Las contradicciones inter-imperialistas se aceleran y toman una fuerza tal que sus repercusiones afectan como torbellino a millones de hombres y mujeres en el planeta que dependen de la venta de su fuerza de trabajo para poder subsistir.
Los bloques imperialistas no pueden disimular los altos niveles de contradicciones que se están desarrollando en la carrera cada vez más abierta para repartirse al mundo. Esta confrontación, no solo se expresa en los discursos abiertamente belicistas, sino que pasa también con rapidez a las acciones en el plano político, económico, militar, diplomático, buscando conquistar una posición ventajosa con respecto al adversario de turno.





