viernes, 13 de junio de 2025

UNA DIRECCIÓN REVOLUCIONARIA, PARA COMBATIR AL IMPERIALISMO Y AL FASCISMO

Por: S. Montes.

Parte de la tarea concreta necesaria e imprescindible que se debe realizar en estos momentos complejos y definitivos, en la lucha real contra el imperialismo y el fascismo, es fortalecer en el decir y en el hacer, la dirección revolucionaria y clasista.

Esta dirección, debe orientar las luchas del proletariado urbano y rural. Una verdadera dirección revolucionaria, comunista, marxista, leninista, que ante los distintos escenarios que el imperialismo, el fascismo, y sus cipayos desarrollen en cada país, esa dirección del Partido marxista leninista, en vinculación con las amplias masas, esté en capacidad de conducir las luchas políticas, económicas y sociales, por el camino revolucionario y comunista.

Una dirección que día a día continúe fortaleciendo los siguientes aspectos: 

1. Mayor dedicación, trabajo, desprendimiento, contundencia, organización, compromiso y responsabilidad con las bregas que hoy día exigen las luchas, obreras, campesinas y los pueblos rebeldes del mundo.

2. Luchar decididamente contra el oportunismo, el revisionismo y el reformismo.

3. Profundizar en cada espacio de lucha, los avances o procesos revolucionarios.

4. Mayor acción en las luchas, para mejorar las condiciones de vida de los explotados y oprimidos por el capitalismo.

5. Seguimiento y control de forma oportuna de todas, sus estructuras organizativas.

 6. Consolidar la vinculación entre las masas obreras, campesinas, en los territorios, y entre los distintos frentes populares.

Esto con el propósito de construir el Frente Antifascista, Antiimperialista en nuestro país, y a nivel Internacional.                                                 

Combativos Camaradas, tú tarea, es nuestra tarea: Trabajar, Fortalecer y Consolidar una Dirección Revolucionaria, Clasista, Marxista-Leninista, como GARANTÍA de VICTORIA, contra el fascismo y el imperialismo.

 

LENIN Y LAS MASAS POPULARES

Por: Jaramillo.
Lenin dedicó esfuerzo y atención a la filosofía en general y a la dialéctica marxista antes y durante la Primera Guerra Mundial, dado que, en ese contexto, todas las contradicciones del capitalismo se agudizaban de manera creciente, y maduraban las condiciones de una crisis revolucionaria. 

Su absoluto dominio del marxismo, le confirmo que la dialéctica materialista, y un seguimiento minucioso de los acontecimientos políticos y económicos proporcionaban la herramienta para hacer un análisis científico de las contradicciones de la etapa del capitalismo en la que se encontraba la sociedad; esto es, para estudiar las tendencias imperialistas imperantes, para revelar el carácter imperialista de la guerra.

Lenin y los bolcheviques siempre leyeron el momento político y participaron en las Dumas “democráticas” que el Zarismo ofrecía demagógicamente para aplacar la lucha popular y la rebeldía del pueblo, en situaciones muy difíciles, y de reflujo del movimiento de masas; así como en cualquier otra forma de luchas, no limitando las formas de lucha que hiciera avanzar la organización y la conciencia de clase del proletariado: Participaron en las Dumas, cuando la debilidad organizativa y el estado de ánimo de las masas así lo exigía hacerlo, (en situaciones de reflujo del movimiento de masas) y aprovecharon todos los resquicios, por mínimos que fueran, que el estado zarista, se veía obligado a ceder por las circunstancias de la lucha de clases; boicotearon la Duma, cuando el proletariado era organizativa y políticamente fuerte y el movimiento de masas estaba en ascenso, Lenin dedico tiempo para fortalecer el destacamento de la clase obrera y mantenía siempre una lucha ideológica férrea contra los elementos oportunistas, por su parte los bolcheviques se dedicaron a ganar hombres y mujeres a la lucha revolucionaria y la construcción partidaria como instrumento de la revolución, ya que la revolución la hacen las grandes masas siempre y cuando cuenten con una dirección revolucionaria, Lenin y los bolcheviques fueron expertos en leer el ánimo de las masas y definir la táctica adecuada.

Pero Lenin consideraba de manera categórica que: “la acción de las masas, por ejemplo, una huelga es siempre más importante que la acción parlamentaria, y no solo durante la revolución o en una situación revolucionaria”. Lenin, la enfermedad infantil…

domingo, 8 de junio de 2025

RESOLUCIÓN POLÍTICA DEL XX PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PCMLV, Mayo 2025

El marxismo-leninismo nos orienta a revisar, a analizar la realidad concreta en sus manifestaciones económicas, políticas y sociales. En la época del imperialismo, es importante tener en cuenta el particular desarrollo de las contradicciones fundamentales, cuyo comportamiento va a determinar niveles de afecciones e impactos en el seno de las mayorías explotadas y oprimidas. 

El mundo vive momentos determinantes, las contradicciones interiimperialistas se están manifestando hoy con particular intensidad y velocidad, lo que hace muy complejo el ejercicio del análisis de los fenómenos de la realidad. La lucha de clases se profundiza en el marco de la crisis general del capitalismo y con ella se multiplican las contradicciones entre la burguesía y el proletariado. 

La guerra expresa la lucha de las potencias imperialista por reacomodarse, es la expresión de un proceso de reorganización del capital llevado a cabo a sangre y fuego, los grupos imperialistas  expresados en bloques, cuentan con un gran poder económico, político y militar a nivel  mundial, esto ha generado repercusiones en todos los sectores de la sociedad, lo que a su vez se convierte en catalizador del resurgimiento de las expresiones más violentas y reaccionarias del imperialismo, por un lado, y por otro, genera  movilizaciones de parte de los pueblos en general y del proletariado en particular como expresión de la lucha para defender sus intereses y condiciones de vida. 

Ante el desarrollo del escenario de exacerbación de las contradicciones de clase, el partido del proletariado debe tomar muy en cuenta las orientaciones de Lenin, particularmente aquellas que nos orientan estudiar científicamente el  comportamiento de los fenómenos económicos y políticos que se desarrollan en el marco del imperialismo, para construir realizar las conclusiones que exige la realidad concreta desde el punto de vista de los intereses del proletariado. 

Lenin nos invita a esforzarnos porque las consignas tácticas tengan justeza y sean sostenidas por la fuerza combativa, real, de las masas.  Para que esto suceda, es necesario determinar con precisión cuál es el estado de ánimo de las masas, y cuál es la forma de atenderlas y orientarlas. He aquí un reto gigantesco que se nos presentan en los momentos actuales donde en buena parte la atención de las masas está atraída por las propuestas de los elementos más reaccionarios del capital, y, por otro lado, las confusiones sobre cuál es el enemigo y amenaza principal, genera como consecuencia mayor dispersión a lado de las organizaciones revolucionarias.

Los voceros imperialistas aprovechan el momento para imponer su agenda, abrazan abiertamente la propuesta fascista, restringen libertades y de manera directa hablan de confrontar con gran determinación a sus rivales, expresan sus intenciones de llevar sus acciones hasta las “últimas” consecuencias, cada cual a su manera expresa la “seguridad” de que saldrá bien librado y que su enemigo directo sucumbirá sin remedio alguno. Pero más allá de estas argucias propagandísticas, la realidad va acumulando una serie de consecuencias que amenaza con producir cambios en el marco de un reacomodo imperialista. 

Aquí nuevamente debemos recordar las orientaciones de Lenin, en su obra el Imperialismo fase superior del capitalismo advertía al proletariado y los pueblos sobre el fenómeno de la descomposición del imperialismo, del movimiento que sus agentes provocaban en búsqueda de concretar su dominio sobre las diversas esferas de la vida de millones de trabajadores.

Encontrar el carácter de clase de las guerras y sus manifestaciones en la actualidad nos dará a su vez orientación sobre hacia dónde dirigir nuestro mayor esfuerzo en la acción política que vamos a desarrollar.

domingo, 1 de junio de 2025

DESCOMPOSICIÓN IMPERIALISTA Y FASCISTIZACIÓN, UNA REALIDAD A ENFRENTAR

(Articulo de la Revista Unidad y Lucha N°50, mayo 2025)

El proletariado internacional debe observar con mucha atención la realidad y no dejarse confundir por los virajes en la política de la oligarquía financiera, acelerados ahora desde EE.UU. por la administración Trump y sus serviles.

Con un programa de arbitrariedades y alejamiento de las viejas prácticas burocráticas, la dirección política burguesa de extrema derecha, va tomando el control de algunos gobiernos y expresando sin ambages su faz reaccionaria, violentando leyes y poniendo en entredicho incluso su propia Constitución Política, tratados internacionales o derechos humanos, considerados hipócritamente inviolables hasta hace un tiempo.

Claramente podemos darnos cuenta que se viene produciendo un cambio acelerado en las formas del sistema explotador, que no afectan su contenido (de clase), más bien depuran la esencia capitalista - imperialista del Estado burgués en vías hacia su expresión de clase más extrema.

Independientemente de la forma que adopte en cada coyuntura y en cada país, que ciertamente debe ser tomada en cuenta, el imperialismo, como fase superior del capitalismo está obligado a aumentar su esencia explotadora, violenta y guerrerista, destinada a lograr la máxima expoliación del proletariado y los pueblos a nivel mundial, a aumentar la tasa de plusvalía, las ganancias de los supermillonarios a niveles inimaginables, llevando la diferencia entre los explotadores más ricos y la mayoría de los explotados a términos extremos para satisfacer los requerimientos del capital.

En sus crisis más profundas, como ahora, el imperialismo recurre a la represión interna y a la agresión militar externa. Lo hicieron antes, lo hacen hoy y lo harán mañana, mientras exista el capitalismo, en un intento por lograr el sueño de control total de la sociedad y a la vez reanimar el ciclo económico del capital, ya en la puertas de pasar a la recesión y después seguramente a una gran depresión. Surge entonces, como respuesta propia de los modos de producción en declive, en descomposición, la dictadura terrorista de la clase dominante, como ocurrió con los antiguos imperios, y como está ocurriendo también con el imperialismo.

En la fase superior del capitalismo esa dictadura de clase adquiere una forma particular y extrema: el fascismo, el cual no aparece un día de la nada, sino que es el resultado del proceso de descomposición del imperialismo, con la normalización gradual de la revancha burguesa violenta y cotidiana contra el proletariado, expresada en la super explotación, eliminación de derechos, persecución de los trabajadores, asumidos ya abiertamente como enemigos, con expresiones en la xenofobia y racismo, expulsión y sanción extrema contra los migrantes, los "invasores" o "terroristas", sin fórmula de juicio, buscando el control arbitrario de todas las instancias de poder directamente por los amos del 1% del capital.

La extrema derecha aplica todo tipo de deformaciones antidemocráticas dentro de la sociedad ante el miedo a la "invasión" de los explotados, demostrando su terror y preparándose ante las naturales e inevitables acciones de respuesta, tanto pacífica como violentas de los oprimido y su salto progresivo a la vía revolucionaria.

La ofensiva arancelaria, y de la "diplomacia" de las imposiciones, lanzada por Trump en su sueño reaccionario de retomar la antigua pujanza industrial estadounidense y terminar de concentrar todo el control económico, político, militar en las manos de los supermillonarios estadounidenses lo lleva a acelerar la confrontación y a provocar una descomposición más aguda del sistema capitalista - imperialista mundial, que tendrá consecuencias negativas muy profundas principalmente para los trabajadores, pero también para la pequeña burguesía y algunas fracciones de la gran burguesía en declive, empujando a las otras potencias imperialistas, los países dependientes y las masas populares a la lucha en un corto plazo, intensificando las contradicciones fundamentales del imperialismo de forma exponencial, abriendo las puertas a guerras y revoluciones, producto de las desmejoras en las condiciones de vida del proletariado, y como consecuencia directa de éstas, una situación de lucha generalizada.

jueves, 15 de mayo de 2025

EDITORIAL MAYO 2025

Los sucesos violentos que estremecen el mundo como en Ucrania, Siria, India, Turquía, Burkina Faso, entre otros, nos permiten ratificar que vivimos un tiempo de agudización acelerada de las contradicciones imperialistas, las que debemos identificar y abordar científicamente. 

El paso de crónicas contradicciones fronterizas, étnicas o de clase a su agudización con enfrentamientos abiertos, el agravamiento diario de los conflictos, la presencia constante de masacres, el genocidio impune, la represión extrema o la violación flagrante y descarada de la legislación nacional o internacional son otros hechos, que junto a la amenaza de uso de armas nucleares, reflejan en la práctica esa agudización de las contradicciones propia de la fase imperialista del capitalismo, cuando se enfrenta a una crisis profunda y la burguesía busca métodos extraordinarios para tratar de resolverla. 

Hechos que junto a la persecución cotidiana contra el proletariado y la fascistizacion en los países "en calma", son acontecimientos que los marxista leninistas hemos anunciado de manera reiterada y consecuente, no por tener una bola de cristal, sino como conclusión de nuestras investigaciones con la aplicación del método materialista dialéctico que permiten reconocer el avance de la política reaccionaria contra el proletariado a nivel global.

Otro evento de significado es que la conmemoración de los 80 años de la derrota del fascismo tenga un acto central en Rusia, y que además también haya otros actos, casi insignificantes, en Francia, Alemania y otros países, puede servir de referencia para valorar la forma como se van asumiendo los aglutinamientos entre las potencias imperialistas y cómo van abordando sus contradicciones.

El bloque China y Rusia se concentra estas fechas en Moscú, y a pesar de las desquiciadas amenazas del payaso Zelensky, el gobierno de Putin logra aglutinar decenas de jefes de Estado y de gobierno para recordar con gran orgullo aquella heroica epopeya del ejército rojo y el pueblo de la Unión Soviética, es bueno aclarar: no sólo ruso, contra las hordas nazi-fascistas que amenazaban con destruir la URSS y someter la humanidad.

SITUACIÓN DE LA CLASE OBRERA Y SUS DESAFÍOS

Por: J. Blanco
En el marco de la confrontación de los grandes bloques imperialistas EEUU – Unión Europea y China-Rusia y de la crisis general del capitalismo, la situación de la clase obrera como fuerza de trabajo es cada vez más precaria, siendo que el acelerado abaratamiento de la mano de obra condiciona a las inmensas mayorías explotadas y oprimidas de la sociedad a vivir en situación de extrema pobreza, cuando sus ingresos no permiten ni siquiera reponer sus propias energías para seguir siendo explotado por el sistema capitalista. Las condiciones de explotación de la fuerza de trabajo, que generan inmensas ganancias para los capitalistas burgueses como producto de la plusvalía que extraen a la clase obrera, son cada vez más inhumanas y degradantes, favorecidas a su vez estas condiciones de explotación capitalista por:

a) Los movimientos migratorios del proletariado en el mundo, que coloca a la fuerza de trabajo en condiciones de “ilegalidad burguesa”, tributo aprovechado al máximo por los explotadores para imponer salarios, condiciones trabajo y condiciones de vida sin ningún tipo de reclamo ni de exigencia por los explotados. 

b) El auge del fascismo y de gobiernos de derecha y ultraderecha que imponen políticas neoliberales de desregulación de los derechos laborales, eliminación de convenciones colectivas de trabajo y de las organizaciones sindicales, desprotección social, precariedad de las condiciones de trabajo y bajos salarios. 

c) Bajo perfil de lucha del movimiento sindical, tanto en el plano reivindicativo, como en el plano político e ideológico. 

LA CUALIFICACIÓN EN EL FUNCIONAMIENTO DEL PARTIDO

Por: Prieto.
El funcionamiento óptimo de los organismos internos del partido, así como sus organismos de masas que son sus correas de transmisión debe ser una constante preocupación para una militancia que entiende lo fundamental que es para un partido revolucionario, la vitalidad de estos organismos en consonancia con los objetivos planteados. Particularmente para los diferentes organismos de dirección el hecho de lograr la concatenación dialéctica del funcionamiento interno al tiempo que se desarrollan los organismos de masas como espacios capaces de atraer y mantener la atención de buena parte de estas, cosa que es fundamental para poder orientar su accionar de manera efectiva y eficaz con perspectiva revolucionaria es tarea de primer orden.

Lenin como uno de los grandes maestros del proletariado nos dejaron un gran legado conformado por numerosas e importantes obras en la que demuestra con magistral sencillez como la labor de organización y funcionamiento del partido constituye una importante columna sobre la que se apoya la posibilidad de las futuras victorias del proletariado contra su enemigo principal, el capitalismo en su fase imperialista.

En este sentido resalta Lenin la categoría de revolucionario profesional, como una cualidad a ser alcanzada en el seno del partido proletario y cualificada en la labor de que este dispone para cada uno de sus cuadros.

En su obra ¿Qué Hacer? Lenin habla sobre la necesidad de que el partido proletario supere los métodos artesanales de lucha. Aquí es preciso recordar lo que menciona Lenin en el aparatado donde hace una diferenciación entre la organización de los obreros y la organización de los revolucionarios. Lenin afirma: ... La organización de los revolucionarios, debe agrupar, ante todo, a personas cuya profesión sea la actividad revolucionaria".

Esto nos lleva obligatoriamente a una pregunta: ¿Qué significa ser un revolucionario profesional? Debemos respondernos sin muchas vacilaciones que un revolucionario profesional es aquel militante, hombre o mujer, niño, joven o adulto que tiene como primera prioridad en su vida el llevar a cabos las tareas de diversas índoles que ha orientado el partido en el marco de los objetivos trazados por el partido en cumplimiento de su papel de destacamento de vanguardia.

Esta labor requiere ser asumida con disciplina consciente, no solo de palabra, sino en el calor de la práctica diaria. Un revolucionario profesional constantemente piensa y actúa conforme a los requerimientos del movimiento revolucionario que impulsa el proletariado. Un revolucionario profesional, piensa día y actúa constantemente en favor de lograr los objetivos trazados por el partido. Su cerebro y sus fuerzas están básicamente en disposición permanente para la labor revolucionaria que orienta el partido

Para un revolucionario profesional, la tarea revolucionaria está en un primer orden de prioridad; entiende que de las acciones que va a desarrollar en favor de la causa revolucionaria va a depender la vitalidad, la fortaleza particular del Partido. Pensar en la revolución permanentemente, ver la forma de aplicar de la manera más efectiva la tarea revolucionaria en las diferentes áreas y diferentes sectores donde se puede desarrollar, tal es la tarea de un revolucionario profesional.

En este sentido asimismo a la medida que el partido nos va cualificando como un revolucionario profesional debemos asumir la importancia de la especialización en el partido, fenómeno que comporta la necesidad de atender de manera dedicada cada responsabilidad que el partido nos designe, buscando lograr la mayor efectividad y eficacia posible, combinando el ímpetu y sentido práctico revolucionario en el terreno de lo concreto.

Pero siguiendo en la senda de las orientaciones del marxismo leninismo esta labor debe ser asumida con fortaleza en la praxis revolucionaria, esto implica estudiar de manera científica los elementos componentes que exige llevar a cabo una responsabilidad que nos haya confiado el partido, buscando siempre la mayor eficacia y efectividad en la tarea encomendada. La especialización nos invita a superar las formas artesanales de organización y sustituirlas por la comprensión y abordaje científico de nuestra labor. Por ejemplo, un propagandista marxista leninista no sólo necesita hacer panfletos, periódicos o revistas donde se exponga nuestra política a las amplias masas y en particular al proletariado este además debe ser un estudioso de la propaganda, los métodos científicos de abordarla, de llegar a las masas; de perseguirlas y convencerlas de la justeza y viabilidad de nuestros planteamientos, buscando siempre alcanzar la comprensión más completa, exacta de parte de quienes tienen contacto por diferentes vías de nuestra propuesta.

Un dirigente marxista leninista debe ser un estudioso de la realidad económica y política del país, como es el comportamiento de la distribución, del consumo, la población que interviene en la producción, como es el comportamiento de las clases sociales, su influencia en las diferentes ramas de la producción, entre otros elementos por ejemplos. Al mismo tiempo, debe ser un estudioso de la realidad internacional, identificando en ella los eslabones que la concatenan con nuestra realidad y así identificar también las formas y vías de desarrollar las respuestas ante una determinada realidad. Esto requiere organismos en funcionamiento óptimo, activos, trabajando en torno a su realidad concreta, pero con la capacidad de elevarse más allá de las circunstancias inmediatas y ver los puntos del horizonte de la lucha que el común no ve, ahí está parte de la labor de la vanguardia.

Ahora bien, insistimos en que esto tiene que funcionar, a un ritmo adecuado con las exigencias de la realidad. Un partido cuyos organismos centrales vayan retrasados con respecto al curso de los acontecimientos económicos y políticos que marcan la vida del proletariado, quedará relegado de una dirección pertinente de las masas y de sus propios militantes.

La realidad actual, con sus fenómenos acelerados, impactante y determinantes, nos ha puesto al frente la necesidad de cualificar y aprovechar de la mejor manera nuestro tiempo, No se trata solo de cuánto tiempo nos reunimos, sino qué tanto avanzamos, si el contenido de nuestras conclusiones alcanzadas al final de cada encuentro orgánico va dejando resultados que nos permiten identificar algunos avances y el carácter de los mismos.

Estudiar estos elementos aplicando la herramienta marxista leninista nos permite alcanzar una alta comprensión sobre el contexto que nos ha tocado vivir y que queremos transformar, detectando con precisión militante cuales son los elementos que deben defenderse en favor de la causa proletaria. Pero he aquí uno de los elementos a superar con urgencia, la falta de una mayor y mejor dedicación desde el punto de vista orgánico a la investigación de los fenómenos, lo cual no debe ser visto como mero ejercicio intelectual, sino como parte de la ofensiva que debemos desarrollar en el plano de la lucha ideológica, en un momento donde el diversionismo ideológico, el revisionismo y el reformismo pululan proletariado. corrompiendo parte del espíritu de lucha revolucionaria del Partido.

Ninguna tarea es demasiado pequeña como para hacerla a un lado, toda responsabilidad asignada es una pieza del rompecabeza orgánico del partido, es un instrumento que debe ser tocado de manera armoniosa según la necesidad de la orquesta, está a su vez está dirigida bajo los preceptos del centralismo democrático lo que hace posible alcanzar los objetivos previstos en favor de seguir avanzando en la lucha por la revolución proletaria.