Por: L. Aponte.
En la etapa actual de ofensiva imperialista y de avance del proceso de fascistización de la extrema derecha, la Casa Blanca, como principal actor de esta ofensiva, recurre al macartismo como una de las expresiones contra la clase obrera y los pueblos. El capital financiero está en su fase de ofensiva más reaccionaria y ya no respeta el marco jurídico burgués internacional; en América Latina se ha impuesto por la fuerza y por sumisión a gobiernos títeres.
El fascista Trump, en varias reuniones con líderes de derecha desde la Casa Blanca, ha expresado claras retóricas anticomunistas contra la izquierda; incluso, el 16 de julio del presente año, fue convocada la "Cumbre Antifa" en la que el secretario de Estado Marco Rubio logró reunir a representantes de 66 países de Europa, Asia y América con el objetivo oficial de combatir el supuesto "auge del terrorismo político de extrema izquierda", al que Rubio describió como una "amenaza real y transnacional".
El macartismo es usado como herramienta actual que representa nuevas formas de represión a las organizaciones que denuncian y enfrentan al imperialismo.
Ante este nuevo panorama, hay una parte de los pueblos en América Latina que se organiza contra el proceso de fascistización; existe un proceso de movilización popular contra las acciones de entrega de la soberanía y de los derechos fundamentales de la clase obrera bajo la responsabilidad de los gobiernos de extrema derecha. A pesar del desplazamiento de los llamados gobiernos progresistas, los pueblos se mantienen en resistencia y lucha, como en la amada hermana Colombia, por nombrar uno de los casos.
Los marxista-leninistas resaltamos la importancia del Frente Popular Nacional e Internacional; a su vez, trabajamos en las distintas plataformas del movimiento popular para que superen el problema del sectarismo. Los partidos ML también debemos superar nuestras debilidades y seguir avanzando en la clase obrera y en el seno del pueblo, dando la lucha ideológica e impulsando una propaganda revolucionaria para lograr reanimar a las masas que han sido golpeadas ideológicamente y que, además, están decepcionadas por la claudicación y derrota de los llamados gobiernos progresistas.
En nuestro país, el movimiento de izquierda ha comenzado a salir del shock por lo acontecido el 3 de enero, por lo que se ha venido reorganizando y activando contra el saqueo imperialista yanqui y de los sionistas. Este proceso ha sido lento y requiere de los ML los mejores aportes en esta gran tarea en la movilización y las denuncias contra los agresores y saqueadores. Más allá de la claudicación y entrega por parte de la nueva dirección política en nuestro país, ¿cuál es el papel del movimiento popular? Claro está, es organizar la resistencia popular contra los agresores fascistas sionistas.
El PCMLV, organiza la resistencia con ímpetu y audacia revolucionaria.
No a la entrega de soberanía de nuestro país.

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