En este contexto, buena parte del
pueblo de Venezuela quedó a la expectativa sobre el cumplimiento del plan de
defensa de la patria ordenado y dirigido por el presidente Nicolás Maduro;
acciones como la huelga general y la lucha armada para combatir al invasor
quedaron en suspenso.
El gobierno encargado asumió
cambiar radicalmente la orientación y dejar sin efecto la orden del presidente
Nicolás Maduro para apegarse al plan diseñado por el gobierno de los EEUU,
tomando decisiones ampliamente ventajosas para el imperialismo norteamericano y
los sectores opositores proyankis. Una de esas medidas fue revivir el cadáver
de la Asamblea Nacional 2015 y ponerla a la par de la Asamblea Nacional surgida
del voto popular.
Ejecutándose la ruta impuesta por
los EE. UU. de tres fases: estabilización, recuperación y transición.
Nuestra posición es clara: nos
oponemos rotundamente a esta ruta perniciosa, impuesta y diseñada a la medida
de los intereses gringos y de sectores que solo buscan su bienestar particular,
excluyendo la voz del movimiento popular de las opiniones y decisiones sobre
aspectos decisivos para la vida del país.
Consideramos este tipo de
acciones como artimañas que buscan desmontar al proceso bolivariano, al tiempo
que intentan restaurar una institucionalidad postrada servilmente a los
intereses de sectores reaccionarios, al gusto de los fascistas sionistas, guerreristas
que hoy controlan la Casa Blanca, todo esto para continuar saqueando los
recursos energéticos y minerales estratégicos del país.
Exigimos al gobierno encargado
asumir una actitud de defensa de la patria. No es asumiendo con sumisión la
destrucción de la soberanía y el saqueo de los recursos nacionales que se puede
derrotar el plan de destrucción nacional que llevan a cabo los EEUU con el
disfraz de recuperación institucional.
Llamamos a los sectores obreros,
campesinos, comunas y al pueblo patriota, consciente y defensor de la soberanía
nacional, a rechazar y denunciar de manera contundente, con pronunciamientos y
movilizaciones de calle, las pretensiones de sectores oportunistas,
negociadores, pro-gringos que quieren destruir la soberanía nacional,
contribuir a la agenda de dominio yankee sionista y aniquilar el proceso
bolivariano.
El diálogo debe ser con las bases
del movimiento obrero, campesino y comunal, con el movimiento popular y
revolucionario para retomar el plan de defensa de la Patria, para lo cual nos
preparamos todos estos años, recuperar nuestra soberanía y autodeterminación
para profundizar el proceso revolucionario hacia la construcción del
socialismo.
FUERA EL IMPERIALISMO Y EL
FASCISMO DEL TERRITORIO DE VENEZUELA.
FUERA LOS LACAYOS DE LA
FRAUDULENTA ASAMBLEA NACIONAL PROYANKEE DEL 2015.
NO MÁS CONCESIONES A LA ULTRADERECHA IMPERIALISTA Y FASCISTA.

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