domingo, 15 de marzo de 2026

EDITORIAL, MARZO 2026

Es una situación muy especial la que se vive en el mundo de hoy, principalmente en este período que está marcado por la acción agresiva de los gobiernos ultrarreaccionarios de EE.UU., Israel y sus socios, que ante la crisis general del capitalismo promueven el avance acelerado de la guerra, por medio de provocaciones o agresiones, como en Ucrania, Venezuela e Irán, por nombrar algunas, que son expresión directa del actual proceso de fascistización, el cual debe ser analizado, comprendido y enfrentado con la mayor rigurosidad dialéctica para preparar la resistencia popular y la contraofensiva revolucionaria con bases sólidas a nivel de cada país y juntos a escala internacional.

Enfrentar ese proceso de fascistización implica desarrollar espacios organizativos para la lucha por la democracia popular, soberanía, independencia, la liberación nacional y el socialismo por medio del Frente Popular u otras iniciativas de unidad revolucionaria antiimperialista y antifascista.

Dentro de esa realidad general nos corresponde analizar particularmente la situación que vive el pueblo de Venezuela, no sólo por el ataque militar, asesinatos, secuestro del jefe de Estado y de gobierno, ocurridos el día 3 de enero del año en curso en violación flagrante de toda norma y dando otra prueba más de las prácticas fascistas que avanzan como forma de intentar resolver la lucha por un nuevo reparto del mundo; sino también, quizás lo más significativo, por los acontecimientos que se vienen dando posteriormente, marcando un método de sometimiento directo e indirecto a gobiernos de los países dependientes por parte del imperialismo fascista de influencia sionista que se ha posesionado del gobierno estadounidense, de Israel y de otros países.

Desde la agresión imperialista, Venezuela está pasando de haber sido un actor principal de resistencia ante la ofensiva de la derecha extrema a ser visto como parte de los colaboracionistas con los gringos, al aportar objetivamente recursos materiales y "neutralizar" su "radicalidad" política internacional, permitiendo el nuevo gobierno que el imperialismo fascista sionista yanqui avance dentro del país en el control de elementos estratégicos que sirven en lo externo para debilitar a otros pueblos que han sido firmes en la lucha contra los agresores.

SALARIOS DIGNOS Y CONTROL OBRERO PARA FORTALECER LA RESISTENCIA Y LA LUCHA ANTIIMPERIALISTA

E. Sandoval.

El año 2026 nos sitúa en una encrucijada histórica. Mientras el sistema capitalista-imperialista se fractura bajo el peso de sus propias contradicciones, manifestadas en guerras y revoluciones, la clase obrera en Venezuela se encuentra en una batalla por mejorar sus condiciones materiales. Como marxistas-leninistas, nuestro análisis no puede ser superficial; debemos entender que la actual coyuntura venezolana es una expresión particular de la lucha de clases a nivel internacional.

La exigencia de un aumento de salario no es solo una reivindicación económica, es un acto de resistencia antiimperialista. Exigir salarios dignos hoy implica denunciar que el Departamento del Tesoro está robando el pan de las familias venezolanas para financiar la hegemonía del dólar. La clase obrera no puede esperar por "permisos" de la oficina de control de activos extranjeros (OFAC); debemos exigir que el ingreso nacional recuperado se traduzca de inmediato en poder adquisitivo.

La clase obrera debe exigir y luchar por el aumento de salario de manera permanente, incluso y especialmente en condiciones de bloqueo y asedio por parte de los imperialistas.

Lenin indicaba que la clase obrera que no lucha por sus intereses inmediatos (Salarios, condiciones de trabajo, reducción de la jornada) pierde la capacidad de luchar por sus intereses históricos (el socialismo). Si el equipo político orienta a "esperar", se corre el riesgo de que el trabajador se desvincule del proceso político y busque soluciones individuales (migración, economía informal), debilitando la base social de la Revolución. 

Bajo esta premisa, se comprende que, si bien Lenin reconoce la importancia de la lucha por los intereses inmediatos para movilizar a las masas, fustiga la lucha economicista cuando esta se estanca y no trasciende hacia el objetivo histórico, la toma del poder político.

ANTE LA FASCISTIZACIÓN FORTALEZCAMOS ESPACIOS DE UNIDAD REVOLUCIONARIA

E. Concepción.

Las contradicciones de la época imperialista se exacerban. A saber, la contradicción capital-trabajo, la contradicción entre los países y asociaciones imperialistas y la contradicción entre el imperialismo, países dependientes y colonias.

En este marco de acontecimientos, los agentes del imperialismo recurren al empleo de verdaderos ejércitos de mercenarios dispuestos a ejecutar las orientaciones emanadas desde los centros de operaciones de sus amos imperialistas para lograr el sometimiento de los pueblos y con esto ejecutar el saqueo de sus riquezas y territorios mediante operaciones caracterizadas por una violencia extrema, acompañadas de mecanismos neocoloniales que se imponen por diversas vías sobre los países sometidos por las fuerzas invasoras imperialistas.

La reacción de los pueblos agredidos por el imperialismo depende en gran medida de la fortaleza, cohesión y disposición para la lucha de las fuerzas populares y revolucionarias, de un proletariado orgánicamente fuerte, con una dirección cuya claridad en la relación entre los objetivos estratégicos y los objetivos tácticos los convierta en conclusiones y programa político que indican qué hacer y en qué dirección avanzar en los momentos particulares de la lucha de clases, lo que se convierte en ese faro que alumbra el horizonte de la lucha para el proletariado y los pueblos.

POLÍTICA REVOLUCIONARIA EN PERIODO DE FASCISTIZACIÓN

Por: Aponte
Hacer política revolucionaria bajo una ofensiva fascista es uno de los desafíos más complejos y cruciales que enfrentan los movimientos populares. La historia y el análisis contemporáneo ofrecen lecciones claras: no bastan la resistencia ni la reacción espontánea. Se requiere un viraje estratégico hacia una ofensiva política, ideológica y organizativa que combine la inteligencia táctica con la firmeza de principios.

A continuación, se presentan las claves para abordar este desafío, basadas en análisis históricos y debates actuales.

1. Comprender la naturaleza del enemigo no es un error, es un proyecto.

El primer paso para combatir eficazmente el fascismo es entenderlo en su especificidad. No es una simple exageración de la derecha tradicional ni expresión de violencia de los capitalistas. 

El fascismo como poder del capital financiero: Según la clásica definición del líder búlgaro Georgi Dimitrov, retomada en análisis actuales, "el fascismo es el poder del propio capital financiero" Es la organización de la venganza terrorista contra la clase obrera y la sección revolucionaria del campesinado y la intelectualidad". Esto implica que no es un fenómeno ajeno al sistema, sino una de sus expresiones más brutales. En momentos de crisis, el fascismo actuó como un "instrumento de represión de clases organizado por los grandes terratenientes", utilizando la violencia sistemática (pistola, porra y antorcha) para destruir las organizaciones de trabajadores y campesinos. Esta violencia no es un exceso, sino su método fundamental para reordenar la sociedad. 

2. Lecciones de la historia: La ilusión del diálogo y el camino al poder

La experiencia de la lucha contra el fascismo en el siglo XX dejó enseñanzas fundamentales, a menudo olvidadas.

Todos los gobiernos fascistas históricos llegaron al poder por vías legales o semilegales, aprovechando las libertades que luego destruirían.  

Las cinco etapas del ascenso fascista describen un patrón: 1) Surgen de la desilusión y de la banca de la socialdemocracia que no da respuesta a las amplias masas; 2) Se establecen como partidos políticos; 3) Llegan al poder mediante alianzas con la derecha tradicional; 4) Usan ese poder para dominar las instituciones; 5) Implementan reformas radicales y violencia de Estado. La política revolucionaria debe ser capaz de identificar este peligroso proceso antes de que sea demasiado tarde.

viernes, 20 de febrero de 2026

VISIÓN Y ACCIÓN DE CLASE: PROLETARIA, POPULAR, REVOLUCIONARIA

Por: E. Martínez.
La visión y acción de clase, donde el proletariado, obrero, trabajador, el campesino pobre y los demás sectores populares, revolucionarios, antiimperialistas y antifascistas, alzan sus voces y acciones PROPIAS para defender conquistas políticas, económicas y sociales, que han sido y son batallas del pueblo proletario y no de la socialdemocracia burguesa y pequeño-burguesa, privilegiada, oportunista, acomodaticia, vacilante y que siempre ha luchado por sus propios intereses económicos, en fin, es y ha sido siempre su esencia.

Son las luchas de ese pueblo de a pie, que ha obtenido, en el transcurso de la historia a sangre y fuego, sus victorias, y que debe continuar HOY, con esa misma dignidad, determinación y bravura, el RUMBO de los pueblos valientes, que transforman realidades y defienden la soberanía y los recursos naturales, que le pertenecen a los trabajadores, campesinos y sectores populares, y NO a los imperialistas y sus sirvientes.

Son los explotados y oprimidos, por el sistema capitalista imperialista, que una vez y mil veces seguirán alzando sus voces y materializando sus acciones revolucionarias en la defensa de sus derechos laborales, de salud, alimentación y en pie de lucha por decidir el porvenir de vivir en una sociedad verdaderamente justa.

Es por ello que los pueblos rebeldes y combativos NO necesitan falsos voceros, intermediarios, interlocutores o interpretadores para aplicar un programa de lucha, junto a una dirección política verdaderamente revolucionaria.

Porque es el pueblo proletario, popular, revolucionario, que coloca los muertos en las batallas contra el enemigo de clase, el que padece y sufre las agresiones y violaciones de sus derechos por parte del imperialismo norteamericano y sus rastreros cipayos.

Decir que, en estos tiempos de guerra imperialista, ese pueblo proletario junto al Partido Comunista Marxista Leninista va construyendo, orientando el camino de luchas, revoluciones y victorias, esas que son forjadas en las bregas desde y para el pueblo con conciencia de PODER PROLETARIO, para lograr una sociedad de paz, humanista, que no, es más, que la socialista.

¡Con la Visión y Acción de clase proletaria, Venceremos!

¡Incorpórate a la lucha Antiimperialista y Antifascista!

GUERRAS POR LA CONQUISTA DE TERRITORIOS

Por: E. Martínez.
Las guerras por las conquistas de los territorios ajenos, materias primas, fuerza de trabajo barata, recursos naturales (petróleo, oro, litio, agua, diamantes, tierras raras, entre otros) es la GUERRA IMPERIALISTA entre las grandes potencias explotadoras y opresoras que han transcurrido en el desarrollo de la historia de la humanidad.

En el andar del reacomodo de los bloques imperialistas (Estados Unidos-Unión Europea/China-Rusia) de las tecnologías, modernidad, cooperación, coexistencia pacífica, conciliación, negociación, en fin, aparecen en distintas formas y matices, pero en su contenido, en su esencia, tarde o temprano, apetecen y desean lo mismo:

1. Explotar, expoliar, oprimir, devastar y destruir territorios.

2. Extraer superbeneficios, superganancias.

3. Apoderarse no solo de los recursos y riquezas de los pueblos, sino destruir su dignidad, valentía, rebeldía y su resistencia de lucha.

4. Eliminar el ejemplo de emancipación y el ejemplo por edificar una sociedad verdaderamente de igualdad y de equidad para los trabajadores, obreros, campesinos pobres.

5. Eliminar la esperanza de materializar una sociedad que trabaja y se beneficia colectivamente.

6. Destrucción de la autodeterminación de los pueblos.

Pero en la política actual, el que despunta y se muestra no solo como un imperialista, sino además como un fascista, es el imperialismo norteamericano, presidido en su esencia descarada por Trump, el representante de los más grandes intereses, de los inmensos monopolios del capital financiero, ese que vocifera amenazas, intervenciones, agresiones, guerras y las cumple.

A la luz de todos, y todos se hacen los ciegos, sordos y mudos; estamos hablando del marco legal hipócrita, de leyes difuntas y derechos humanos internacionales. Que, por supuesto, en el marco de una sociedad capitalista e imperialista, es obvio que responda a los grandes intereses de los capitales, y no de los pueblos en resistencia y lucha.

jueves, 19 de febrero de 2026

EDITORIAL, FEBRERO 2026

Las actuales condiciones de Venezuela colocan a los militantes revolucionarios en una extremadamente compleja situación, donde se expresa, de un lado, la coacción fascista sionista del imperialismo yanqui, que ha violentado todas las normas del derecho internacional y nacional, y del otro está la conciencia revolucionaria de un pueblo que ha elevado su nivel político y se ganó un lugar propio en la corriente antiimperialista y antifascista del mundo.
Mantener el sitial de combatientes revolucionarios de vanguardia implica estar en la primera línea de combate contra los yanquis, asumir los compromisos y riesgos propios de la honesta lucha contra el monstruo imperialista.

A pesar de todas las presiones que se reciben de un lado a otro del espectro político debemos estar claros que tenemos que defender nuestra esencia antiimperialista y antifascista, porque negociar con el imperialismo yanqui en condiciones de subordinación y no organizar la resistencia popular sería entregar lo avanzado durante más de 20 años en los que se dieron claros pasos de ruptura con las prácticas capitalistas del modelo estadounidense, sería volver a las políticas de AD y Copei alimentando en el pueblo el sueño populista de la "Venezuela Saudita" que tantos privilegios dio a las élites, con represión permanente para el pueblo y los verdaderos revolucionarios, que llenamos las cárceles y cementerios. 

Sería abandonar el trabajo de décadas que la izquierda realizó a un costo alto y gran esfuerzo para aclarar al pueblo de forma científica lo que significa el imperialismo yanqui y el fascismo como expresiones del capitalismo moderno, dictadura extrema del capital financiero contrario a la liberación nacional y social.

Sería olvidar las luchas de Pío Tamayo, perseguido y asesinado por los lacayos; las revueltas y guerrillas de los 60, 70 y 80.

Subordinarse por temor ante el imperialismo yanqui sería también desconocer la historia de FEBRERO REBELDE: con su juventud en minoría, pero valiente el 12 de Febrero de 1814 en la Victoria, el 27 y 28 F de 1989 bañado en sangre de un pueblo que enfrentó sin temores el paquete neoliberal del FMI; el 4 de Febrero de 1992, con el paso al frente de los militares patriotas que hoy recordamos, pero también sería descarrilar el camino del Bolívar antiimperialista, del Pío Tamayo marxista leninista, sería traicionar el sacrificio de millones como Alberto Lovera, Argimiro Gabaldón, Jorge Rodríguez (el maestro), los héroes de Cantaura y Yumare, de la juventud estudiantil y militar perseguida y asesinada en los 80 y 90, sería borrar el 27N92 con toda su carga de unidad cívico-militar patriótica y antiimperialista contra el poder de los gringos y sus lacayos, explotadores y represores. 

Por todas esas razones y por la ofensa de bloquear, asesinar, robar y amenazar a nuestro pueblo, hoy decimos desde el PCMLV: Yanqui go home, y nos mantenemos firmes en las posiciones antiimperialistas, antifascistas, anti sionistas y especialmente anti yanquis por lo que nos oponemos a que les abran las puertas de un país rebelde y le entreguen unas riquezas que son del pueblo, mientras se las niegan a Cuba, diciendo que ahora es necesario, ¡¡ahora cuando peor nos han tratado!!, cuando invadieron el país, asesinando patriotas, secuestrando al presidente y amenazando de muerte al pueblo, ¡¡precisamente ahora!!, Cuando en realidad es el imperialismo perverso, en su forma más cruel de fascismo sionista que nos ha atacado, iniciado una guerra y ha sometido a una dirección que está actuando bajo chantaje y pretenden que lleve esa condición de minusvalía a todo un pueblo soberano, luchador, digno y rebelde, al que, aprovechando la confusión del momento, quieren hacer creer que cambiar su petróleo, gas y oro por promesas de paz lo salvará de la violencia y lo llevará a un paraíso de falsedades imperialistas que sólo existe en las películas.

Dicen que la historia se repite: una vez como tragedia y otra como farsa. Son más de 500 años de saquear oro, alimentos, riquezas de todo tipo para "negociar" una supuesta PAZ que nunca lo ha sido para los pueblos dignos, sino que ha permitido doblegar a los negociantes con el método de MALINCHES que entregan el espíritu combativo del pueblo a cambio de su comodidad individual y la guerra de exterminio contra los verdaderos revolucionarios.

La historia de la humanidad ha demostrado que bajar la cabeza ante el invasor solo prolonga el dolor y la tortura, que el único camino del triunfo contra el imperialismo, fascismo, sionismo es la lucha, más aún cuando vivimos un proceso de fascistización acelerado a nivel mundial con irrespeto a toda norma.

La propia historia de América Latina y del mundo, de la cual muchos revolucionarios nos han hablado extensamente, en particular Chávez, a quien honramos este febrero de rebeldía, nunca se cansaron de recordarnos la valentía y dignidad de los pueblos luchadores que, en lugar de arrodillarse ante el opresor, levantaron la mano para organizar la resistencia popular y expulsar al invasor imperialista que siempre viene a humillar y expoliar, a aplicar medidas antipopulares y a repetir crímenes como los del 27 y 28F89 o del 03 E2026, que siempre estarán grabados con sangre rebelde en la memoria histórica de un pueblo soberano que resiste y lucha contra la opresión y el dominio de los poderosos.

EL PAPEL DE LAS CÉLULAS EN LA FORMACIÓN DE LOS NUEVOS CUADROS COMUNISTAS

Por: L. Aponte.
La organización del partido debe adaptarse a las condiciones y a los objetivos de su actividad. El Partido Comunista debe ser la vanguardia, el ejército dirigente del proletariado; quien debe jugar un papel organizador donde esté presente la clase obrera, el campesinado y los comuneros.

Las células en la actual ofensiva fascista imperialista deben jugar un papel de relevancia, ya que son el contacto más directo en los territorios. En estos momentos de confusión entre las masas, deben aclarar con las concepciones claras y revolucionarias a sus bases de trabajo cercano; deben ubicar las posiciones revolucionarias claras basadas en el análisis claro, usando la herramienta científica del marxismo leninismo, combatiendo el oportunismo y el seguidismo. Tenemos nuestra propia línea política, nuestras tesis, nuestros documentos y, por supuesto, un método de trabajo honesto que nos diferencia de otras tendencias en los territorios.

Las células deben ser espacios de debate de documentos y resoluciones, deben tener su plan de formación y de propaganda revolucionaria, debe ser un espacio de formación de futuros cuadros revolucionarios de combate contra el fascismo, la burguesía y el imperialismo. Las células deben contribuir a una política correcta de unidad, alianzas y acuerdos en sus territorios y sectores, deben denunciar las propuestas inconsecuentes, negociadoras, denunciar al fascista.

La Célula es el organismo del Partido que le asegura un vínculo vivo con su clase, la clase obrera, en el corazón de la economía capitalista, en el lugar donde ella trabaja y es explotada, donde se concreta su carácter de fuerza fundamental y decisiva de la producción, donde su lucha de clases puede golpear de la manera más directa a la burguesía. 

Cada célula y órgano del Partido debe difundir y poner en práctica, a través de la propaganda y de la organización del Partido entre las masas, la política y orientaciones del Partido, realizar todas las tareas asignadas y cumplir las resoluciones de los organismos superiores. Cada militante debe convertirse en un dirigente, un agitador y un propagandista entre las masas en cuyo seno vive y trabaja cotidianamente. Debemos asegurarnos que las masas conozcan la política del Partido, sobre todo tipo de cuestiones, con el fin de facilitar su orientación y que vean al Partido como un instrumento útil. 

domingo, 18 de enero de 2026

EDITORIAL ENERO 2026

El proceso de fascistización sigue avanzando en el mundo, como hemos venido diciendo. La dictadura violenta de lo más reaccionario de los monopolios y el capital financiero de EE. UU. prosigue en su línea de acción autoritaria y violenta, asumiendo sin ningún rubor que para ellos no hay poder que los frene más allá de su visión totalitaria del mundo y sus intereses económicos.

Para los fascistas y sus acólitos de la socialdemocracia cobarde no valen principios morales, leyes internacionales, acuerdos ni constituciones. El principio del poder de la fuerza bruta, la imposición, la manipulación propagandística y el dominio militar son las premisas del imperialismo cuando en su lucha por sobrevivir a la crisis general llega al fascismo.

El método arbitrario, atropellador, egoísta y mentiroso, la corte de aduladores, la complicidad de los poderes públicos, los militares sumisos al poder, sin principios, los sionistas, son parte de los cómplices necesarios para que individuos desquiciados, en representación de los monopolios y de sus egoístas intereses económicos, puedan llegar a cometer crímenes atroces y violaciones evidentes de las leyes y no sean frenados, porque la sociedad capitalista en descomposición produce tales engendros para garantizar los mecanismos de la supervivencia putrefacta del capitalismo ante las amenazas revolucionarias.

Venezuela ha sido la nueva víctima de ese proceso de imposición fascista, recibiendo una acción del imperialismo de EE.UU. con gran violencia militar en un primer momento y un chantaje agresivo, con apropiación de recursos y mantenimiento del bloqueo parcial después.

Este tipo de acción puede estar iniciando una nueva forma de repartirse el mundo entre las potencias y los monopolios, ya no solo asumiendo regiones o países completos, sino también pudiendo coincidir con sus empresas en un país, asumiendo sus monopolios áreas estratégicas del mismo, preservando o aumentando sus inversiones sin caer en una situación de guerra abierta inmediata entre ellos y dándose seguridad mutua, tal vez temporal. Para eso requieren ciertamente unas condiciones especiales de ubicación y enlaces diplomáticos, como también cooperación de cipayos a lo interno del propio país objeto del reparto.

Es muy importante para los marxista leninistas reflexionar sobre el significado del ataque del 3 de enero, ya que esta fecha marca un nuevo hito en la historia moderna de Venezuela y la región, que apenas empieza a desarrollarse, más impactante aún que la acción extranjera de 1902 contra Cipriano Castro, porque ahora, en 2026, "la planta insolente del extranjero" no sólo pisoteó el suelo patrio, sino que además asesinó a civiles que dormían en sus casas, jóvenes militares venezolanos en el principal cuartel militar del país e internacionalistas cubanos invitados legalmente por el gobierno a estar en nuestro territorio, además secuestró al presidente de la República y su esposa en flagrante violación de todas las normas de convivencia entre naciones generando un sometimiento chantajista que en 1902 no fue permitido por los patriotas de aquella época que salieron en masa contra el agresor extranjero.

En la población en general existe gran confusión, ya que era de esperarse, en caso de agresión militar, una importante respuesta regular e irregular, que haría imposible o muy costosa para el atacante su acción violenta contra Venezuela, y más bien se plantea ahora el rumbo de acuerdos diplomáticos y adaptación forzada al modelo del agresor que sigue con su prepotencia amenazando y presionando.

Los hechos del 3 de enero han marcado un nuevo período del proceso revolucionario venezolano, iniciado con sangre y el heroísmo de los mártires, marcado por la llegada del fascismo a nuestras tierras y por intentos de someter a un país soberano a los designios de una potencia imperialista en una especie de imposición colonial que pretende borrar la soberanía e independencia económica, política y militar de un pueblo acostumbrado desde muchas décadas a pelear y no ser tutelado por nadie.

Es evidente que hay hechos poco claros y muchas dudas razonables, que con el tiempo se aclararán exactamente, situaciones que provocaron un daño terrible a las instituciones de la República como a la soberanía nacional, no sólo al presidente y a la FANB sino también a todo el gentilicio venezolano, al proceso bolivariano, a los obreros, campesinos, comuneros, a las mujeres y jóvenes, a la memoria de los revolucionarios y a los luchadores de América Latina y el mundo, impactando a todos los que creemos en la necesidad de un proceso revolucionario profundo como vía para transformar de raíz el explotador y violento modo de producción capitalista, que seguimos luchando contra los que ahora nos pretenden imponer un modelo diferente sin consultar al pueblo.

Más allá de elucubraciones, en estos momentos es necesario seguir denunciando al fascismo e imperialismo a nivel internacional; es urgente impedir que siga avanzando en el reparto de los países y sus recursos como si fueran su propiedad, aplicando la ley del más fuerte, la dictadura violenta de los capitales, que es el fascismo, enemigo jurado de la clase obrera y de los pueblos.

No debemos justificar ni legitimar su acción violenta porque, además de un acto que marcará a este pueblo de forma eterna, sería la legitimación del saqueo y la permisividad a la violación de nuestra Constitución y soberanía, como la de otros países de la región.

Llamamos a los demócratas, revolucionarios, patriotas, a los verdaderos bolivarianos, a preparar la resistencia para hacer realidad la palabra y planes propuestos por el comandante Chávez en caso de una agresión imperialista. 

Para abordar las tareas revolucionarias del período que se abre, llamamos a nuestros amigos a nivel internacional a activar todas las vías de la solidaridad con el pueblo de Venezuela que resiste y lucha e impulsar la construcción del Frente Popular Antifascista y Antiimperialista Internacional para coordinar acciones, a fortalecer el Frente Antifascista Internacional y desarrollar todas las iniciativas posibles de solidaridad, resistencia y lucha contra tan nefasto enemigo.

A nivel nacional proponemos defender la soberanía expresada en la Constitución (CRBV), las leyes, luchar por la liberación nacional y la democracia popular.

Seguir trabajando por lograr la soberanía alimentaria e industrial basada en la producción nacional con el apoyo a pequeños y medianos productores, campesinos y pescadores.

Mantener la actividad de consejos comunales y comunas, con los proyectos a ser financiados.

Avanzar en la actividad sindical, defensa de derechos laborales y lucha por el salario.

Debemos tener en cuenta que estamos bajo una ofensiva fascista imperialista y que para enfrentarla es necesario un programa de resistencia concreta que vaya más allá de las ilusiones mediáticas, trabajando por la unidad popular, porque el enemigo podrá hacer muchos ofrecimientos, pero su verdadero objetivo es someter al pueblo trabajador, acabar con las ideas revolucionarias y apropiarse de las riquezas.

La consolidación de la organización revolucionaria del pueblo, la alianza Obrero, Campesina y Comunal así como la acción permanente por el control territorial y la autonomía popular, son las bases para la resistencia ante la ofensiva fascista imperialista del momento.

 


ENFRENTEMOS CON ÍMPETU Y AUDACIA REVOLUCIONARIA LA ARREMETIDA FASCISTA DEL IMPERIALISMO

Por: L. Aponte.

Como es de conocimiento nacional e internacional, este 3 de enero del 2026 ocurrió el secuestro del presidente Nicolás Maduro, acto de agresión contra nuestra soberanía, acto que, por supuesto, rechazamos y exigimos que devuelvan al presidente. Este hecho constituye, en el marco del reparto del mundo, la búsqueda de recuperar los espacios perdidos por la potencia fascista imperialista del bloque Estados Unidos-Unión Europea, que, por una parte, controla el triángulo del litio a través de gobierno servil y, en el caso de Venezuela, busca someter de forma violenta a través del sometimiento militar; con esto busca controlar las reservas energéticas, petroleras y mineras.

Otro hecho público fue la reunión de Donald Trump con las grandes transnacionales, la cual es una insuficiencia; fue garantía política y jurídica. 

¿Qué implica esto para nuestro país? 

Que una de esas condiciones es someternos y para esto es necesario que haya un cambio de leyes avanzadas que se construyeron durante el proceso bolivariano. Esto constituye una gran amenaza para nuestro país, ya que en el proceso de fascistización las posiciones de extrema derecha han avanzado en nuestro continente, por debilidad de la socialdemocracia y, por otro lado, debilidades del movimiento popular revolucionario por no colocarse a la vanguardia de las grandes luchas. 

Este nuevo escenario nos coloca a la entrada de un nuevo periodo de la lucha política revolucionaria en nuestro país e incluso en el continente, caracterizado por el avance de las posiciones más reaccionarias y xenofóbicas del capital financiero, representado en este caso por Donald Trump, tal como lo planteó Hitler en su programa político fascista, en el cual busca recuperar su espacio vital; en este caso, su espacio vital es América Latina, que considera su patio trasero, retomando la doctrina Monroe. 

¿Cuál debe ser el papel del marxista leninista y, a la vez, el papel de los revolucionarios?

En primer lugar, es fortalecer el destacamento de vanguardia de la clase obrera, fortalecer el partido y luchar porque nuestro programa político se imponga en las grandes masas. Segundo, la construcción del gran frente popular antifascista y antiimperialista, tanto nacional como internacional, superando debilidades como el sectarismo, seguidismo, tener una gran propaganda donde se distribuyan nuestras tesis y líneas, la ejecución de las mismas en el escenario de la lucha de clases, como hemos orientado a las masas en estos periodos bastante complejos, que se caracterizan por la resistencia popular. 

La vanguardia revolucionaria junto a las masas genera una resistencia popular en lo obrero como avanzamos ante la amenaza de imposición del programa fascista imperialista que buscará mayor precarización; el imperialismo de los Estados Unidos busca verse como el salvador de nuestro, pero en los hechos concretos buscarán el control de las empresas nacionalizadas durante el proceso bolivariano, el escenario que se cumplió fue de agresión imperialista, como partido hemos sabido llevar el seguimiento al momento político, ahora nuestra tarea es avanzar, para las masas en este proceso de confusión y ofensiva fascista imperialista debemos avanzar con nuestro programa que se basa en la construcción del estado obrero, campesino y comunal, control obrero de las empresas que estén en la conspiración y nacionalización de las transnacionales, que estén en la ofensiva.

Por eso debemos con ímpetu y audacia revolucionaria detener el avance del fascismo en nuestro continente y el camino es la liberación nacional y el socialismo; la salida de la crisis es revolucionaria. 


LOS FASCISTAS DE LA CASA BLANCA HAN DECLARADO LA GUERRA A LOS PUEBLOS DEL MUNDO

Por: E. Concepción.

El Imperialismo yankee está en pleno desarrollo de una operación militar internacional que comporta una nueva fase de las contradicciones inter imperialistas. Esta fase se caracteriza por una injerencia abierta en la dinámica económica, política y social contra pueblos y gobiernos que son catalogados como enemigos o incómodos a los intereses del Imperialismo yankee. 

El comportamiento criminal del imperialismo yankee está exacerbado, estimulado por los halcones imperialistas que hoy tienen el control del gobierno de los EEUU, situación que trae a la memoria los preludios de la Segunda Guerra Mundial, dónde el fascismo encabezado entre otros por Adolf Hitler y el partido Nazi protagonizaron una serie de agresiones militares contra diferentes pueblos de Europa, situación que fue escalando hasta una guerra de gran escala. 

En este sentido debemos destacar la agresión militar contra nuestro país. Las ansías del Imperialismo yankee por controlar los recursos y riquezas que se encuentran en nuestro territorio no las esconden, y abiertamente declaran sus intenciones de apoderarse de los mismos. 

En un segundo plano ha quedado incluso el hipócrita discurso de la lucha por la" democracia”, y contra el narcotráfico como artimañas utilizadas para engañar y justificar invasiones, ahora ya ejecutada la operación militar se jactan y hablan abiertamente de sus intenciones de convertirnos en un país colonizado y supeditado a los intereses gringos. 

El Imperialismo yankee se comporta con una agresividad particular; sin embargo, no es el único que tiene una agenda de dominio sobre los pueblos, otros factores Imperialistas, con rutas y retórica en formas diferentes, también se posicionan en su lucha por el reparto del mundo. Con el lanzamiento del misil ORESNHNIK sobre territorio de Ucrania, Rusia también envía un mensaje a sus adversarios y muestra su capacidad destructiva, dejando en claro su capacidad para disputar el reparto del mundo.

El reacomodo imperialista está en pleno desarrollo, las contradicciones entre las principales potencias económicas y militares van escalando a velocidad hipersónica. Lo sucedido en Venezuela, es parte de esa agenda imperialista para repartirse el mundo. Las terribles consecuencias que de esto se deriva caerá sobre las espaldas de los pueblos.

Para enfrentar esta situación es necesaria la unidad popular y revolucionaria, la constante orientación política de carácter antifascista y antiimperialista, fortaleciendo experiencias organizativas bajo la dinámica de la democracia popular. Unir todas las fuerzas contra el Imperialismo y el fascismo es parte de las tareas urgentes. Avancemos con disciplina y determinación


PUEBLOS REBELDES EN LUCHA

Por: E. Martínez.

El despertar de los pueblos rebeldes y en resistencia continúa su historia de lucha en estos momentos cruciales, contra el imperialismo yankee y el fascismo; brega que es indetenible en la senda revolucionaria por la liberación nacional y el socialismo.

Porque son los trabajadores, obreros, campesinos, mujeres, jóvenes, familias enteras de los sectores populares que van adquiriendo en el fragor del combate, principios revolucionarios y definiendo aún más, con determinación, fortaleza e ímpetu de combate, los intereses de clases, los intereses proletarios, los intereses de la mayoría explotada y oprimida por el capitalismo y el imperialismo.

Son los pueblos en lucha que van definiendo, fortaleciendo y defendiendo su conciencia de clase proletaria; son los que van diferenciando la política revolucionaria combativa y leal de la política reformista, oportunista, desleal y traidora.  Son esos mismos pueblos los que van visualizando que la política tibia, entreguista, negociadora, de medias tintas, solo favorece al enemigo de clase: la burguesía, el terrateniente, el imperialismo y el fascismo.

Son los pueblos en resistencia y en pie de lucha que van transformando el dolor, la tristeza y la rabia de sus hijos e hijas caídos en los combates contra la guerra imperialista y fascista en una gran convicción y compromiso de hierro de seguir adelante en esta lucha, porque al final están convencidos de que los explotados y oprimidos alcanzarán la victoria revolucionaria.

Son esos mismos pueblos y su vanguardia combativa que a través del internacionalismo proletario, estrechan lazos de solidaridad militante y activa entre los explotados y oprimidos del mundo, donde no existen barreras ni fronteras para expresar gestos palpables, de voces y manifestaciones contra el capital financiero y sus cipayos arrastrados de siempre, estos últimos que como marionetas y mercancías se venden al mejor postor, pero como siempre quedarán en la historia de los pueblos rebeldes como gusanos asquerosos.

Es innegable la fuerza antiimperialista y antifascista que se está gestando de los pueblos en combate, que no están dispuestos a someterse al títere de los grandes capitales financieros del mundo, el fascista y sionista Trump.

Finalmente, con firmeza y combatividad, se está levantando a nivel mundial una gran fuerza proletaria, popular, revolucionaria, marxista-leninista que no está dispuesta a ser colonia ni esclava de ningún imperialismo.

Incorpórate a esta Fuerza Combativa. La historia de la lucha de clases continúa.