domingo, 18 de enero de 2026

EDITORIAL ENERO 2026

El proceso de fascistización sigue avanzando en el mundo, como hemos venido diciendo. La dictadura violenta de lo más reaccionario de los monopolios y el capital financiero de EE. UU. prosigue en su línea de acción autoritaria y violenta, asumiendo sin ningún rubor que para ellos no hay poder que los frene más allá de su visión totalitaria del mundo y sus intereses económicos.

Para los fascistas y sus acólitos de la socialdemocracia cobarde no valen principios morales, leyes internacionales, acuerdos ni constituciones. El principio del poder de la fuerza bruta, la imposición, la manipulación propagandística y el dominio militar son las premisas del imperialismo cuando en su lucha por sobrevivir a la crisis general llega al fascismo.

El método arbitrario, atropellador, egoísta y mentiroso, la corte de aduladores, la complicidad de los poderes públicos, los militares sumisos al poder, sin principios, los sionistas, son parte de los cómplices necesarios para que individuos desquiciados, en representación de los monopolios y de sus egoístas intereses económicos, puedan llegar a cometer crímenes atroces y violaciones evidentes de las leyes y no sean frenados, porque la sociedad capitalista en descomposición produce tales engendros para garantizar los mecanismos de la supervivencia putrefacta del capitalismo ante las amenazas revolucionarias.

Venezuela ha sido la nueva víctima de ese proceso de imposición fascista, recibiendo una acción del imperialismo de EE.UU. con gran violencia militar en un primer momento y un chantaje agresivo, con apropiación de recursos y mantenimiento del bloqueo parcial después.

Este tipo de acción puede estar iniciando una nueva forma de repartirse el mundo entre las potencias y los monopolios, ya no solo asumiendo regiones o países completos, sino también pudiendo coincidir con sus empresas en un país, asumiendo sus monopolios áreas estratégicas del mismo, preservando o aumentando sus inversiones sin caer en una situación de guerra abierta inmediata entre ellos y dándose seguridad mutua, tal vez temporal. Para eso requieren ciertamente unas condiciones especiales de ubicación y enlaces diplomáticos, como también cooperación de cipayos a lo interno del propio país objeto del reparto.

Es muy importante para los marxista leninistas reflexionar sobre el significado del ataque del 3 de enero, ya que esta fecha marca un nuevo hito en la historia moderna de Venezuela y la región, que apenas empieza a desarrollarse, más impactante aún que la acción extranjera de 1902 contra Cipriano Castro, porque ahora, en 2026, "la planta insolente del extranjero" no sólo pisoteó el suelo patrio, sino que además asesinó a civiles que dormían en sus casas, jóvenes militares venezolanos en el principal cuartel militar del país e internacionalistas cubanos invitados legalmente por el gobierno a estar en nuestro territorio, además secuestró al presidente de la República y su esposa en flagrante violación de todas las normas de convivencia entre naciones generando un sometimiento chantajista que en 1902 no fue permitido por los patriotas de aquella época que salieron en masa contra el agresor extranjero.

En la población en general existe gran confusión, ya que era de esperarse, en caso de agresión militar, una importante respuesta regular e irregular, que haría imposible o muy costosa para el atacante su acción violenta contra Venezuela, y más bien se plantea ahora el rumbo de acuerdos diplomáticos y adaptación forzada al modelo del agresor que sigue con su prepotencia amenazando y presionando.

Los hechos del 3 de enero han marcado un nuevo período del proceso revolucionario venezolano, iniciado con sangre y el heroísmo de los mártires, marcado por la llegada del fascismo a nuestras tierras y por intentos de someter a un país soberano a los designios de una potencia imperialista en una especie de imposición colonial que pretende borrar la soberanía e independencia económica, política y militar de un pueblo acostumbrado desde muchas décadas a pelear y no ser tutelado por nadie.

Es evidente que hay hechos poco claros y muchas dudas razonables, que con el tiempo se aclararán exactamente, situaciones que provocaron un daño terrible a las instituciones de la República como a la soberanía nacional, no sólo al presidente y a la FANB sino también a todo el gentilicio venezolano, al proceso bolivariano, a los obreros, campesinos, comuneros, a las mujeres y jóvenes, a la memoria de los revolucionarios y a los luchadores de América Latina y el mundo, impactando a todos los que creemos en la necesidad de un proceso revolucionario profundo como vía para transformar de raíz el explotador y violento modo de producción capitalista, que seguimos luchando contra los que ahora nos pretenden imponer un modelo diferente sin consultar al pueblo.

Más allá de elucubraciones, en estos momentos es necesario seguir denunciando al fascismo e imperialismo a nivel internacional; es urgente impedir que siga avanzando en el reparto de los países y sus recursos como si fueran su propiedad, aplicando la ley del más fuerte, la dictadura violenta de los capitales, que es el fascismo, enemigo jurado de la clase obrera y de los pueblos.

No debemos justificar ni legitimar su acción violenta porque, además de un acto que marcará a este pueblo de forma eterna, sería la legitimación del saqueo y la permisividad a la violación de nuestra Constitución y soberanía, como la de otros países de la región.

Llamamos a los demócratas, revolucionarios, patriotas, a los verdaderos bolivarianos, a preparar la resistencia para hacer realidad la palabra y planes propuestos por el comandante Chávez en caso de una agresión imperialista. 

Para abordar las tareas revolucionarias del período que se abre, llamamos a nuestros amigos a nivel internacional a activar todas las vías de la solidaridad con el pueblo de Venezuela que resiste y lucha e impulsar la construcción del Frente Popular Antifascista y Antiimperialista Internacional para coordinar acciones, a fortalecer el Frente Antifascista Internacional y desarrollar todas las iniciativas posibles de solidaridad, resistencia y lucha contra tan nefasto enemigo.

A nivel nacional proponemos defender la soberanía expresada en la Constitución (CRBV), las leyes, luchar por la liberación nacional y la democracia popular.

Seguir trabajando por lograr la soberanía alimentaria e industrial basada en la producción nacional con el apoyo a pequeños y medianos productores, campesinos y pescadores.

Mantener la actividad de consejos comunales y comunas, con los proyectos a ser financiados.

Avanzar en la actividad sindical, defensa de derechos laborales y lucha por el salario.

Debemos tener en cuenta que estamos bajo una ofensiva fascista imperialista y que para enfrentarla es necesario un programa de resistencia concreta que vaya más allá de las ilusiones mediáticas, trabajando por la unidad popular, porque el enemigo podrá hacer muchos ofrecimientos, pero su verdadero objetivo es someter al pueblo trabajador, acabar con las ideas revolucionarias y apropiarse de las riquezas.

La consolidación de la organización revolucionaria del pueblo, la alianza Obrero, Campesina y Comunal así como la acción permanente por el control territorial y la autonomía popular, son las bases para la resistencia ante la ofensiva fascista imperialista del momento.

 


ENFRENTEMOS CON ÍMPETU Y AUDACIA REVOLUCIONARIA LA ARREMETIDA FASCISTA DEL IMPERIALISMO

Por: L. Aponte.

Como es de conocimiento nacional e internacional, este 3 de enero del 2026 ocurrió el secuestro del presidente Nicolás Maduro, acto de agresión contra nuestra soberanía, acto que, por supuesto, rechazamos y exigimos que devuelvan al presidente. Este hecho constituye, en el marco del reparto del mundo, la búsqueda de recuperar los espacios perdidos por la potencia fascista imperialista del bloque Estados Unidos-Unión Europea, que, por una parte, controla el triángulo del litio a través de gobierno servil y, en el caso de Venezuela, busca someter de forma violenta a través del sometimiento militar; con esto busca controlar las reservas energéticas, petroleras y mineras.

Otro hecho público fue la reunión de Donald Trump con las grandes transnacionales, la cual es una insuficiencia; fue garantía política y jurídica. 

¿Qué implica esto para nuestro país? 

Que una de esas condiciones es someternos y para esto es necesario que haya un cambio de leyes avanzadas que se construyeron durante el proceso bolivariano. Esto constituye una gran amenaza para nuestro país, ya que en el proceso de fascistización las posiciones de extrema derecha han avanzado en nuestro continente, por debilidad de la socialdemocracia y, por otro lado, debilidades del movimiento popular revolucionario por no colocarse a la vanguardia de las grandes luchas. 

Este nuevo escenario nos coloca a la entrada de un nuevo periodo de la lucha política revolucionaria en nuestro país e incluso en el continente, caracterizado por el avance de las posiciones más reaccionarias y xenofóbicas del capital financiero, representado en este caso por Donald Trump, tal como lo planteó Hitler en su programa político fascista, en el cual busca recuperar su espacio vital; en este caso, su espacio vital es América Latina, que considera su patio trasero, retomando la doctrina Monroe. 

¿Cuál debe ser el papel del marxista leninista y, a la vez, el papel de los revolucionarios?

En primer lugar, es fortalecer el destacamento de vanguardia de la clase obrera, fortalecer el partido y luchar porque nuestro programa político se imponga en las grandes masas. Segundo, la construcción del gran frente popular antifascista y antiimperialista, tanto nacional como internacional, superando debilidades como el sectarismo, seguidismo, tener una gran propaganda donde se distribuyan nuestras tesis y líneas, la ejecución de las mismas en el escenario de la lucha de clases, como hemos orientado a las masas en estos periodos bastante complejos, que se caracterizan por la resistencia popular. 

La vanguardia revolucionaria junto a las masas genera una resistencia popular en lo obrero como avanzamos ante la amenaza de imposición del programa fascista imperialista que buscará mayor precarización; el imperialismo de los Estados Unidos busca verse como el salvador de nuestro, pero en los hechos concretos buscarán el control de las empresas nacionalizadas durante el proceso bolivariano, el escenario que se cumplió fue de agresión imperialista, como partido hemos sabido llevar el seguimiento al momento político, ahora nuestra tarea es avanzar, para las masas en este proceso de confusión y ofensiva fascista imperialista debemos avanzar con nuestro programa que se basa en la construcción del estado obrero, campesino y comunal, control obrero de las empresas que estén en la conspiración y nacionalización de las transnacionales, que estén en la ofensiva.

Por eso debemos con ímpetu y audacia revolucionaria detener el avance del fascismo en nuestro continente y el camino es la liberación nacional y el socialismo; la salida de la crisis es revolucionaria. 


LOS FASCISTAS DE LA CASA BLANCA HAN DECLARADO LA GUERRA A LOS PUEBLOS DEL MUNDO

Por: E. Concepción.

El Imperialismo yankee está en pleno desarrollo de una operación militar internacional que comporta una nueva fase de las contradicciones inter imperialistas. Esta fase se caracteriza por una injerencia abierta en la dinámica económica, política y social contra pueblos y gobiernos que son catalogados como enemigos o incómodos a los intereses del Imperialismo yankee. 

El comportamiento criminal del imperialismo yankee está exacerbado, estimulado por los halcones imperialistas que hoy tienen el control del gobierno de los EEUU, situación que trae a la memoria los preludios de la Segunda Guerra Mundial, dónde el fascismo encabezado entre otros por Adolf Hitler y el partido Nazi protagonizaron una serie de agresiones militares contra diferentes pueblos de Europa, situación que fue escalando hasta una guerra de gran escala. 

En este sentido debemos destacar la agresión militar contra nuestro país. Las ansías del Imperialismo yankee por controlar los recursos y riquezas que se encuentran en nuestro territorio no las esconden, y abiertamente declaran sus intenciones de apoderarse de los mismos. 

En un segundo plano ha quedado incluso el hipócrita discurso de la lucha por la" democracia”, y contra el narcotráfico como artimañas utilizadas para engañar y justificar invasiones, ahora ya ejecutada la operación militar se jactan y hablan abiertamente de sus intenciones de convertirnos en un país colonizado y supeditado a los intereses gringos. 

El Imperialismo yankee se comporta con una agresividad particular; sin embargo, no es el único que tiene una agenda de dominio sobre los pueblos, otros factores Imperialistas, con rutas y retórica en formas diferentes, también se posicionan en su lucha por el reparto del mundo. Con el lanzamiento del misil ORESNHNIK sobre territorio de Ucrania, Rusia también envía un mensaje a sus adversarios y muestra su capacidad destructiva, dejando en claro su capacidad para disputar el reparto del mundo.

El reacomodo imperialista está en pleno desarrollo, las contradicciones entre las principales potencias económicas y militares van escalando a velocidad hipersónica. Lo sucedido en Venezuela, es parte de esa agenda imperialista para repartirse el mundo. Las terribles consecuencias que de esto se deriva caerá sobre las espaldas de los pueblos.

Para enfrentar esta situación es necesaria la unidad popular y revolucionaria, la constante orientación política de carácter antifascista y antiimperialista, fortaleciendo experiencias organizativas bajo la dinámica de la democracia popular. Unir todas las fuerzas contra el Imperialismo y el fascismo es parte de las tareas urgentes. Avancemos con disciplina y determinación


PUEBLOS REBELDES EN LUCHA

Por: E. Martínez.

El despertar de los pueblos rebeldes y en resistencia continúa su historia de lucha en estos momentos cruciales, contra el imperialismo yankee y el fascismo; brega que es indetenible en la senda revolucionaria por la liberación nacional y el socialismo.

Porque son los trabajadores, obreros, campesinos, mujeres, jóvenes, familias enteras de los sectores populares que van adquiriendo en el fragor del combate, principios revolucionarios y definiendo aún más, con determinación, fortaleza e ímpetu de combate, los intereses de clases, los intereses proletarios, los intereses de la mayoría explotada y oprimida por el capitalismo y el imperialismo.

Son los pueblos en lucha que van definiendo, fortaleciendo y defendiendo su conciencia de clase proletaria; son los que van diferenciando la política revolucionaria combativa y leal de la política reformista, oportunista, desleal y traidora.  Son esos mismos pueblos los que van visualizando que la política tibia, entreguista, negociadora, de medias tintas, solo favorece al enemigo de clase: la burguesía, el terrateniente, el imperialismo y el fascismo.

Son los pueblos en resistencia y en pie de lucha que van transformando el dolor, la tristeza y la rabia de sus hijos e hijas caídos en los combates contra la guerra imperialista y fascista en una gran convicción y compromiso de hierro de seguir adelante en esta lucha, porque al final están convencidos de que los explotados y oprimidos alcanzarán la victoria revolucionaria.

Son esos mismos pueblos y su vanguardia combativa que a través del internacionalismo proletario, estrechan lazos de solidaridad militante y activa entre los explotados y oprimidos del mundo, donde no existen barreras ni fronteras para expresar gestos palpables, de voces y manifestaciones contra el capital financiero y sus cipayos arrastrados de siempre, estos últimos que como marionetas y mercancías se venden al mejor postor, pero como siempre quedarán en la historia de los pueblos rebeldes como gusanos asquerosos.

Es innegable la fuerza antiimperialista y antifascista que se está gestando de los pueblos en combate, que no están dispuestos a someterse al títere de los grandes capitales financieros del mundo, el fascista y sionista Trump.

Finalmente, con firmeza y combatividad, se está levantando a nivel mundial una gran fuerza proletaria, popular, revolucionaria, marxista-leninista que no está dispuesta a ser colonia ni esclava de ningún imperialismo.

Incorpórate a esta Fuerza Combativa. La historia de la lucha de clases continúa.