miércoles, 13 de marzo de 2024

LA GUERRA IMPERIALISTA COMO INTENTO DE SALVACIÓN AL CAPITALISMO Y LA ACCIÓN REVOLUCIONARIA PARA ENFRENTARLA

Autor: R. Marín
Cada día es más evidente la reafirmación de la esencia del imperialismo, como fase superior del capitalismo, expresando con claridad los rasgos definidos por Lenin en su obra "El imperialismo fase superior del capitalismo".

El bloque imperialista EE.UU.-U.E demuestra una desesperación ascendente ante los avances del bloque China-Rusia, lo que hace más peligroso el escenario mundial y va expandiendo la amenaza de guerra directa entre bloques imperialistas en Europa y en todos los continentes.

La explicación a este fenómeno, que se acompaña del avance de la fascistización como complemento político, implica la eliminación de derechos, control de la información, control de los movimientos, aumento del racismo y xenofobia, normalización de la violencia en diferentes países, bien sean imperialistas o dependientes, mediante estos hechos el imperialismo nos va mostrando la verdadera cara de la derecha y su Estado represivo, que se alimenta de la muerte en masa y a la vez legaliza los crímenes que cometen los explotadores, es una espiral que va en ascenso, llenando los bolsillos de los dueños de los grandes monopolios mediante la aceleración del complejo industrial- militar y todo su entorno, principalmente en los países imperialistas que usan la guerra para el robo de activos y la superexplotación de la clase obrera y los recursos naturales en los países dependientes, en ambos casos acompañado con procesos de represión extrema, legal e ilegal, propia del fascismo.

El poder económico y político del lobby de las armas, llamado Asociación del Rifle en EE.UU. actúa en momentos de profundización de las crisis para tratar de reactivar la economía y evitar la depresión económica e incluso tratan de provocar un período de auge artificial, pero para ello necesitan la destrucción de fuerzas productivas en otros países mediante agresiones, que llevan a la activación de la industria de la guerra, el aumento del comercio de armas, municiones y equipos, por lo que podemos concluir que las guerras de agresión imperialista no son algo casual, por la defensa de principios democráticos o movidas por una amenaza, como ellos anuncian por sus medios, al contrario, son planificadas, ejecutadas y llevadas adelante como métodos criminales para tratar de salvar el capitalismo en crisis, pasando por encima de millones de vidas de niños, mujeres, ancianos o jóvenes sin ningún miramiento.

La descarada presencia de "empresas de seguridad", ejércitos privados y la movilización de mercenarios a nivel global es una de las características de las nuevas guerras imperialistas, proxi, que llevan "personal" de un continente a otro a combatir a sus hermanos de clase, entregando su vida solo por dinero, que en muchos casos ni ellos ni su familia reciben, demostrando una vez más el carácter manipulador y tramposo del capitalismo.

A partir de la financiación de los burgueses y sus títeres en el poder político del Estado, por parte de los perros de la guerra, el estímulo de llevar a cabo nuevas guerras de agresión contra los pueblos tiene garantías de aprobación por los gobiernos imperialistas y sus parlamentos, a pesar de que puedan expresar ciertas contradicciones de forma, en la esencia racista, fascista y asesina se ponen de acuerdo, ya que son financiados por los mismos promotores de la guerra, por tal razón el gobierno de Biden por ejemplo, no frena a Israel en ese claro genocidio que está cometiendo en Gaza, pues le interesa seguir exportando armas y municiones para tener unos datos económicos "favorables" que presentar en la próxima campaña electoral y además ese genocidio representa el acceso a una fuente de dinero grande y fluida para financiar sus campañas electorales.

Ese terrible fenómeno de los crímenes imperialistas y la fascistización son procesos que solo puede detener el proletariado organizado, que debe tener la suficiente conciencia para voltear las armas contra la burguesía imperialista en lugar de seguir matándose con sus hermanos de clase, bajo las órdenes e interés de los capitalistas, evidentemente esto no es cosa fácil, ya que requiere organización y conciencia de clase, lo que pocas veces ha ocurrido, teniendo como ejemplo fundamental la comuna de París o la Revolución Bolchevique, donde los pueblos en medio de la guerra tomaron las armas para enfrentar a los explotadores y asumir en sus manos el poder.

La situación se torna más compleja y exige de los revolucionarios, especialmente de los marxista-leninistas más organización y formación, más comprensión de la necesidad de fortalecer el internacionalismo proletario, no solo en las palabras, sino también en los hechos, como forma de enfrentar la ofensiva violenta del capitalismo que se ha ido adquiriendo claramente la forma de capitalismo monopolista de Estado, por lo cual el Estado juega más descaradamente el papel de representante y defensor de los intereses del capital, en su contradicción con el trabajo, quitando la ilusión de un ente "neutral" para asumir sin tapujos el papel de representante directo del capital, lo que podemos ver en el bloque imperialista EE.UU.-U.E y también en el China-Rusia, con diferencias de forma, ya que en uno los monopolios colocan a sus representantes en el gobierno formal, mientras ellos detentan el poder real. En el otro la cúpula en el gobierno es la que coloca a los administradores de los monopolios, pero en ambos casos el Estado, como instrumento de opresión de clase, centraliza la ejecución de las grandes decisiones a favor de los intereses del capital que en el imperialismo aumenta extraordinariamente la tasa de plusvalía usando todos los medios para obtener la máxima tasa de ganancia, y no la media.

Este apretado análisis nos puede mostrar los nexos entre guerra, economía y Política ratificando que el capitalismo, como modo de producción; o el imperialismo, como su fase superior, se sustentan en la explotación ejercida por la burguesía contra el proletariado, por lo tanto, ninguna forma de gobierno que mantenga las relaciones de producción capitalista será garantía de bienestar para los explotados, al contrario, será garantía de opresión, ciertamente existen grandes diferencias entre la forma de explotación que aplica la socialdemocracia con la que aplica el fascismo, lo que determina una diferencia en la táctica a aplicar por parte de los revolucionarios y los pueblos que resisten y luchan contra la agresión imperialista.

El modelo de capitalismo monopolista de Estado que aplican ambos bloques persigue los mismos objetivos, pero se aplica con ciertas diferencias, que generan contradicción entre los dos bloques imperialistas y a lo interno de ellos, contradicciones ubicadas entre las fundamentales en la fase imperialista del capitalismo por lo que es muy importante analizarlas y estudiarlas para definir cada día con mayor certeza la forma como el Partido marxista leninista y la expresión internacional de organización del proletariado debe abordar la situación, ajustados a la teoría y práctica, así como a los principios, sin dejarse arrastrar por el pragmatismo ni ponerse a la cola del reformismo o revisionismo, lo que implica una estrategia y tácticas basadas en la experiencia histórica del proletariado.

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