sábado, 11 de junio de 2016

Resolución del XIX pleno del Comité Central del PCMLV


Algunos aspectos de la situación internacional

Las grandes cadenas de medios de comunicación, serviles instituciones del imperialismo,  usan todos sus recursos con el propósito de maquillar la terrible situación en que están sumergidos millones de personas en diversos rincones del planeta, todo esto como consecuencia de las distintas agresiones que llevan a cabo las potencias imperialistas en diversos países, acciones cuyo propósito es apoderarse de las riquezas de estos países y utilizarlas en favor de sus intereses.

Basta con observar brevemente el panorama internacional para constatar que los perros de la guerra del imperialismo preparan una vez más el terreno con el objetivo de desarrollar nuevas confrontaciones bélicas de grandes magnitudes, como lo fueron en su momento la primera y segunda guerra mundial, solamente que la capacidad destructiva que hoy poseen los principales ejércitos en el mundo superaría exponencialmente las terribles consecuencias que dejaron para la humanidad estos dos eventos, propios de la naturaleza de un sistema donde la clase dominante acumula riquezas sometiendo por diversos medios a millones de hombres y mujeres.

El imperialismo, fase superior del capitalismo, en el que el capital financiero tiene un papel determinante comporta que grupos económicos en forma de monopolios tomen el control hegemónico de la producción mundial y esto, a su vez, significa un control poderoso sobre el desarrollo de la política.

Un ejemplo de esto lo constituye Siria, país devastado por el rigor de la acción imperialista. Siria es territorio de desolación desde que la OTAN, ejército mercenario de los imperialistas la invadió alegando una supuesta lucha por la democracia, hablando de libertad y haciendo promesas de mejorar la vida de sus habitantes los imperialistas apoyaron revueltas callejeras, atentados, grupos de choques, etc, todo esto diciendo que lo hacían por la defensa de los intereses del pueblo. Las consecuencias de esta operación están a la vista, aumento de manera exponencial el número de refugiados y desplazados producto de la violencia bélica, miles de niños víctimas del hambre y las mafias traficantes de órganos y de niños, que han incrementado sus acciones criminales gracias a las favorables condiciones para operar que crean sus socios imperialistas. Millones de sirios ven sus vidas en constante peligro al vivir en un territorio cruzado por líneas de fuego de fanáticos religiosos como es el caso del Estado Islámico, aupados y financiados por los imperialistas de los EE.UU y sus aliados de la U.E. Estos ejércitos mercenarios ahora operan a sus anchas, asesinando y haciendo cualquier barbaridad contra los pueblos, y los gobiernos imperialistas hipócritamente se limitan a condenar de palabra a estas bandas criminales, pero de manera secreta sustentan todo su accionar. 

También países como Irak, Yemen, Mali, Libia entre otros, son víctima de grupos mercenarios mientras organismos como la ONU se diluyen en conversaciones y resoluciones inútiles que no resuelven el problema, haciéndose así cómplices de toda la tragedia que viven los proletarios en diversas partes del mundo. 

Pero el imperialismo no solo tiene el recurso de la guerra para expoliar las riquezas de los pueblos, también emplea un conjunto de instituciones y servidores lacayos que desarrollan sofisticados teatros de operaciones propagandísticas que con el engaño y la manipulación preparan el camino al desastre a los pueblos, tal es el caso del pueblo griego, víctima de la llamada troika compuesta por el FMI, BCE y la Comisión Europea cuyas políticas han dejado como resultado, un país en quiebra.

Las calles griegas son escenarios de nuevos combates entre los sectores populares y las fuerzas de seguridad, el pueblo cansado de falsas promesas de la socialdemocracia en persona de Tsipras, ahora intenta derrotar las medidas económicas que profundizaran la pauperización de las mayorías.

Pero mencionamos estos casos sólo para exponer algunos ejemplos de la lucha que libran los pueblos contra las expresiones de las políticas imperialistas a nivel mundial, Pues en otros países las contradicciones entre explotados y oprimidos también siguen agudizándose, a pesar de las leves recuperaciones que muestran algunas de las principales economías del mundo, lo que no significa que en lo inmediato desaparecerán los síntomas terribles de la crisis del capitalismo.

América Latina en los actuales momentos.

América Latina ahora sufre con mayor fuerza los efectos de la crisis del capitalismo, tal como hemos expuestos en nuestros documentos anteriores, era solo cuestión de tiempo que las economías latinoamericanas, ya débiles por su carácter de economías dependientes, comenzaran a sentir los efectos negativos de la crisis que meses antes golpeaba a las mayores economías mundiales a las cuales están relacionadas y de las que solo se pueden independizar no con discursos ni buenas intenciones, sino con reales revoluciones proletarias.

El carácter cada vez más descompuesto de los gobiernos capitalistas y sus instituciones deja ver que fenómenos como la corrupción, especulación, narcotráfico, contrabando, lavado de dinero entre otras actividades ilícitas, seguirán creciendo a paso acelerado.

La burguesía en su doble moral condena estas actividades de palabra, pero en los hechos las sustenta, las practica y estimula de manera permanente y de ahí extrae grandes ganancias.

En este sentido, los llamados papeles de Panamá no son más que la muestra del comportamiento propio de la burguesía, la cual consolida su poder económico y político sobre acciones mafiosas que le permiten amasar grandes fortunas. Por tal razón, en nada sorprende lo que esos archivos exponen sobre las acciones fraudulentas de empresarios que no contentos con las grandes ganancias, producto de la explotación, intentan evadir sus propias reglas para ganar mucho más.

Pero esto es apenas una pequeña muestra de la descomposición del sistema capitalista, lo cual se acentúa más con la manifestación de la crisis económica y los efectos en el sistema político de cada país.

Como es sabido, estos efectos se manifiestan en lo económico, pero tienden un puente para que la situación política de los países donde se presentan sufra sacudones que se expresan en incremento de la movilización social, bien sea influenciada por los sectores revolucionarios, que se dan a la tarea de organizar a las masas populares que quieren avanzar en las conquistas de otras condiciones de vida. Pero también están los sectores reformistas de izquierda y de derecha, que se convierten en freno para el avance de la lucha de los pueblos, con sus propuestas de conciliar y evitar confrontaciones violentas impregna en las masas una visión conformista que llevan al desánimo y desmovilización. Por otro lado, están los sectores de ultraderecha, que levantan las banderas del fascismo, confunden a las masas con falsas promesas, preparando el terreno para instaurar un régimen de terror contra las mayorías explotadas y oprimidas y así aplastar cualquier iniciativa de cambio revolucionario.

Estas tendencias arriba nombradas, si observamos bien, son quienes en la actualidad se disputan el apoyo de las amplias masas, que en el caso de América Latina habían respondido a planteamientos de la izquierda reformista, la cual, con una dirección influenciada por posturas socialdemócratas, se levantó como una alternativa en escenarios dónde los gobiernos de derecha apoyados en la represión, engaño, asesinato y tortura se habían ganado el desprecio de las mayorías populares. 

Sin embargo, la actitud vacilante, propia de la pequeña burguesía que supo ocupar espacios de dirección en procesos como Argentina, Ecuador, Brasil. Nicaragua, Bolívia y Venezuela no tardó en servir el escenario para que las fuerzas más reaccionarias que habían sido desplazadas, cuenten ahora con oídos inclusive entre los sectores populares, que impactados por los efectos de la crisis del capitalismo se confunden al ver las inconsecuencias de gobiernos que dicen obedecer a los intereses populares pero permiten grandes concesiones a los monopolios económicos imperialistas. Estas concesiones, como es lógico, terminan golpeando a los trabajadores, campesinos y sectores populares en general, provocando decepción entre las amplias masas que de una manera habían depositado su confianza en los mismos. Esta es una de las razones que parte de los sectores populares vuelvan su mirada hacia los sectores de derecha, pues su falta de formación política e ideológica, les impide ver que el problema es la existencia del sistema capitalista, que es necesario la destrucción del mismo por la fuerza revolucionaria del proletariado para tomar las riendas de la sociedad, riendas que deben ser arrebatadas por la fuerza a la burguesía y sus lacayos, que no basta con cambio de un gobierno por otro si al final el Estado burgués permanece intacto.

Los gobiernos progresistas de América Latina ven degastados sus discursos y sus fuerzas, en gran parte por la acentuación de la crisis económica, consecuencia de la baja de los precios de las materias primas, como por ejemplo el petróleo, lo que significa una merma de la capacidad de mantener políticas sociales y subsidios, lo que trae como consecuencia una baja en el apoyo popular, lo que es aprovechado por elementos de la derecha, que desplegando toda su maquinaria propagandística y política es capaz de recuperar parte del apoyo y con ello una capacidad de movilización que le permite desarrollar acciones de calle violentas de diversos tipo con el propósito arrebatar el gobierno perdido. 

Colombia. El imperialismo conversa de paz mientras se posiciona para la guerra.

Entre los elementos tácticos que utiliza el imperialismo para avanzar en sus objetivos en la región está el planteamiento impulsar acuerdos de paz con las fuerzas guerrilleras colombianas, lo que significaría la desmovilización de una importante fuerza que por su capacidad organizativa y militar le hace frente y obstaculiza el despliegue de las fuerzas imperialistas en nuestro continente. Este proceso que ya ha dejado acuerdos concretos entre el gobierno y las FARC han dejado en claro lo que pretende el imperialismo, que no es otra cosa que lograr una capitulación de fuerzas revolucionarias, esto traería como consecuencia lo siguiente:

1) Impacto político sería utilizado por la maquinaria propagandística del imperialismo para desalentar cualquier expresión consecuente de lucha armada de los pueblos de América Latina, alegando incluso falta de vigencia de esta forma de lucha 

2) Se Profundizaría la influencia del mensaje reformista entre las masas, que verían la decisión de la guerrilla de dejar las armas, (aun cuando las fuerzas paramilitares conservan apoyo financiero y logístico abiertamente del imperialismo y del gobierno colombiano) como un mensaje de inviabilidad de la violencia revolucionaria para derrocar a los gobiernos burgueses pro imperialistas.

3) Facilitaría la operatividad y despliegue de las fuerzas paramilitares que siguen operando de hecho en el territorio colombiano, con fuerte presencia en la zona fronteriza y con apoyo logístico y financiero, principalmente del imperialismo norteamericano que extienden su radio de acción hacia otros puntos de América Latina.

Si agregamos a esto la consolidación de la derecha en Perú, Chile y Argentina, países que sirven de base para los distintos proyectos imperialistas, podemos decir que el imperialismo tiene las anheladas condiciones como para reeditar un nuevo plan cóndor para América del Sur. Los escenarios hacen pensar que el imperialismo espera sólo hacer realidad la firma del acuerdo de paz con la principal guerrilla del continente, y luego concretar el derrocamiento por vía del juicio político a Dilma Russef en Brasil para enfilar todas sus baterías contra Venezuela.

Venezuela.

La agudización de las contradicciones en nuestro país se desarrolla de manera acelerada, la situación económica empeora por la caída de los precios del petróleo, lo que se suma a una economía inestable, por un lado por el saboteo de empresarios conspiradores, constructores de la práctica del bachaqueo y por otra parte burócratas impuestos en la dirección de instituciones gubernamentales, que sustituyen la fuerza organizadas del proletariado y destruyen la construcción de alternativas revolucionarias en la producción, ejemplo de esto son algunas empresas recuperadas y nacionalizadas, donde la clase obrera ha tenido que pelear no solo contra el saboteo de los capitalistas opositores sino contra los intereses de dirigentes que desconocen en la realidad concreta la capacidad del proletariado para llevar con éxito el proceso productivo.

La llamada operación gorgojo dejó en claro que los conspiradores, corruptos y criminales que atentan contra la producción y distribución de alimentos para el pueblo no solo están en la oposición, sino que están en el gobierno con muy buenos y estratégicos cargos. Además de todo esto, los grandes niveles de corrupción, la presencia de un periodo de intensa sequía ha hecho posible un escenario dónde los factores imperialistas mueven todas sus piezas en el tablero político y económico para aprovechar el momento en su favor para derrocar a Nicolás Maduro, el cual no pocas veces intenta gobernar conciliando los intereses de clase para saltear el momento, pero estas maniobras cada día le son más difíciles. En momentos anuncia medidas enérgicas contra los sectores económicos que conspiran abiertamente, luego hace llamados a los empresarios a trabajar juntos. Anuncia aumento salarial a los trabajadores, pero casi inmediatamente anuncia ajuste de precios para complacer a los empresarios, situación que golpeará aún más a los trabajadores ya agobiados por la inflación galopante que impera en el país, la más alta de América Latina.

La situación que se presenta en las colas que se forman en bodegas y supermercados son como una bomba de tiempo que amenaza con estallar en cualquier momento. Las opiniones en contra del gobierno son crecientes, gran parte de quienes apoyan al gobierno exigen tomar acciones efectivas, radicales, urgentes, las cuales no terminan de llegar.

Los anuncios del gobierno cada vez son tomados con mayor indiferencia por un pueblo que siente que las medidas son incompetentes para dar respuesta efectiva a la situación. El partido de gobierno desprestigiado, muchos de sus dirigentes debilitados, desorientados y divididos no pueden dirigir revolucionariamente a las masas. Sin embargo, conservan poder suficiente todavía para maniobrar y asegurarse beneficios y cuotas de poder, que solo pueden mantener negociando con factores descompuestos del mundo político.

Los factores de la izquierda revolucionaria tratan de aprovechar el tiempo en la acumulación y consolidación de sus fuerzas, presentan propuestas y mecanismos donde la consecuencia y honestidad revolucionaria busca imponerse rompiendo los vicios afianzados por la burguesía y la pequeña burguesía en el seno de las masas, pero estos esfuerzos parecen insuficientes para superar la dirección de la pequeña burguesía sobre las mayorías por el momento, lo que exige un mayor esfuerzo y dedicación militante para avanzar con firmeza en el seno de los sectores populares revolucionarios y en el seno de la clase obrera.

Otro aspecto a tomar en cuenta es que las organizaciones paramilitares junto a las llamadas bandas criminales ejercen el control de la distribución de importante cantidad de los alimentos, el llamado bachaqueo cuenta cada día con más fuerza y organización lo que produce una sensación de desesperanza en las mayorías honestas que se ven indefensos frente a las acciones de especulación y acaparamiento de los grandes y pequeños comerciantes.

El nivel de organización alcanzado en sectores del lumpen proletariado ha sido exponencial, poseen un poder de fuego importante, sus arsenales cuentan con armamento sofisticado, han logrado importantes niveles de organización con sectores políticos, policiales y militares, algunos inclusos son financiados en dólares.

El crecimiento de la criminalidad, la especulación, la escasez, el paramilitarismo, la corrupción, todos estos factores han contribuido para que una importante cantidad de pueblo sea presa fácil del mensaje de los sectores conspiradores y saboteadores de la derecha, los cuales tratan de sacar el mayor provecho político de la situación de incertidumbre y desorden que viven los explotados y oprimidos a diario en la calle.

Las medidas económicas del gobierno lo que han hecho es legalizar precios que establecen las condiciones para un regreso acelerado a escenarios semejantes a la cuarta república, dónde era imposible con un sueldo mínimo miserable comprar productos alimenticios por los altos precios que estos tenían. Con las nuevas medidas económicas el gobierno abre las puertas a las condiciones que motivaron el estallido del 27 y 28 de febrero de 1989. Estamos viviendo los preludios del hambre y miseria para los trabajadores. Con estas medidas no podemos estar de acuerdo, las denunciamos por ser una agresión directa contra la clase obrera y los sectores populares en general. Pero aún más tenemos que denunciar que estas medidas se toman como expresión de conciliación con los sectores empresariales, un paquetazo no declarado, pues de palabra dice ser el gobierno de los trabajadores, pero en acción duda y termina pactando con la burguesía.

El gobierno quiere enfrentar y frenar la arremetida de la derecha, pero sin llegar a la violencia, teme a la guerra civil, por la característica pequeñoburguesa de gran parte de su dirección toma una actitud vacilante que a su vez hace crecer la desconfianza de las masas en él para resolver la situación actual. 

En el plano internacional el gobierno pierde fuerza e influencia con el debilitamiento de organismos como UNASUR. 

Sin embargo. es aquí ante este panorama que anuncia momentos de decisiones dónde nuestras capacidades como partido del proletariado se ponen a prueba. La capacidad de acción y resolución del proletariado revolucionario junto al campesinado pobre es lo que puede dar respuestas concretas y contundentes ante las exigencias de la situación actual, pues sabemos que la pequeña burguesía enquistada en la dirección del gobierno no dará el paso necesario para derrotar la arremetida imperialista, pues sueñan con llegar a acuerdos con sus enemigos para solamente desarrollar la pelea dentro de los terrenos “del juego democrático”. Pero una parte de la oposición que se siente respaldada por el imperialismo norteamericano y sus secuaces de la U.E, ve la posibilidad de quedarse con todo, que no es necesario negociar, que es posible la victoria sin acuerdos y para esto sólo necesitan crear unas condiciones que requieren acciones de calle, y en eso están en estos momentos, en la táctica de tomar el control de la calle como escenario de guerra.

Todo el panorama internacional y nacional descrito no debe llevarnos a conclusiones derrotistas, de ninguna manera. Hemos querido destacar la realidad con la crudeza que la caracteriza en la actualidad, pero con el firme propósito de conocerla lo mejor posible para transformarla.

En este sentido, es necesario entender que no basta con tener como partido las consignas y propuestas acertadas; sino que debemos hacer todo lo posible para que estas prendan en las masas, que sean aceptadas y defendidas por estas, para esto debemos entender que se hace urgente superar los niveles de organización y militancia que actualmente tenemos en nuestro partido, se hace necesario además sincerar nuestras fuerzas, consolidar el trabajo de masas e interno del partido. Debemos prepararnos para dirigir, pero esto no se logra sólo con deseo sino con trabajo permanente, redoblado, con muchas manos dedicadas con disposición militante, para lograr un ejército revolucionario templado, firme y disciplinado 

El partido como destacamento de vanguardia del proletariado debe organizar sus fuerzas y prepararlas para los futuros escenarios posibles entre los que destacamos:

1) Avances de la infiltración de las fuerzas paramilitares ocupando y controlando posiciones en el territorio con el propósito de neutralizar a las fuerzas revolucionarias.

2) Que las fuerzas imperialistas retomen el proyecto de la media luna con el propósito de dividir el territorio y consolidar territorios totalmente plegados a sus intereses, además de asegurar el manejo de riquezas y recursos. (Zulia, Táchira, Bolívar).

3) Que la oposición impulse y logre la aplicación de la carta democrática de la OEA contra Venezuela, lo que significaría la agudización del bloqueo político y económico que el imperialismo tiene en la actualidad.

4) Que la oposición asuma llegar a las elecciones de gobernadores y alcaldes en un escenario muy desfavorable para las fuerzas revolucionarias, lo que les aseguraría una victoria que les permitiría impulsar la salida violenta en el 2017 con un presidente con desventaja en la AN, Gobernaciones y alcaldías.

5) Golpe de militares revolucionarios.

6) Autogolpe de Nicolás Maduro para someter por la fuerza a la derecha conspiradora.

7) Golpe militar de derecha.

8) Salida negociada con factores moderados, conciliación. Lo que significaría concentrar el golpe contra factores radicales de izquierda.

Para todos estos escenarios debemos estar preparados. El estudio permanente de la realidad política y económica debe ser combinado con el esfuerzo redoblado en la práctica diaria. Debemos ajustar nuestra forma de organización para momentos de mayores confrontaciones, donde la vida dependerá no solo de lo acertado de nuestros análisis sino también sino de nuestras acciones en momentos precisos con sentido práctico y audaz.

Venezuela, mayo de 2016.

4 comentarios:

Federico Manuel Olveira dijo...

Hola.
¿Donde puedo leer la prensa de este mes?

Antonio Jose Mata Hernández dijo...

saludos camaradas muy acertada su politica, es necesario transcender a la ofensiva revolccionaria y someter a los burgueses de color que se pinte

omar rivero dijo...

Excelente análisis de la economía y la política mundial y en particular la de Venezuela.Ahora hay que pasar a la organizaciòn de células coumnistas en todo el país para dar cumplimiento a estas resoluciones delXIX del PCMLV, eSTOY A LA ORDEN EN EJIDO ESTADO MERIDA- Omar Rivero Torrealba

omar rivero dijo...

Ha pasadoun buwen tiempo desde que publicaron kas resoluciones del XIX pleno delCC y en ese l han ocurrido en nuestro pais acontecimientos políticos muy graves ¡ que ha pasado que ha pasado QUE EL CC HA PUBLICADO NINGÚN DOCUMENTO SOBRE LA CRISIS VENEZOLANA, me parece algo extraño que el partido na oriente ala militancia en situaciones tan dificiles endonde los hchos cambian deun dia para otro