Por: M. Lima.
Tras el fracaso de la Insurrección de diciembre de 1905 la revolución empezó su etapa descendente, los bolcheviques conscientes de ello empezaron a replegarse de una forma ordenad a, estructurando las organizaciones del partido de manera clandestina, implementando una rigurosa disciplina y siendo conscientes de que la táctica del partido tenía que cambiar. Ya no podía aplicarse una táctica ofensiva como en la etapa ascendente de la revolución, sino que tocaba reorganizarse para hacer frente a la reacción, cambiar la táctica del partido con respecto a los frentes de masas llevando a cabo una acumulación de fuerzas para poder plantar batalla cuando el movimiento revolucionario volviese a una fase ascendente.
El zarismo, consciente de que la insurrección de diciembre había fracasado, puso su máximo esfuerzo en ahogar el movimiento revolucionario que se resistía a la derrota. El zarismo no solo se limitó a la represión, sino que también llevó a cabo medidas políticas. Uno de sus golpes fundamentales fue la convocatoria de una nueva Duma de carácter “legislativo”. A diferencia de la anterior, esta estaba divida en curias que representaban a las distintas clases sociales.

