jueves, 15 de agosto de 2013

Editorial Acero Revolucionario N° 23, agosto de 2013

Órgano interno del Comité Central del PCMLV


La ofensiva imperialista persigue modernizar el capitalismo para explotar más

El modo de producción capitalista se ha venido consolidando en la sociedad latinoamericana, en una primera etapa por medio de gobiernos autocráticos y después por medio de la democracia burguesa.

La democracia burguesa se caracteriza por una cobertura democrática que esconde la opresión burguesa y el control del imperialismo sobre los países dependientes, utilizando a sectores de la burguesía, que enmascaran su dominio con la realización de elecciones, en las que se justifica y garantiza el poder económico de los grandes dueños del capital, las empresas transnacionales, en definitiva al imperialismo y sus socios.

El lento desarrollo de las fuerzas productivas, su condición de dependencia y la obsolescencia del parque industrial de la región ha generado, que de época en época se den saltos para la modernización, especialmente cuando los precios de las materias primas son altos, éstas son necesitadas por los países imperialistas o los países de nuestra región tienen capacidad de endeudamiento.

Debido a ese proceso de consolidación del capitalismo, su modernización, y la progresiva disminución de los rezagos pre-capitalistas, el imperialismo, no sólo estadounidense, sino también Chino, Ruso y Europeo consolidan su dominio real por medio de su presencia directa: económica, ideológica y militar, a través de la burguesía y la pequeña burguesía, logrando estructurar un discurso y una práctica destinada a confrontar al proletariado en todos los terrenos.

La consolidación de una clase obrera industrial con importantes potencialidades revolucionarias, las luchas campesinas, el impacto de la crisis del capitalismo, los planteamientos de lucha por el socialismo, poco a poco se consolidan en la región como expresión de la confrontación de la clase obrera y los pueblos contra las burguesía y el imperialismo, enseñándonos a utilizar las diversas formas de lucha, priorizando una u otra de acuerdo a las situaciones concretas.

Este planteamiento marxista leninista se expresa en la región, vista en su conjunto, conjugándose la lucha política “pacífica” en Venezuela, Ecuador, Perú y Bolivia, con la existencia de organizaciones armadas, y una sólida insurgencia en Colombia, permitiendo por una u otra vía, la acumulación de fuerzas de carácter revolucionario que se expresan en la combinación de un discurso de avanzada, con movilizaciones sociales, y grandes expectativas de las masas.

Las fuerzas imperialistas se apoyan en la burguesía y la pequeña burguesía nativas, logrando estructurar un cuerpo destinado a confrontar al proletariado en todos los terrenos, tratando de anular nuestras expresiones de lucha que emergen por doquier, y tratan de ahogarlas por la acción reformista y la represión.

En la región se libra entonces una intensa lucha económica, ideológica, política y militar, que requiere de los marxistas leninistas grandes esfuerzos para orientar a las masas explotadas, en especial a la clase obrera y al campesinado por el camino de la revolución, para esto se cuenta con importantes antecedentes de lucha y una organización combativa que se va fortaleciendo. 

En América Latina la burguesía y sus ideas siguen dominando, Incluso en los países donde se desarrollan planteamientos progresistas, porque sin dudas, la dominación capitalista mantiene la base económica y todas sus relaciones de producción, apenas generando cambios en su forma, especialmente de tipo democrático burgués bajo la conducción de la pequeña burguesía en ascenso, que en algunos lugares se hace llamar socialista, con discursos patrióticos que reivindican consignas de la burguesía revolucionaria del siglo XIX, que avanzó en la constitución de repúblicas y establecimiento de las bases capitalistas, pero en la realidad consolidan y modernizan el capitalismo para adaptarse a los requerimientos del imperialismo que necesita un proceso de modernización para facilitar la extracción de materias primas, colocación de mercancías y capitales.

Gracias a esta modernización la burguesía tradicional se sigue enriqueciendo a la sombra del Estado y pasa a consolidar, junto con la burguesía emergente, una clase que hábilmente se adapta y saca provecho de esos procesos “progresistas”, donde se reparten las ganancias producto del manejo del aparato de Estado.

En Colombia la confrontación entre la burguesía y el proletariado se da de forma más violenta, donde el ejército imperialista de los Estados Unidos y sus títeres colombianos han desarrollado las técnicas de represión más sofisticadas para tratar de acabar con el movimiento popular, no sólo de Colombia sino también pretenden ser punta de lanza reaccionaria en la región, lo que se les ha dificultado por la decisión férrea de los pueblos y su vanguardia.

Como forma de respaldo a esa lucha de nuestros hermanos, rechazamos la presencia de asesores militares y combatientes yanquis, en el hermano país, y exigimos al gobierno Venezolano la Libertad y otorgamiento de asilo a Julián Conrado, de la misma forma como lo habían ofrecido al sr. Snowden, que a pesar de haber denunciado el carácter represivo y autoritario del gobierno de los Estados Unidos, no deja de ser un agente del imperialismo.

De igual forma enviamos nuestro apoyo a los partidos hermanos de Benín, Túnez, Marruecos, Turquía, Irán, Grecia, España, Francia, Colombia, Ecuador, Brasil, que luchan en estos momentos contra una oleada represiva aguda, denunciada por la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista Leninistas (CIPOML), expresión del internacionalismo proletario y del fortalecimiento de las estructuras necesarias para derrotar al capitalismo e iniciar, de verdad, la construcción del socialismo.

jueves, 18 de julio de 2013

Declaración reunión Partidos Marxistas-Leninistas América Latina y el Caribe

El despertar de la lucha de los pueblos de América Latina y el Caribe requiere de una conducción revolucionaria


América Latina es escenario de una nueva oleada de protesta social. Es la respuesta que los trabajadores, la juventud y los pueblos dan a las ofertas incumplidas, a las políticas antipopulares, a la corrupción campante en las altas esferasde los gobiernos, a la entrega de los recursos naturales al capital extranjero, en fin, a los viejos y nuevos programas económico-políticos que persiguen afirmar la dominación del capital.

La lucha actual rebasa el transitorio estado de disminución del nivel de lucha de los pueblos que se produjo, particularmente, en aquellos países en los que emergieron los denominados gobiernos “progresistas”, que generaron expectativa, esperanza de que las cosas cambien a favor de los trabajadores y los pueblos, pero al cabo de algunos años somos testigos de procesos que los muestran como instrumentos al servicio de unas u otras facciones burguesas y del capital extranjero.

Sin sorpresa alguna, constatamos una suerte de coincidencia política prácticamente entre todos los gobiernos de la región en aspectos claves del manejo económico y político como el ejercicio de medidas tributarias que castigan a las clases trabajadoras con impuestos directos e indirectos, la apuesta al extractivismo como vía para la consecución de recursos económicos, la implementación de reformas en varios ámbitos, como el laboral que persigue legalizar mecanismos de sobre explotación capitalista y afectar el derecho de los trabajadores a la libre organización sindical.

Coinciden también en la implementación de medidas orientadas al control social, a través de reformas judiciales y la aprobación y ejecución de leyes que, a nombre de la seguridad ciudadana, en esencia persiguen la criminalización de la protesta social.

A través de programas de clara orientación neoliberal, en unos casos, y de proyectos “progresistas” que inclusive hablan de revolución y socialismo, en otros, las facciones burguesas en el poder están interesadas en llevar adelante un proceso de modernización capitalista en la región que les permita obtener mayores niveles de acumulación y contar con mejores recursos para intervenir en el mercado capitalista mundial. En este proceso, advertimos la pérdida de espacios políticos por parte del imperialismo norteamericano –que tradicionalmente ha considerado a América Latina y el Caribe como su patio trasero- y constatamos la agresiva penetración de capitales imperialistas chinos. Estamos, pues, en varios países, frente a una suerte de renegociación de la dependencia extranjera.

En medio de una grave crisis económica que sacudió a la economía planetaria, los países de esta región pudieron sortear algunos de sus efectos gracias a los altos precios de las materias primas que aquí se producen, así como también a determinadas políticas tributarias establecidas, que han permitido a la mayoría de gobiernos contar con los recursos económicos suficientes para desarrollar una obra social y material que, en la mente de amplios sectores de la población, han creado la ficción de que efectivamente estamos viviendo tiempos de cambio, provocando el adormecimiento de su espíritu de reclamo y lucha.

Sin embargo esta situación va cambiando. La insatisfacción reprimida y el anhelo de cambio presente en millones de trabajadores, jóvenes, mujeres, campesinos, etc. se hacen presentes y estallan.

Eso nos dice la lucha que en estos días desarrolla la juventud y el pueblo brasileros que en dos semanas puso en las calles a más de 2 millones de personas y conquistó victorias en varios estados. ¡No son 20 centavos lo que anima todo eso combate! El pueblo está harto de la corrupción, de los bajos salarios, de la entrega de los recursos petroleros al capital extranjero; quiere hospitales, fuentes de empleo, escuelas, vivienda digna; rechaza la política de privatizaciones, repudia que se gasten millones de dólares en un Copa del Mundo de la que obtendrán enormes utilidades pequeños grupos locales y varios monopolios extranjeros. La juventud se tomó la calles sobrepasando la represión y el discurso supuestamente conciliador del gobierno y la advertencia de ¡cuidado con protestar porque puede venir el golpe de Estado y la derecha!, con la que se quiso impedir el derecho a la protesta.

Desde hace meses, la juventud chilena lleva adelante una lucha masiva y combativa. Levanta reivindicaciones concretas alrededor de la problemática educativa y choca al mismo tiempo con el gobierno de Sebastián Piñera. Este combate ha motivado a otros sectores sociales a pelear por sus propias reivindicaciones, provocando una situación de crisis política que avizora la pérdida de las fuerzas que ahora están en el gobierno en las próximas elecciones presidenciales.

En Argentina también toma fuerza la lucha de los trabajadores urbanos y agrícolas, de la juventud, de los empleados estatales, de los desempleados.

En varios países, como Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia, toman forma y fuerza los combates en contra de las políticas extractivistas, particularmente contra la minería a cielo abierto y a gran escala, que provoca enormes afectaciones a la naturaleza y a los pueblos de esas regiones y son fuente de millonarias utilidades para empresas capitalistas extranjeras. Demandan también mejores condiciones de vida, acceso a la salud, educación, vigencia de los derechos democráticos, condenan la criminalización de la protesta social.

En Centro América las luchas de los campesinos y pobladores de los barrios populares (Honduras), de los jubilados (Nicaragua), de los empleados estatales (Costa Rica), etc. también están presentes.

En República Dominicana destaca la lucha de los docentes por la aplicación del presupuesto estatal para la educación, así como también la movilización popular en contra de empresas extranjeras mineras que se llevan las riquezas del país, y en contra de escandalosa corrupción anidada en los más altos niveles gubernamentales.

El magisterio, la juventud estudiantil, los trabajadores de varias empresas estatales de México han sido protagonistas de importantes acciones de combate en contra del actual como del anterior gobierno, peones de las políticas neoliberales fondomonetaristas.

La lucha política en Venezuela, en la que intervienen amplios contingentes de masas, se manifiesta particularmente en la defensa de las conquistas alcanzadas durante el gobierno de Hugo Chávez, en el enfrentamiento a la derecha que busca poner fin al proceso en curso y en la exigencia de que se tomen medidas sociales y políticas más profundas en beneficio de los trabajadores y el pueblo.

Las acciones de protesta que se producen en América Latina, unidas a las existentes en Europa, en el norte de África y en otros puntos del planeta nos muestran un mundo convulsionado.

En estas circunstancias, los partidos comunistas marxista-leninistas articulamos nuestra política y energías para acumular fuerzas revolucionarias. En muchos de los combates antes descritos hemos estado presentes, jugando nuestro papel; sin embargo, somos conscientes que necesitamos desarrollar mucho más nuestras capacidades para conducir esos combates por el derrotero que lleve al triunfo de la revolución y el socialismo.

Por efecto de una gran ofensiva promovida por el imperialismo, por diversos sectores de derecha, el revisionismo y el oportunismo, los trabajadores y los pueblos revelan una fuerte afectación ideológica, que les lleva a confiar en el discurso y en proyectos que no rebasan el ámbito del reformismo y el democratismo burgués.

Nos proponemos trabajar para revertir esta situación y atraer a las masas hacia la política revolucionaria, a las propuestas estratégicas y a las que frente a la coyuntura presentamos. En ese propósito vamos a incrementar esfuerzos en las acciones propagandísticas y el trabajo de masas.

Seguiremos peleando junto a nuestros pueblos, disputando la conducción política y orientando nuevas y más altas acciones de lucha por sus reivindicaciones materiales y políticas, en contra de la injerencia imperialista y para lograr que jueguen el papel de fuerza revolucionaria fundamental que les encomienda la historia.

Imprimiremos fuerza al movimiento promoviendo la unidad, tanto en el ámbito del movimiento social y popular, como también a nivel de organizaciones políticas de izquierda.

Nuestro compromiso con la revolución y el socialismo nos plantea la necesidad de lograr procesos más rápidos de fortalecimiento y crecimiento de nuestra estructura partidaria. Las circunstancias políticas exigen de nuestras organizaciones mayor destreza para elaborar políticas que sean acogidas por las masas, pero necesitamos también la fuerza suficiente para su materialización. Para eso trabajamos, así refrendaremos la condición de vanguardia revolucionaria.

Los trabajadores y los pueblos de América y el mundo desafían a los gobernantes, buscan el cambio , están luchando por él; los marxista leninistas tenemos la responsabilidad de pelear junto a ellos y conducir a buen puerto esos cambetos, al triunfo de la revolución y el socialismo.

Quito, julio de 2013

Partido Comunista Revolucionario (Brasil)

Partido Comunista de Colombia (marxista-leninista)

Partido Comunista de México (marxista-leninista)

Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador

Partido Comunista Peruano (marxista-leninista)

Partido Comunista del Trabajo – República Dominicana

Partido Comunistas Marxista Leninista de Venezuela

Carácter inevitable de las guerras en el capitalismo

Por Demetrio Torres
Extraído de Acero Revolucionario Nº22


El marxismo leninismo descubrió las verdaderas causas y la esencia de los conflictos bélicos. La guerra no es un fenómeno eterno, sino histórico, originado por determinadas condiciones económico sociales. Bajo el régimen de la comunidad primitiva, cuando no había clases ni Estado, y la producción rudimentaria excluía la posibilidad de la apropiación privada, tampoco había guerras.

El desarrollo ulterior de la producción dio lugar a la aparición de la propiedad privada y de las clases. Las causas de las guerras radican, precisamente en la naturaleza de la sociedad de clases antagónicas, en su base económica, la propiedad privada y en sus contradicciones inmanente e irresolubles. La guerra no está en contradicción con los fundamentos de la propiedad privada, sino que es el desarrollo directo e inevitable de tales fundamentos. Las guerras son producto únicamente de la sociedad de clases antagónicas y de los intereses de las clases explotadoras; son la continuación de la política de las clases dominantes.

Los explotadores oprimen a las masas trabajadoras, recurriendo con frecuencia a la fuerza de las armas. En su afán de ganancias, conquistan, saquean y avasallan a los pueblos de otros países, sobre todo de los atrasados y sostienen una continua lucha entre si. Mientras los explotadores sigan dominando la sociedad y decidan los destinos de la política mundial, los hombres experimentarán inevitablemente tragedias sangrientas.

El camarada Stalin realiza aportes importantes con respecto a es aspecto en su obra Problemas Económicos de la URSS, él afirmó que las guerras imperialistas son inevitables y también sostuvo que la clase obrera no debe retrasarse, sino que debe utilizar todas las condiciones favorables para tomar el poder. La coexistencia pacífica fue una política formulada por V. I. Lenin, y no se refería a la "coexistencia pacífica" entre la clase obrera y los capitalistas. Significaba que un país socialista procuraría establecer una coexistencia pacífica con los países no socialistas, lo que conduciría a tener relaciones comerciales y diplomáticas con el mundo no socialista.

Esa fue una política leninista que Stalin apoyó. Para los marxistas leninistas, incluyendo a Stalin, la coexistencia pacífica era una relación entre Estados. Los revisionistas soviéticos deformaron esta política en el sentido de buscar la paz entre las clases explotadoras y explotadas al interior de los países y la paz entre las naciones oprimidas y las naciones opresoras en las relaciones internacionales. Para eliminar la inevitabilidad de las guerras hay que destruir el imperialismo. Stalin escribió esto, acerca de las guerras, en la misma obra: "algunos camaradas afirman que, debido al desarrollo de nuevas condiciones internacionales después de la Segunda Guerra Mundial, las guerras entre los países capitalistas han dejado de ser inevitables... Estos camaradas se equivocan".

domingo, 7 de julio de 2013

La juventud: fuente inagotable de sanos elementos al partido

Por: Pedro Meléndez
Extraído de Acero Revolucionario Nº 22


La coyuntura política nacional e internacional ha abierto una gran oportunidad para el crecimiento del Partido y la incorporación en él de los mejores elementos revolucionarios que luchan contra los grupos reaccionarios de la política burguesa nacional y trabajan por ver realizado el socialismo en nuestro país.

Sin embargo, las mismas condiciones de la sociedad capitalista en que vivimos, hace que hasta los compañeros con ideales más nobles arrastren consigo al interior del partido vicios que son naturales a la actual formación económico-social burguesa.

El trabajo del Partido, debe enfocarse en reeducar a todos estos camaradas en la teoría científica del marxismo leninismo. Al mismo tiempo, se debe tomar como trabajo de gran importancia, como de hecho ya se está haciendo, a la construcción de la juventud del Partido, que sea el soporte de las futuras acciones revolucionarias de nuestra vanguardia.

Ningún destacamento de vanguardia de la clase obrera, puede tener una estrategia nítida si no cuenta con los elementos que en el futuro la llevarán a la práctica, es decir, la juventud del partido. Enver Hoxha decía: “Se debe preparar y educar a la juventud, para que sus filas sean una fuente inagotable de sanos elementos, que acrecienten y fortalezcan las filas de nuestro Partido.”

Al mismo tiempo, los jóvenes del Partido dedicados a esta histórica faena, debemos ser fuente incansable de educación política, formativa y organizativa a las masas, trabajo para lo cual, nosotros mismos debemos formarnos incansablemente sin descuidar por un momento nuestra preparación teórica, que a su vez nos permitirá dar respuesta a todas las problemáticas que aquejan a las masas juveniles y definir con claridad las acciones que han de tomarse para combatirlas.

Debemos trabajar de manera ardua para ser los catalizadores que permitan a los jóvenes y futuros cuadros, romper con los viejos y putrefactos prejuicios burgueses y por medio del trabajo formativo y organizativo, barrer con todas las inmundicias heredadas de la sociedad de la explotación asalariada. Debemos tener siempre como ejemplo a las heroicas juventudes de la Unión Soviética de Lenin y Stalin, de Ucrania, Albania y de todos aquellos pueblos que vencieron al odiado enemigo de clase.

La juventud venezolana representa todos los sufrimientos, penurias y humillaciones de nuestro pueblo, acumulados en sus corazones y maquillados por la propagan y la “educación” impuestas por las clases dominantes. Es un trabajo inaplazable hacer estallar y organizar todo ese odio contra el enemigo de clase para hacer de la juventud, como decía Hoxha una fuente inagotable de sanos elementos al Partido.

lunes, 24 de junio de 2013

Editorial Acero Revolucionario N° 22, junio de 2013

Órgano interno del Comité Central del PCMLV



NI CLAUDICAR, NI CONCILIAR

A pesar del acaparamiento, especulación, sabotaje, y las políticas conspirativas burguesa, el pueblo venezolano se mantiene en la idea de luchar por el socialismo, cada vez más claro, de que este camino, tiene que estar acompañado de la movilización popular y el enfrentamiento con la burguesía, sin dar tregua ni descanso, denunciando a los agentes pro imperialistas que nos quieren someter, y también a quienes, con discurso “revolucionario” se plantean la conciliación con los explotadores internacionales y nacionales.

Nadie puede ocultar que se ha dado un debilitamiento del proceso de cambios, que ha entrado en un nuevo período, signado por la muerte de Chávez, su sustitución en la presidencia por Maduro, los inicios del impacto de la crisis económica, una ofensiva a fondo de la oposición y la mayor injerencia del gobierno de los Estados Unidos.

Todo esto, va dibujando un escenario de mayores complejidades, incluso de peligros para los revolucionarios y el pueblo, que debemos prepararnos para afrontar un clima de agitación, donde la derecha pueda en el 2016, en un referéndum revocatorio, -o antes-, por la vía de fuerza, intentar la salida de Maduro del gobierno, y la imposición de un gobierno represivo, por medio de la fascistización de la sociedad. 

Por eso, no nos puede extrañar, el no reconocimiento del resultado electoral del 14 de abril, por parte de los Estados Unidos, la ofensiva económica, comunicacional y política de la derecha, además de las provocaciones venidas desde Colombia, por intermedio de Santos, quien actuando de forma artera, asume un discurso de paz, pero en la realidad lo que hace es aprovechar el tiempo para consolidar sus fuerzas militares, e incluso plantear acuerdos con la OTAN para tener más capacidad ofensiva contra la insurgencia colombiana y ser la gran base militar del imperialismo en contra de los procesos democráticos de la región, en especial contra Venezuela.

La conciliación nunca es bien vista por lo verdaderos revolucionarios, ni por el pueblo, que sabe por experiencia y por instinto de clase que los acuerdos con el enemigo nunca ha sido la vía para el triunfo revolucionario, si bien es cierto hay momentos donde se requieren los acuerdos, nunca debemos creer en el enemigo de clase, y menos aún estimular en la clase obrera y el pueblo la creencia de que el imperialismo, del signo que sea, puede ser bueno.

Se comprende, y es parte de las enseñanzas del marxismo leninismo, que en algún momento se necesiten pactos para preservar las fuerzas y avanzar, en esos momentos debe aclararse al pueblo el significado de tales acuerdos, y los objetivos que se persiguen, como espacio para la acumulación de fuerzas y la preparación de nuevos avances, pero en Venezuela lo que se requiere ahora es avanzar, producir y organizar las fuerzas como forma de estar en disposición de enfrentar una ofensiva más intensa del imperialismo y sus socios. 

En los actuales momentos el gobierno de Maduro ha mostrado su disposición a abrir espacios de diálogo a la burguesía, en el marco de una ofensiva política y económica, nacional e internacional que ésta ha desatado después de unas elecciones donde se mostró debilidad, donde la diferencia de votos fue insignificante, si la comparamos con los resultados de los procesos donde el candidato fue Chávez, aunque este venía en descenso, por desgaste, después de 14 años en el gobierno, la caída en la votación del 14 de abril dejó al desnudo un flanco por donde se ha tratado de colar la derecha.

Un país capitalista dependiente como Venezuela, con una economía monoproductora, basada en el petróleo y con unos bajos índices de producción en otros rubros, especialmente productos de consumo doméstico y alimentos, requiere un tiempo para superar esta situación, lo grave es que después de 14 años de gobierno, con ingresos suficientes, con una solidez política, esto no se haya resuelto, y estemos ahora en manos del grupo Polar, del imperialismo y de las importaciones, teniendo el gobierno que bajar la cabeza, dar espacio a los burgueses para que se consoliden política y económicamente, porque no hay capacidad de abastecer al país; esto demuestra la peor debilidad y exige corrección inmediata, superación de los errores y asumir la urgencia de estimular la producción a todos los niveles, lo que sólo se podrá lograr si la clase obrera se pone a la cabeza y dirige a toda la sociedad hacia la trayectoria del socialismo, de resto, será una competencia de discursos y amenazas sin sentido, mientras la burguesía y el imperialismo nos demuestran cuanto poder tienen, y lo tienen, porque siguen controlando los medios de producción vitales.

Muchos se empeñan en decir que toda esta situación es culpa del petróleo, desvirtuando la teoría leninista y echando al cesto de la basura el marxismo, insisten en esto para justificar, que por eso no se producen alimentos y otros productos industriales. Eso es falso, es un discurso totalmente engañoso, no producimos todos los alimentos porque el imperialismo decidió, cuando tenía el control directo del gobierno, que en el marco de la división internacional del trabajo seríamos exportadores de petróleo e importadores de lo demás, y ahora que el control lo ha tenido el proceso bolivariano no ha habido la planificación, organización, ni decisión política para impulsar un verdadero proceso de producción, de autoabastecimiento, de soberanía, porque es más fácil comprar hecho, importando, que construir una infraestructura. Además que deja mucho dinero a esa burguesía emergente que está en el gobierno saboteando los verdaderos procesos productivos e impidiendo con su alianza burguesa, la posibilidad de una verdadera profundización rumbo al socialismo, que consiste en la expropiación de los burgueses, el control obrero de la producción social, de la distribución de los productos, y la dictadura del proletariado, como única vía real al socialismo. 

Como hemos dicho en otras oportunidades, el avance de la crisis capitalista es indetenible, se acerca a nuestra región y ya podemos ver los impactos en las fluctuaciones, con tendencia a la baja, del precio del petróleo y otros minerales, principalmente por la disminución del consumo en la mayoría de los países imperialistas y por el acceso a fuentes de gas y petróleo de esquistos, gracias a la aplicación de nuevas técnicas que permiten extraer petróleo a mayor profundidad y escondido entre rocas, esto va a golpear en el futuro inmediato a las economías dependientes, en especial cuando las potencias imperialistas terminen de controlar el petróleo del medio oriente.

Por todo esto, el objetivo del período es fortalecer la vinculación con las amplias masas, consolidar las estructuras del partido y prepararnos para una larga lucha, porque el socialismo sólo se construye con la alianza obrero campesina en el poder y el pueblo en armas.

viernes, 7 de junio de 2013

Sobre el desarrollo de los últimos acontecimientos en Turquía

emep_4junio2013

Comunicado del EMEP (Partido del Trabajo) a 4 de junio de 2013:

¿Cómo podemos interpretar las constantes y masivas manifestaciones que se han generalizado desde la semana pasada? ¿Es la primavera turca? ¿Una conmoción pública? ¿O un intento de golpe iniciado por los nacionalistas?

Para hacer una interpretación realista, hay que tener en cuenta los últimos incidentes políticos en Turquía, ya que no son sólo una chispa que ha encendido el fuego.

El gobierno del AKP (partido de derecha), el aliado más leal de los EE.UU. y el imperialismo occidental en Oriente Medio, un actor importante de la iniciativa de la construcción del "Gran Medio Oriente", el ejecutor más devoto de las políticas neoliberales que han provocado amplias protestas durante años.

Las políticas como la eliminación de la propiedad pública para entregarla a las multinacionales y magnates locales, los despidos masivos, la reorganización de la vida laboral en contra de los obreros y funcionarios, la represión sindical, la restricción de los derechos sociales, los bajos salarios, el incremento de la explotación de los trabajadores en nombre de un mayor rendimiento y la competitividad, etc. han generado protestas cada día en fábricas e instituciones.

Por otro lado, la ignorancia de la cuestión kurda y las políticas de asimilación nacional-cultural de los kurdos unido a las detenciones masivas, provocaron repercusiones de gran importancia.

La burguesía urbana y cosmopolita está molesta también por el aumento de la presencia religiosa en la vida pública y las declaraciones del gobierno conservador del AKP. Se han sucedido distintas medidas en este sentido como la instauración de la educación religiosa obligatoria en las escuelas secundarias, la reorganización del sistema educativo de acuerdo a los requerimientos religiosos, el aumento en el número de escuelas religiosas, la creación de un Ministerio de Asuntos Religiosos, que emplea a un gran ejército de clérigos, las restricciones para fumar y para la venta de bebidas alcohólicas, o la reposición los cuadros burocráticos con sectores religiosos pro-AKP.

El AKP, mediante la creación de altas tasas de interés y la venta del patrimonio público al capital extranjero a precios muy bajos, a condición de un flujo de dinero fácil, trató de atraer el capital a Turquía evitando su desvío hacia Oriente Medio o a los bancos y las compañías occidentales . Así que el gobierno del AKP ha sido más exitoso incluso que Europa y EE.UU. en sobrevivir a la crisis económica mundial.

Pero, últimamente, el flujo de dinero fácil del exterior ha disminuido. El AKP ha tratado de evitar la difícil situación económica mediante la implementación de una campaña de construcción de la llamada "transformación urbana". Las áreas más valiosas en las grandes ciudades fueron expropiadas, estructuras de varios pisos se han edificado en terrenos públicos y se han vendido por precios extremos. Esto está generando un aumento de los problemas de tráfico, la destrucción de las zonas verdes y las políticas caciquiles con las que los seguidores del AKP llenan sus bolsillos. Con este contexto se estaba incubando ya un descontento generalizado.

La política en Siria del gobierno del AKP ha producido una gran insatisfacción. El apoyo económico a las organizaciones y grupos islámicos radicales y el permiso para que estos grupos se desplieguen en la frontera con Siria ha desencadenado otros muchos problemas. Los islamistas radicales se han convertido en una amenaza para la mayoría alauita en la frontera turca con Siria. Albergar a estos islamistas radicales ha provocado el deterioro del comercio y la economía de la zona en general. El cierre de empresas y el desempleo ha aumentado de forma alarmante. Además, los efectos negativos de los 5 millones de dólares gastados en los opositores de Siria han salido a la luz.

En estas circunstancias, el Primer Ministro Erdoğan anunció que se construiría un centro comercial en el parque de Taksim. El centro comercial se construiría como un cuartel, imitando un cuartel de artillería de la revolución burguesa de 1908, conocido como el cuartel general de las fuerzas reaccionarias, y el centro de la insurrección. El gobierno de AKP pretende resucitar el imaginario de la sublevación reaccionaria y sobreponerlo a la Revolución de 1908. Una parte importante de la población así lo entendió, como un plan urbanístico con un profundo carácter reaccionario. Pero además, sectores ecologistas de Taksim también elevaron sus quejas por el hecho de que casi ningún espacio verde quedaría con el centro comercial. La intención de Erdogan para cambiar el paisaje de la ciudad sin el consentimiento de la mayoría abrió el camino a un levantamiento contra sus políticas dictatoriales.

En el Parque Gezi de Taksim, comenzó la resistencia. Las máquinas entraron en acción para realizar la demolición, lo que atrajo a miles de personas al Parque Gezi de Taksim. Ya en la madrugada, después de que la masa principal de gente había salido del parque, las fuerzas de la policía atacaron a un grupo pequeño que dormía en tiendas de campaña. La policía quemó las tiendas, los activistas fueron golpeados y rociados con gas pimienta.

Hace un mes, en la manifestación del 1 de mayo en Taksim el gobierno del AKP prohibió el acceso en una distancia de veinte millas y el transporte público que da acceso a la zona se ordenó que quedara paralizado, cortaron el acceso a las partes de asiática y europea de la ciudad durante todo el día, y los manifestantes fueron sometidos a la agresión, el gas pimienta y los cañones de agua. Las precauciones tomadas por el gobierno del AKP han perjudicado a todas las personas de Estambul y también a los turistas.

Ahora, de nuevo, se utiliza el mismo método para terminar con la lucha en el Parque Gezi de Taksim. Este último ataque, ha exasperado a un amplio sector de las masas y decenas de miles de personas se dirigieron a Taksim. Al término de la jornada laboral, el número de personas en la plaza Taksim alcanzó las cien mil. Los cañones de agua y el gas fueron los protagonistas de la acción policial. A pesar de la censura promovida por los medios de comunicación burgueses, gracias a los esfuerzos de los medios de comunicación social y algunos órganos de expresión revolucionarios y democráticos, los acontecimientos han trascendido a la opinión pública. Las acciones se extendieron a Ankara e Izmir. Las personas no abandonan las calles hasta la noche. En Izmir, Ankara y Estambul, los enfrentamientos entre la policía y los activistas fueron realmente duros. Se levantaron barricadas. Durante los enfrentamientos, algunos jóvenes han muerto en Ankara, Estambul y la ciudad de Hatay. Decenas de miles de personas han resultado heridas y han sido arrestadas. El responsable de la organización juvenil de nuestro Partido en Ankara también ha sido gravemente herido y detenido.

Muchos de los manifestantes eran jóvenes y mujeres. Las hinchadas de los equipos de fútbol también participaron de las manifestaciones dejando a un lado las rivalidades entre los diferentes equipos. Uno de los lemas más utilizados de las protestas era "Gobierno Dimisión". Las masas que participaron de las manifestaciones eran a menudo gente que no pertenecía a ninguna organización política.

Nuestro partido, todos los partidos revolucionarios y democráticos, ecologistas, colegios de médicos, de ingenieros y de arquitectos, los sindicatos de trabajadores del sector público, los alauitas, los intelectuales y los artistas, abogados, grupos nacionalistas, etc. Todos los sectores laicos que están de acuerdo en que el gobierno del AKP poco a poco fue construyendo un sistema legal religioso.

Nuestro Partido, participando de las manifestaciones con todos sus cuadro y organizaciones, trató de atraer a la masa trabajadora, los proletarios y los sindicatos hacia la acción. Asegurando la formación en los instrumentos legales de las acciones y para perfeccionar los objetivos.

Así, se convocaron protestas para la solución democrática y popular de la cuestión kurda, la supresión de las restricciones a la libertad de prensa, de expresión y de asociación; por los derechos la minoría aleví; para la devolución de los derechos usurpados a la clase obrera y otros trabajadores; la eliminación del umbral mínimo para la representación parlamentaria; para determinar y sancionar a los responsables de las masacres como las de Roboski y Reyhanli; impidiendo a la policía el uso del gas pimienta sobre los manifestantes; por la prohibición de la destrucción de las ciudades, la prohibición de la destrucción de los espacios verdes en alquiler y el fin de la tala de sus árboles. Se llamaba a la huelga general y la resistencia.

Se convocó a la gente a organizarse y luchar. Hoy, Sindicato de los Trabajadores del Sector Público (KESK) y la Confederación de Sindicatos Revolucionarios están desarrollando una huelga general. Los acontecimientos en Turquía esta semana tienen aspectos similares y también diferentes de los procesos vividos en Túnez, Egipto y otros países árabes. Las similitudes son: amplias masas diciendo "ya basta" llenando las calles con ganas de luchar. Las diferencias son el nivel de organización de las masas y las reivindicaciones. Durante los últimos cinco años, acciones similares se llevaron a cabo no sólo en los países árabes o en Turquía, también en países europeos como Grecia, Italia, Portugal, España, Francia e Inglaterra, y en algunos países de América Latina. Vemos que el fondo común en todos estos procesos son las masas en rebelión contra la represión y la explotación del capitalismo.

Y creemos evidente que la gente en rebelión contra la clase dominante por sus propios derechos y por la libertad se fortalecerán con la solidaridad internacional y la unidad.

Partido del Trabajo (EMEP)

Turquía, 4 de junio 2013

www.emep.org

en.emep.org (english)

jueves, 30 de mayo de 2013

Venezuela actual y la política revolucionaria


Venezuela vive momentos muy importantes, la desaparición física del presidente Chávez ha generado una serie de reacciones, que agitan el clima político. El fallecimiento del dirigente fundamental del proceso bolivariano deja inmensos temores en las masas populares, que expresan la necesidad de consolidar una nueva dirección y avanzar en la luchas para evitar la posibilidad de estancamiento o retroceso, especialmente en la política social, pero también genera en la reacción las expectativas de una arremetida para frenar las conquistas democráticas.

Una primera etapa de este proceso estuvo signada por el desplazamiento de la burguesía nativa (al servicio del imperialismo estadounidense) del gobierno, en el que fueron sustituidos por la pequeña burguesía aglutinada bajo el liderazgo de Hugo Chávez, que utilizando reivindicaciones históricas del pueblo y su gran capacidad de comunicador, consolidó en las masas populares un ideario democrático revolucionario, promovió la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, como marco jurídico general; expresión de los intereses de esa pequeña burguesía y de aspiraciones del pueblo, promulgó leyes como la ley de tierras, de las comunas, del Trabajo, el control de la industria petrolera y minera, grandes obras de infraestructura, planes de emergencia para atender situaciones socioeconómicas de las mayorías, las misiones sociales. Así también se ampliaron las libertades políticas y las posibilidades de participación de los trabajadores, campesinos y comunidades que se involucraron en un intenso debate sobre el modelo de país.

Es innegable que durante esta primera etapa, marcada por el liderazgo carismático de Chávez y una “actitud ciegamente confiada de las masas para con el gobierno”, la conciencia política y el nivel de formación del pueblo venezolano se ha elevado significativamente, no sólo ha percibido algunos beneficios, también se crearon escuelas, liceos, universidades, se desarrollaron debates, programas, discusiones, talleres, cursos, acciones reivindicativas y cientos de actividades que poco a poco lograron cambiar la visión reaccionaria que fue cultivada en el pueblo por años de influencia ideológica de derecha y represión; las concepciones anti cubanas y anticomunistas se han transformado en amistad hacia Cuba y tolerancia ante las ideas comunistas, pero fundamentalmente en la consolidación del patriotismo bolivariano, abriendo las puertas para un trabajo real de transformación revolucionaria, que es frenado por las concepciones reformistas que imperan en sectores de la dirección política del proceso.

Los retos de avanzar y mantener la unidad.

Hoy se plantean grandes retos para mantener la unidad y profundizar el proceso, porque necesariamente las contradicciones irán aflorando para provocar reacomodos en los actores en el gobierno, la oposición, las fuerzas populares y revolucionarias. Este momento debe servir a las fuerzas populares y revolucionarias para avanzar, potenciar y consolidar posiciones, ya que quienes dirigen el gobierno están obligados a generar niveles de diálogo y participación a las diversas expresiones organizadas del pueblo, para evitar se inicie un proceso de descomposición y disgregación de ese gran frente democrático que logró unificar el proyecto bolivariano.

Después de 14 años comienza un nuevo gobierno, dirigido por Nicolás Maduro, un hombre proveniente de las filas de la izquierda, sindicalista, con cercanías a Cuba y en lo operativo por el comando político de la revolución que desde el día 5 de marzo Maduro definió como dirección político- militar, no sólo como dirección política, reuniendo a los 20 gobernadores del PSUV, entre estos 11 militares retirados, los ministros, jefes del partido de gobierno y alto mando militar para definir colectivamente el rumbo de la política gubernamental, si bien es cierto es una instancia colectiva, que aún no tiene la representación de los trabajadores ni de las mayorías explotadas, ni menos es dirigida por estos, es un avance, que expresa, como toda dirección política, un carácter de clase, en este caso de la pequeña burguesía acomodada en el gobierno que necesita a la clase obrera y al pueblo para poder gobernar.

El programa de la primera etapa no ha sido cumplido, y sólo lo hará la clase obrera y el pueblo revolucionario con su energía, decisión e impulso sometiendo la oposición burguesa, para pasar a la segunda etapa, a la construcción del socialismo. Hay fuerzas que frenan su cumplimiento, otras empujamos por su conclusión, con la eclosión de la fuerza proletaria ese obstáculo será vencido modificando necesariamente la composición de clase en el gobierno.

El llamado plan de la patria, 2013-2019 contiene elementos para este fin, como el desarrollo de las fuerzas productivas, la superación de la dependencia económica, la soberanía tecnológica, industrial, alimentaria, las relaciones internacionales solidarias, el inicio de la construcción de formas de poder alternativo, pero la pequeña burguesía sabotea sibilinamente u obstaculiza abiertamente su cumplimiento, para defender sus intereses económicos, ligados a los negocios y la corrupción.

Lenin plantea: “nuestra tarea, en consecuencia, no consiste, mientras ese gobierno sigue sometido a la influencia de la burguesía, más que ilustrar paciente, metódica y tenazmente a las masas sobre los errores de su táctica, adaptándose sobre todo a sus necesidades materiales” basados en eso, entendemos que nuestro partido debe, en la actual etapa, aclarar al proletariado que sus problemas no los va a resolver ni la burguesía ni la pequeña burguesía, por eso la dictadura democrática del proletariado es una necesidad, para someter a quienes atentan contra el pueblo, generan un clima de inseguridad y ataque a los dirigentes obreros, campesinos y populares, especulan con altos precios, acaparan los alimentos, con una respuesta firme y de clase, porque la revolución no se hace con guante de seda, de allí que la abolición de la propiedad privada sobre los medios de producción, control obrero, cierre de los medios de comunicación conspiradores contra el proletariado, entrega de la tierra a los campesinos, creación de grandes empresas agrícolas bajo control del Estado, son las únicas medidas que pueden someter a los burgueses.

Por tales razones la consecución de los objetivos de esta primera etapa, no será posible con la dirección de la burguesía ni de la pequeña burguesía ya que no tienen las condiciones materiales, ideológicas para confrontar seriamente al imperialismo ni a la burguesía, para aplicar medidas enérgicas, más bien negocian con uno u otro de los grupos imperialistas para mantener sometido al país, hipotecadas las riquezas, con dependencia completa, lucrándose de los negocios. Sólo la clase obrera, los campesinos y el pueblo, dirigidos por el partido marxista leninista pueden crear la base material de la liberación.

Venezuela no escapa a los efectos de la crisis.

Es muy probable que los efectos de la crisis general del capitalismo, de los cuales Venezuela no se escapa, sean la primera verdadera prueba de fuego para el gobierno de Maduro, el déficit presupuestario, la inflación, la escasez de productos, acaparamiento y sabotaje burgués sólo podrán ser derrotados por la acción decidida de la clase obrera, el campesinado y el pueblo, para someter sin miramientos ni concesiones a los elementos burgueses y reaccionarios más dañinos expropiándolos, limitando sus medios de comunicación, confiscando sus empresas, reprimiendo sus grupos de hombres armados para garantizar los alimentos a todo el pueblo, la tierra a los campesinos y la seguridad personal a todo el país.

La oposición hace discursos públicos llamando a la calma, también plantea la idea de una nueva etapa pero lo plantea como etapa de estancamiento y retroceso de las conquistas populares, de conciliación, consolidación de su poder por medio de negocios con el gobierno y apropiación de los recursos del Estado, haciéndose tolerante e incluso socia del gobierno, contra el cual no dejan de conspirar preparando las condiciones para la acción violenta para derrocar a este y reprimir a las masas trabajadoras.

Las direcciones socialdemócratas y reformistas son un freno a nivel mundial.

Las direcciones socialdemócratas, a pesar del matiz de reclamo, y frases “izquierdistas”, son un freno para objetivos más trascendentales, ya que se sustentan sólo en reformas superficiales al sistema político económico, sólo en reclamos economicistas que hacen coincidir las aspiraciones de la aristocracia obrera, con la burguesía y terratenientes, en contra de las aspiraciones del proletariado.

Los comunistas marxista leninistas luchamos por posicionar nuestras propuestas, programas y dirigentes, denunciando a la vez la debilidad que significa para la clase obrera, los campesinos y el pueblo que la socialdemocracia se ponga a la cabeza del movimiento de protestas, pero esto no es suficiente para el movimiento revolucionario, sólo en la medida que avancemos y desplacemos a los reformistas crearemos las condiciones para que sea la dirección revolucionaria la que realmente dirija las acciones llevadas a cabo por las masas, y las luchas se enrumben hacia la senda revolucionaria, destruyendo el sistema de explotación capitalista; única solución verdadera y definitiva para los oprimidos del mundo.

Cada día se demuestra también que las organizaciones socialdemócratas son incapaces de llevar al proletariado al triunfo, ni siquiera coyuntural, mucho menos hasta el final. Se ratifica que los reformistas y revisionistas hacen todo lo que esté a su alcance para conciliar, sostener el capitalismo, manejando un discurso populista, supuestamente “revolucionario” y por ende su función es engañar y traicionar los intereses del proletariado.

La experiencia enseña a los revolucionarios a pugnar por la dirección política de las acciones que efectúan los pueblos en contra del capitalismo mundial, enfrentar a la burguesía y sus agentes en los diferentes escenarios, fortalecer nuestros partidos, consolidar la propaganda y la agitación, la difusión de nuestros programas, poner en manos de las masas nuestros programas de lucha, consolidar frentes comunes con otras organizaciones combativas para organizar la revolución.
 
Las vacilaciones de los reformistas y revisionistas dejan como resultado profundas decepciones entre los trabajadores y sectores populares en general, solo la dirección consecuente, revolucionaria e identificada con los intereses de los trabajadores, que debe ejercer un partido marxista leninista, puede conducir de manera acertada y precisa la lucha revolucionaria del proletariado al triunfo.

Esta delicada coyuntura requiere en primer lugar el fortalecimiento y consolidación de las estructuras del partido, sus instrumentos de vinculación con las masas, expandir las posibilidades de dirigir acciones de calle con una táctica clara y órganos que la expresen ampliamente.

Se requiere avanzar, unificar todas las fuerzas posibles para: 1- frenar los intentos de la derecha fascista y el imperialismo, 2- Dar pasos en la organización popular para la revolución, 3- Superar la dirección socialdemócrata para ir en dirección de la revolución proletaria. 4- ir colocando el partido y sus organismos de masas a la cabeza de las luchas por medio de la acción.

Hay que combatir abiertamente a la burguesía, que por razones de conveniencia da demostraciones de diálogo, de querer la unidad nacional, pero lo que persiguen es disminuir los niveles de combatividad, adormecer a las masas, paralizar las luchas mientras van ocupando mas espacios de poder, para luego golpear a los “extremistas”.

De igual forma es necesario denunciar las posiciones que expresan que no se debe profundizar la lucha revolucionaria, que el socialismo de los nuevos tiempos debe promover la unidad con los burgueses, consolidar la propiedad privada sobre los medios de producción, que no es necesario la destrucción del Estado capitalista.

En definitiva estas posiciones, son ambas reaccionarias, pero una se ocultan en un discurso “revolucionario sensato” y el otro en un discurso burgués también “sensato”, tanta sensatez lo que pretende es frenar el avance revolucionario de las masas.

En definitiva se requiere desplegar la política revolucionaria, dar difusión a las propuestas más avanzadas, llegar a todos los rincones, a los sectores populares, a cada fábrica, a cada campo, para movilizarnos en pos de la nueva sociedad preparándonos para los combates que están por venir.

EL SOCIALISMO SOLO SE CONSTRUYE CON LA ALIANZA OBRERO CAMPESINA EN EL PODER Y EL PUEBLO EN ARMAS.

CC del PCMLV
Marzo 2013.