miércoles, 19 de agosto de 2015

Resolución del XV pleno del Comité Central del PCMLV



Es claro que al analizar la situación política, económica y social de la actualidad no se hace difícil llegar a la conclusión de que estamos a las puertas de eventos decisivos, cargados de grandes niveles de confrontación de clase, con un elevado componente de violencia y explotación, los cuales marcarán de manera importante los caminos a seguir por los hombres y mujeres que pretendemos la transformación revolucionaria de la sociedad, y por los pueblos conscientes en todas las regiones del mundo.


En el contexto internacional y nacional se desarrollan acontecimientos que aceleran los pasos hacia una nueva oleada de luchas, con guerras y revoluciones. Las confrontaciones inter-imperialistas por un lado, las acciones de los imperialistas contra los países dependientes, la lucha entre las diversas capas de la burguesía contra el proletariado, además de las confrontaciones entre los revolucionarios y las fuerzas fascistas por otro, están marcando los actuales tiempos.

Podemos decir que el mundo no se ha podido recuperar aún de los impactos de la crisis cíclica del capitalismo del 2008 manifestada ésta en el marco de la crisis general. Tal como lo expone el marxismo leninismo, dado el desarrollo desigual, sólo algunos países han logrado llevar sus economías a los niveles anteriores a la crisis, pero la mayoría no se recupera, esto ha llevada a la burguesía a plantearse poner en marcha mayor cantidad de recursos de diversos tipos y en diversos escenarios para tratar de obtener los mejores resultados posibles a su favor, incluyendo la violencia, el saqueo y la opresión.

El año 2015 ha sido marcado por situaciones de gran violencia que impactan el mundo y que se agudizan en regiones como Donetsk y Lugansk, en Siria, la agresión sionista contra el pueblo palestino, las acciones desarrolladas por el llamado "Estado Islámico" (EI) y los ataques de Boko Haram. Estas dos últimas como expresión de los extremismos religiosos que terminan siendo una calamidad para los pueblos.

Si revisamos un poco la situación del continente americano vemos la agudización de la violencia en México, principalmente en los pueblos cercanos a la frontera con los EE.UU., donde los cárteles de la droga tienen importantes enclaves. Para defender el mercado de la droga, los narcotraficantes han desarrollado toda una campaña que afecta a miles de pobladores y a muchas organizaciones revolucionarias las cuales se ven entre dos fuegos: el ataque de las fuerzas del gobierno por un lado y los grupos narcotraficantes aliados a la derecha internacional por el otro. Es sabido que en su mayoría estas organizaciones están vinculadas a gobiernos abiertamente de derecha como es el caso de Peña Nieto, involucrado en desapariciones y asesinatos en masa de dirigentes populares.

Para ejercer su dominio, estos grupos necesitan pueblos aterrorizados, por eso incurren en masacres y la persecución de las organizaciones revolucionarias, ya que les conviene que las masas populares no quieran o no vean necesaria la transformación revolucionaria de la sociedad y sean sumisos ante la miseria y explotación. Es por esto que no en pocas ocasiones los revolucionarios se transforman en objetivos militares de estos grupos, cuya supervivencia está garantizada mientras esté vigente el sistema capitalista del cual son parte. Pero esto no atemoriza a los verdaderos combatientes que se preparan para la huelga general en el mes de septiembre y luchan en las calles contra los asesinatos del PRI y sus socios narcos.

En la vecina Colombia se han presentado hechos terribles como la existencia de la mayor fosa común urbana del mundo, situación que confirma el carácter represor y criminal de ese Estado, que mientras habla de paz, asesina a hombres y mujeres que alzan su voz de protesta contra las injusticias y el estado de sitio al que son sometidos por el paramilitarismo y las fuerzas armadas asesinas, que a pesar de las conversaciones de Cuba, siguen bombardeando las montañas y prestando su territorio para que el criminal ejército estadounidense viole sus mujeres, ataque a sus propios pobladores e intervenga en los países vecinos.

China y su expansión en América Latina

El imperialismo chino se expande con acelerado ritmo en nuestro continente. Ya al principio del año 2000, los imperialistas chinos reafirmaban sus intenciones de conquistar mercados en nuestro continente. Para esto varían la táctica con respecto a su par de los EE.UU. Esta variación consiste en desarrollar actividades de exportación de capitales disfrazadas bajo el manto de lo pacífico y el desarrollo de convenios que por supuesto les favorecen al tener una economía mucho más desarrollada que los países dependientes latinoamericanos.

El imperialismo chino ha invertido millones de dólares en la construcción del canal inter oceánico en Nicaragua, conjuntamente con esto, lleva a cabo acciones para consolidar el Banco Asiático de Inversiones e Infraestructuras (BAII), el cual tiene la particularidad de que, países que tradicionalmente son socios de los EE.UU como Inglaterra y Corea del Sur, pueden formar parte de este proyecto. Con esta entidad, China intenta avanzar en iniciativas que sean diferentes al FMI y el BM, instituciones ampliamente dominadas por los imperialistas de los EE.UU.

Es también de destacar la situación brasileña, en el caso de corrupción en la principal empresa estatal del país. Es un caso que pica y se extiende y que además hay que seguir de cerca por tratarse del país con la primera economía en América Latina, que además es miembro del bloque de los BRICS y con gran influencia en la región por lo que cualquier desenlace afectará a nuestros países en proporciones importantes.

La situación política se agudiza con estos hechos de corrupción, pues muchos funcionarios del gobierno están involucrados. Esto ha significado la baja en la aceptación popular de la presidenta Dilma Russeff, que experimenta uno de los porcentajes de aceptación más bajos en la historia de ese país, lo que puede determinar su salida o un acuerdo del PT con la más rancia burguesía para mantenerse en el gobierno.

También tenemos la situación en Ecuador que toma un matiz de gran confrontación de calle al agudizarse las contradicciones. El presidente Correa admite que la situación es delicada ya que se movilizan en la calle las fuerzas de izquierda revolucionaria (con la insignia roja), la derecha (bandera negra) y "alianza país" con estandarte verde, los dos primeros pugnando por la salida del mandatario y la última a favor de su permanencia, Correa ha planteado modificar la constitución para incorporar la reelección por más de 2 períodos, lo que ha acelerado los choques. Es necesario decir que la mayoría de organizaciones indígenas, sindicales y populares se están movilizando en contra del gobierno de correa, con la bandera roja como estandarte, exigiendo al gobierno la salida, organizaciones de izquierda como la CONAIE, han quitado su apoyo al mandatario por medidas que pretenden modificar la tradición en la distribución del agua y las tierras. Asimismo, otras organizaciones revolucionarias de larga tradición confrontan al mandatario por considerarlo un gobierno de doble cara, que termina favoreciendo a los intereses capitalistas. Correa intenta hacer analogía con la situación de Venezuela, pero una diferencia a resaltar, es que aquí hasta los momentos no se ha desarrollado ni en el gobierno del comandante Chávez ni en el actual, abierta represión contra los grupos revolucionarios, mientras que en Ecuador son decenas los presos políticos revolucionarios.

Varias de las organizaciones populares revolucionarias están convocando a un levantamiento indígena acompañado de lo que ellos han llamado el paro popular, para rechazar un conjunto de acciones emprendidas por el gobierno, entre la que están la criminalización de la protesta.

Situaciones similares se viven en el Perú y Bolivia contra las mineras, que han recibido concesiones para explotar recursos en zonas pobladas por indígenas y campesinos, quienes a su vez rechazan mediante movilizaciones multitudinarias, que se destruyan sus campos de pastoreo y agricultura.

Venezuela

La situación en nuestro país continua agudizándose, los factores de la derecha no escatiman recursos a la hora de financiar actividades para debilitar las bases de apoyo del actual gobierno, cosa que podemos decir, han alcanzado parcialmente al lograr crear un malestar en parte de la población por elementos como la escasez, el acaparamiento y además que le han sacado buen provecho al tema de la corrupción.

Ya se han presentado algunos saqueos y desordenes, tal fue el caso de las poblaciones de San Félix en el estado Bolívar, también en el estado Táchira, Zulia y Carabobo se han presentado conatos en algunas ciudades, de lo cual se desprenden dos versiones: La oficial que dice que esto fue una acción preparada por la derecha y otra que ubica que es el malestar de la población por el abuso de las mafias expresadas en las alzas de precio, acaparamiento, “bachaqueo” y el incremento de la tarifa del transporte, en fin, en ambas situaciones el gobierno ha sido incapaz de frenar los planes contra el pueblo.

Las largas colas de personas buscando productos básicos no han cesado, cada día parecen más terribles, la escasez es evidente. De esta situación se aprovecha la derecha para generar toda una matriz propagandística y descontento, claro está, son ellos los grandes culpables de esta situación al orquestar todo un plan para generarlas. Pero mientras el control de la economía lo tengan los capitalistas, el resultado será lo que estamos observando en la actualidad, el problema se agudiza más y más sin que haya una acción de fuerza contra la burguesía saboteadora.

Es importante mencionar las acciones emprendidas en el marco de la Operación Liberación del Pueblo (OLP), concebida (según ha expuesto el mismo gobierno) para golpear a sectores mafiosos que se han dedicado a controlar barriadas populares, a revender productos de primera necesidad, a hacer negocios con la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV) entre otras cosas. Ante esto, decimos que la mejor garantía del éxito en la lucha contra las mafias organizadas será profundizar y fortalecer la organización popular comunitaria y aplicar la justicia popular. No es un problema que se resuelva solamente por la fuerza policial o militar, no entenderlo así plantea una salida errada al problema e implica seguir en la forma burguesa que golpea a los pequeños, pero deja intactos a los malandros de cuello blanco: FEDECAMARAS, VENAMCHAN, CONINDUSTRIA Y FEDENAGA, que tienen el control de la producción e importaciones, que son los verdaderos enemigos del pueblo, que acaparan y remarcan precios. Si asumimos que cosas como el acaparamiento, las mafias revendedoras y el narcotráfico son producto del sistema capitalista, entonces debemos asumir que el problema de raíz no será resuelto sin expropiar a los burgueses para generar un sistema de producción y distribución nacional centralizado, el control obrero de la producción.

Mientras el sistema capitalista y sus métodos de enriquecimiento para la minoría burguesa sigan imperando, la especulación estará a la orden del día y habrá escasez para el pueblo.

Golpear pequeños grupos mafiosos, sin imponer la justicia popular y la acción sostenida de las comunas revolucionarias, permite que emerjan otros, que se expandan las grandes mafias que dominan la escena nacional, los más fuertes o mejor vinculados con los peces gordos van avanzando, la mayoría de los cuales, vinculados a los cuerpos policiales y militares, viven de esas acciones antipopulares de acaparamiento, especulación y contrabando a gran escala.

Lorenzo Mendoza como dueño del grupo Polar, ha venido haciendo una jugada mediática para tratar de posicionarse como “salvador de la patria”, cuando toda su familia se enriqueció a la sombra de los gobiernos, pretendiendo hacer ver que él si tiene capacidad productiva, cuando es parte no sólo de la ofensiva de ocultamiento de productos alimenticios para vender con sobreprecios. Además ha vivido de especular con los dólares, sacando sus ganancias al exterior donde tiene sus riquezas bien protegidas. El cierre de empresas Polar por parte de sus dueños, dejando a miles de trabajadores en la calle y el pueblo sin alimentos, forma parte de la escalada en la acción conspiradora, tomar esa empresa por parte de los trabajadores y ponerla a funcionar bajo control de la clase obrera, marcará el ingreso a otra etapa en la lucha de clases y avance definitivo del proletariado rumbo al socialismo.

Es importante destacar también toda la ola especulativa que se ha desatado en el país, los precios varían de manera sorprendente en poco tiempo, el salario se vuelve nada ante la imposición de precios exagerados por parte de los comerciantes, quienes tratan de justificar todo diciendo "que no les dan divisas", "que ellos compran demasiado caro", "que les ponen muchas trabas", entre otros argumentos. La variación en el precio de algunos productos se manifiesta en más del 100%, esto solo en semanas.

Todo este panorama nos indica que la situación política y social se va agudizando de forma acelerada, que, ante la falta de control real por parte de las instituciones gubernamentales, los trabajadores y las organizaciones revolucionarias tendremos que fortalecer la organización y la capacidad de movilización para poder frenar la ofensiva de la derecha con acciones de calle.

XV Pleno del CC del PCMLV.
Agosto 2015.

1 comentario:

David González dijo...

Si les gusta el comunismo vayanse a Cuba o a Corea del Norte. Dios jamas permita que en un pais como Venezuela termine de instaurarse el sistema comunista, el mismo que ha destruido las economias de los paises en donde se ha implementado, y que ya lo esta haciendo con la nuestra, despierten, Venezuela no necesita ni se merece esto. El comunismo es hipocresia, siempre la cupula gobernante termina enriqueciendose a costillas del pueblo mientras dan discursos de "ser rico es malo", por favor! Recapaciten, Venezuela necesita que todos trabajemos por ella, que produzcamos, innovemos, creemos, todo bajo un ambiente laboral justo. El comunismo no es la solucion