jueves, 23 de abril de 2026

EDITORIAL, ABRIL 2026

Desde el 3 de enero ha sido continua la agresión imperialista yanqui contra el pueblo de Venezuela y cada día es más claro el cambio de política operado en el gobierno, que, además irse demostrando diferente al de Maduro y más aún al de Chávez, adquiere su propia fisonomía que lleva a cambios estratégicos, no solo a un ajuste táctico como algunos tratan de argumentar, lo que se aprecia de manera indiscutible al modificar leyes, desarrollar una nueva política, con ministros y directrices que se mueven en contrasentido a los rasgos antiyanquis, patrióticos y soberanos que se iniciaron con el proceso bolivariano en el período de Chávez.

Es evidente, público y notorio el cambio de la alineación internacional: El gobierno pasó de un nexo privilegiado con el bloque China-Rusia, con sus aliados como Irán, Cuba, Nicaragua, expresando rasgos antiyanquis, a ceder, e incluso colocando alfombra roja para los representantes del gobierno agresor de Trump, lo que, más allá de cualquier apreciación subjetiva, es un hecho objetivo y constatable, independiente de las causas formales, psicológicas, políticas, militares y la esencia de clase de este comportamiento propio de la pequeña burguesía.

La agresión militar a un pueblo, el asesinato de militares y asesores de seguridad cubanos y venezolanos o civiles indefensos, la vulneración del territorio, el secuestro del presidente de la República y su esposa, diputada de la AN, la amenaza de muerte a la dirección política del país, el chantaje para apropiarse del petróleo, gas y oro son hechos que ningún pueblo soberano y digno puede soportar tranquilamente porque implican un estado de guerra.

Todo el comportamiento del agresor imperialista es expresión del avance de la fascistización y su nivel de concreción en prácticas fascistas sionistas de la dictadura extrema violenta y criminal del capital financiero internacional y las bandas mafiosas que hoy dirigen EE. UU., Israel y otros países sumisos o cómplices.

En este momento en que la fascistización se quita la máscara "liberal" y muestra su rostro del fascismo duro y puro, es necesario para el movimiento revolucionario y especialmente para los marxista leninistas ajustar la táctica, dar el salto necesario para la concreción de las herramientas que permitan avanzar en la confrontación contra el monstruo agresor imperialista fascista sionista.

El tiempo de la especulación teórica va cediendo paso a la necesaria conexión concreta de la teoría y práctica revolucionaria mediante instrumentos de acción inmediata, como son la unificación de fuerzas en el Partido Comunista de carácter marxista-leninista, las alianzas con fuerzas revolucionarias, democráticas y populares en el Frente Popular y la construcción de sus instrumentos para la propaganda, formación y lucha en el marco de acuerdos de base para la resistencia popular antifascista y antiimperialista.

Estas acciones requieren aclarar ciertas situaciones generales y depurarse de tendencias sectarias para poder dar el paso unificador de las diversas tendencias que se asumen como parte de la resistencia antifascista y antiimperialista, dejando para el desarrollo posterior la aclaratoria de otras concepciones, entendiendo que en un país agredido violentamente por el imperialismo fascista sionista, la primera tarea es aglutinar las diversas tendencias dispuestas a organizar la resistencia popular.

LA DISCIPLINA CONSCIENTE

Por: E. Sandoval

Para el militante revolucionario, la disciplina no es una carga impuesta desde afuera, sino un atributo interno nacido de la convicción. En el actual escenario de asedio imperialista y guerra económica en Venezuela, el cumplimiento de las tareas no puede depender de una vigilancia de un supervisor o de la búsqueda de reconocimiento personal. La verdadera disciplina es, en esencia, conciencia del deber histórico.

El sistema capitalista educa al individuo para destacar, para "brillar" sobre los demás y buscar el aplauso. El revolucionario, por el contrario, entiende que su trabajo es un grano de arena en una construcción colectiva. Aquel que solo cumple cuando lo ven, o que busca "figurar" ante la dirección, aún no ha roto con la ideología pequeño burguesa.

La disciplina consciente es nuestra mejor arma. El enemigo apuesta a nuestra desmoralización y al desorden. Un equipo político donde cada militante cumple su tarea de manera automática y consciente es un equipo invulnerable.

Nuestra tarea no es "parecer" revolucionarios, sino serlo en la práctica cotidiana. La disciplina consciente es el puente entre la teoría que leemos y la victoria que estamos obligados a construir.

La disciplina consciente se ejerce en el informe redactado a tiempo, en la organización de la base a pesar del cansancio, en el estudio de la teoría sin que nadie le ordene. Como decía el Che Guevara, "el escalón más alto de la especie humana es ser revolucionario, y eso exige una ética del anonimato combativo."

"LA PAZ IMPERIALISTA"

Por: E. Martínez

En el momento actual es de suma importancia que los comunistas marxista-leninistas, los revolucionarios, los progresistas de Venezuela y el mundo, unamos fuerzas de forma oportuna para desnudar la política de la paz imperialista, principalmente la norteamericana.

La paz imperialista norteamericana, que se caracteriza por el saqueo de los recursos naturales de los pueblos (petróleo, minería, gas, tierras raras), por la opresión y explotación de los trabajadores, por el despojo de las tierras de los campesinos pobres, por la privatización de los servicios básicos (electricidad, agua, gas, telecomunicaciones, tierras raras, entre otros), salud y educación. 

Además, dicha paz, lo que garantiza al inicio es el tutelaje, la intromisión, la injerencia, el sometimiento económico y militar, agresión, negociaciones que solo benefician a los grandes capitales y sus consorcios, y finalmente convierten en colonia a los pueblos que no luchan.

Por eso la resistencia de los pueblos valientes y en lucha es una necesidad, porque si algo ha demostrado la historia, es que NO quieren ser colonia, y que cuando se cuenta con una dirección política que demuestra en la acción coraje, una dirección verdaderamente revolucionaria, que está convencida y comprometida con los intereses de los sectores populares, y que está decidida a no ser patio trasero del imperialismo norteamericano y fascistoide. 

sábado, 18 de abril de 2026

RESOLUCIÓN POLÍTICA DEL III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PCMLV, ABRIL 2026

El proceso de fascistización internacional ha continuado su curso con paso firme, aunque con muchos obstáculos devenidos de las formas como el desarrollo de las contradicciones propias de la época imperialista se han venido desarrollando. La tecnología de punta lograda por el complejo industrial militar, expresada en parte por la llamada inteligencia artificial, pone de manifiesto el desarrollo de las fuerzas productivas en la actualidad y la dirección en el uso de la misma que los imperialistas le darán en favor de sus intereses. 

En nuestras tesis expresamos: "La fascistización es un proceso impuesto por el capital financiero en el cual se van normalizando en la sociedad las prácticas autoritarias y violentas de extrema derecha, avanzando en la aplicación de crímenes fascistas tolerados por la sociedad, pero sin que los gobiernos asuman aún de forma pública el carácter de la dictadura de extrema derecha."

La guerra, como mecanismo para conectar el reparto del mundo encabezado por las potencias imperialistas, ha ido en expansión acelerada en los últimos meses. Las potencias imperialistas han marcado claramente los caminos para dominar las principales rutas económicas, las fuentes de materia prima y la fuerza de trabajo. Por un lado, Rusia cumple el cuarto año en una confrontación con la OTAN; esta confrontación ha permitido a los actores involucrados deshacerse de parte de sus viejos arsenales armamentísticos para sustituirlos por la nueva tecnología, más destructiva y efectiva en la precisión letal. Con esto, además, han logrado reanimar la actividad del complejo industrial militar. Esta ofensiva imperialista se apoya a su vez en sofisticadas campañas de propaganda donde se hace todo lo posible por justificar ante las masas populares acciones como el fortalecimiento de los presupuestos de "defensa", lo que directamente se orienta a robustecer el papel del complejo industrial militar en la vida de la sociedad, adquiriendo en los presupuestos de muchos países, principalmente de las potencias imperialistas, donde elementos como educación, gasto social, salud, pasan a un segundo plano. En este sentido, hemos visto también cómo los señores de la guerra orientan su narrativa propagandística a presentar el peligro de "inminentes amenazas" y presentarse ellos como los salvadores que pueden detenerlo.

domingo, 15 de marzo de 2026

EDITORIAL, MARZO 2026

Es una situación muy especial la que se vive en el mundo de hoy, principalmente en este período que está marcado por la acción agresiva de los gobiernos ultrarreaccionarios de EE.UU., Israel y sus socios, que ante la crisis general del capitalismo promueven el avance acelerado de la guerra, por medio de provocaciones o agresiones, como en Ucrania, Venezuela e Irán, por nombrar algunas, que son expresión directa del actual proceso de fascistización, el cual debe ser analizado, comprendido y enfrentado con la mayor rigurosidad dialéctica para preparar la resistencia popular y la contraofensiva revolucionaria con bases sólidas a nivel de cada país y juntos a escala internacional.

Enfrentar ese proceso de fascistización implica desarrollar espacios organizativos para la lucha por la democracia popular, soberanía, independencia, la liberación nacional y el socialismo por medio del Frente Popular u otras iniciativas de unidad revolucionaria antiimperialista y antifascista.

Dentro de esa realidad general nos corresponde analizar particularmente la situación que vive el pueblo de Venezuela, no sólo por el ataque militar, asesinatos, secuestro del jefe de Estado y de gobierno, ocurridos el día 3 de enero del año en curso en violación flagrante de toda norma y dando otra prueba más de las prácticas fascistas que avanzan como forma de intentar resolver la lucha por un nuevo reparto del mundo; sino también, quizás lo más significativo, por los acontecimientos que se vienen dando posteriormente, marcando un método de sometimiento directo e indirecto a gobiernos de los países dependientes por parte del imperialismo fascista de influencia sionista que se ha posesionado del gobierno estadounidense, de Israel y de otros países.

Desde la agresión imperialista, Venezuela está pasando de haber sido un actor principal de resistencia ante la ofensiva de la derecha extrema a ser visto como parte de los colaboracionistas con los gringos, al aportar objetivamente recursos materiales y "neutralizar" su "radicalidad" política internacional, permitiendo el nuevo gobierno que el imperialismo fascista sionista yanqui avance dentro del país en el control de elementos estratégicos que sirven en lo externo para debilitar a otros pueblos que han sido firmes en la lucha contra los agresores.

SALARIOS DIGNOS Y CONTROL OBRERO PARA FORTALECER LA RESISTENCIA Y LA LUCHA ANTIIMPERIALISTA

E. Sandoval.

El año 2026 nos sitúa en una encrucijada histórica. Mientras el sistema capitalista-imperialista se fractura bajo el peso de sus propias contradicciones, manifestadas en guerras y revoluciones, la clase obrera en Venezuela se encuentra en una batalla por mejorar sus condiciones materiales. Como marxistas-leninistas, nuestro análisis no puede ser superficial; debemos entender que la actual coyuntura venezolana es una expresión particular de la lucha de clases a nivel internacional.

La exigencia de un aumento de salario no es solo una reivindicación económica, es un acto de resistencia antiimperialista. Exigir salarios dignos hoy implica denunciar que el Departamento del Tesoro está robando el pan de las familias venezolanas para financiar la hegemonía del dólar. La clase obrera no puede esperar por "permisos" de la oficina de control de activos extranjeros (OFAC); debemos exigir que el ingreso nacional recuperado se traduzca de inmediato en poder adquisitivo.

La clase obrera debe exigir y luchar por el aumento de salario de manera permanente, incluso y especialmente en condiciones de bloqueo y asedio por parte de los imperialistas.

Lenin indicaba que la clase obrera que no lucha por sus intereses inmediatos (Salarios, condiciones de trabajo, reducción de la jornada) pierde la capacidad de luchar por sus intereses históricos (el socialismo). Si el equipo político orienta a "esperar", se corre el riesgo de que el trabajador se desvincule del proceso político y busque soluciones individuales (migración, economía informal), debilitando la base social de la Revolución. 

Bajo esta premisa, se comprende que, si bien Lenin reconoce la importancia de la lucha por los intereses inmediatos para movilizar a las masas, fustiga la lucha economicista cuando esta se estanca y no trasciende hacia el objetivo histórico, la toma del poder político.

ANTE LA FASCISTIZACIÓN FORTALEZCAMOS ESPACIOS DE UNIDAD REVOLUCIONARIA

E. Concepción.

Las contradicciones de la época imperialista se exacerban. A saber, la contradicción capital-trabajo, la contradicción entre los países y asociaciones imperialistas y la contradicción entre el imperialismo, países dependientes y colonias.

En este marco de acontecimientos, los agentes del imperialismo recurren al empleo de verdaderos ejércitos de mercenarios dispuestos a ejecutar las orientaciones emanadas desde los centros de operaciones de sus amos imperialistas para lograr el sometimiento de los pueblos y con esto ejecutar el saqueo de sus riquezas y territorios mediante operaciones caracterizadas por una violencia extrema, acompañadas de mecanismos neocoloniales que se imponen por diversas vías sobre los países sometidos por las fuerzas invasoras imperialistas.

La reacción de los pueblos agredidos por el imperialismo depende en gran medida de la fortaleza, cohesión y disposición para la lucha de las fuerzas populares y revolucionarias, de un proletariado orgánicamente fuerte, con una dirección cuya claridad en la relación entre los objetivos estratégicos y los objetivos tácticos los convierta en conclusiones y programa político que indican qué hacer y en qué dirección avanzar en los momentos particulares de la lucha de clases, lo que se convierte en ese faro que alumbra el horizonte de la lucha para el proletariado y los pueblos.