprovechando la confusión del momento, quieren hacer creer que cambiar su petróleo, gas y oro por promesas de paz lo salvará de la violencia y lo llevará a un paraíso de falsedades imperialistas que sólo existe en las películas.

Dicen que la historia se repite: una vez como tragedia y otra como farsa. Son más de 500 años de saquear oro, alimentos, riquezas de todo tipo para "negociar" una supuesta PAZ que nunca lo ha sido para los pueblos dignos, sino que ha permitido doblegar a los negociantes con el método de MALINCHES que entregan el espíritu combativo del pueblo a cambio de su comodidad individual y la guerra de exterminio contra los verdaderos revolucionarios.

La historia de la humanidad ha demostrado que bajar la cabeza ante el invasor solo prolonga el dolor y la tortura, que el único camino del triunfo contra el imperialismo, fascismo, sionismo es la lucha, más aún cuando vivimos un proceso de fascistización acelerado a nivel mundial con irrespeto a toda norma.

La propia historia de América Latina y del mundo, de la cual muchos revolucionarios nos han hablado extensamente, en particular Chávez, a quien honramos este febrero de rebeldía, nunca se cansaron de recordarnos la valentía y dignidad de los pueblos luchadores que, en lugar de arrodillarse ante el opresor, levantaron la mano para organizar la resistencia popular y expulsar al invasor imperialista que siempre viene a humillar y expoliar, a aplicar medidas antipopulares y a repetir crímenes como los del 27 y 28F89 o del 03 E2026, que siempre estarán grabados con sangre rebelde en la memoria histórica de un pueblo soberano que resiste y lucha contra la opresión y el dominio de los poderosos.

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